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21 de julio del 2002
Renuncias y partidarismos
El presidente Toledo junto un niño, en una de las inaguraciones de colegios colegios beneficiados por el proyecto.

En este artículo

La renuncia

El reemplazante

Compras irregulares

El futuro del proyecto

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El plan Huascarán en manos del oficialismo

El Plan Huascarán ha sido el proyecto más acariciado del presidente Alejandro Toledo. El fin de semana anterior, en medio de la crisis que provoca su baja popularidad, el mandatario se fue a Seatle para reunirse con Bill Gates y asegurar una inversión de cincuenta millones de dólares. La prensa peruana esperaba, en realidad una donación importante, pero parece que el dueño de Microsoft no lo quiso así. Y ese fue el comienzo de una semana con mucho problemas dentro del Ministerio de Educación.

Escribe César Hildebrandt Chávez / agenciaperu.com

El 15 de Octubre del año pasado, el presidente de la República inauguró el Proyecto Huascarán, plan largamente acariciado en la mente del nuevo presidente, con estas palabras: "Cabana, te vengo a decir que mi proyecto Huascarán, que implica darle acceso a Internet a todos los niños pobres del Perú, comenzara en Cabana."

La iniciativa ha reunido a Toledo con los directivos de dos de las más grandes corporaciones de Europa y Estados Unidos.

Primero, en octubre del año pasado, Alejandro Toledo y César Alierta, jefe de la empresa española Telefónica, estuvieron a punto de firmar un convenio para dotar de Internet a miles de computadores en varios colegios del Perú.

Pero esta semana, el magnate de las computadoras, Bill Gates, el presidente de Microsoft, alguien que podría pagar el íntegro de nuestra deuda externa con sólo con lo que gana durante un año, se reunió con el presidente del Perú. El objetivo del encuentro era lograr un acuerdo entre la compañía informática más importante del mundo y el Estado peruano, para favorecer, sobretodo, al plan Huascarán.

El multimillonario empresario se ha comprometido a invertir en el Perú, en los próximos 5 años, cincuenta millones de dólares en tecnología. Noticias buenas, es cierto, pero el buen semblante que gozaba Alejandro Toledo se acabaría a su regreso a Lima.


LA RENUNCIA

"Éramos conscientes de que debíamos establecer una estructura de blindaje frente a posibles usos de clientelaje político", asegura el ex jefe del proyecto, Sandro Marcone.

Cuatro días después de la reunión con Toledo - Gates, el director ejecutivo del Proyecto Huascarán, Sandro Marcone, renunció irrevocablemente.

Marcone aseguró que, después del reciente cambio de ministro de Educación, las políticas del sector y sus prioridades han variado de rumbo.

"Éramos conscientes de que debíamos establecer una estructura de blindaje frente a posibles usos de clientelaje político. Yo siento que, en la actual administración, esas condiciones de trabajo no están necesariamente validadas, es mas tengo claras sospechas de que no se van a respetar esos criterios", declaro a agenciaperu.com.

Para el ex director del Plan Huascarán, la administración del nuevo ministro Gerardo Aisanoa, podría devenir en populista: "las ultimas declaraciones del Ministro hablan de infraestructura de alfabetización y del proyecto Huascarán. Yo creo que esos cambios de objetivos ya están claramente dando un mensaje. Son los proyectos de mayor despliegue numérico. El mensaje es que las acciones que se van a tomar van a ser populistas."


EL REEMPLAZANTE

Después de la renuncia de Marcone, la prensa empezó a vocear el nombre de Edwin Santos Esparza para ocupar su sillón quien, como se recuerda, entre setiembre y noviembre del año pasado, ocupara el cargo de viceministro de Comunicaciones en el Ministerio de Transportes.

Fuentes de Perú Posible confirmaron que, la amistad entre Santos y el sobrino del presidente, Jorge Coqui Toledo, lo había llevado a ese puesto.

La gestión de Santos en el ministerio acabó por las patas de los caballos. El entonces viceministro fue acusado de estafa por la asociación de padres de familia del colegio Newton, en el que Santos trabajaba.

Gracias a su amigo Coqui Toledo, Edwin Santos podría ocupar el liderazgo del Proyecto Huascarán.

Desde ese momento, al viceministro de Comunicaciones se lo tragó la tierra, y la Fiscalía de la Nación, antes de investigarlo, lo declaró "no habido".

A pesar de todos estos antecedentes, en las próximas semanas, Edwin Santos podría retornar a la administración pública y hasta aparecer sentado en la dirección ejecutiva del Plan Huascarán.

Durante su gestión en Transportes y Comunicaciones, Santos fue el mandamás del Proyecto Huascarán. En ese entonces, el programa formaba parte de esa cartera y los réditos eran para el presidente Toledo.

Durante esos meses, Alejandro Toledo inauguró seis colegios totalmente equipados con computadoras, impresoras, servicios de teléfono, fax y acceso a Internet en diversas provincias del Perú.

El presidente rompía todas las botellas, supervisaba las instalaciones e instruía a los alumnos, neófitos en el manejo de las computadoras. Acompañando diligentemente al mandatario, estaban Coqui y su entrañable amigo Edwin Santos.

Sin embargo, el manejo político del plan Huascarán durante los primeros meses de gobierno no es lo más preocupante.


COMPRAS IRREGULARES

Esta semana, agenciaperu.com pudo confirmar lo que hasta el momento había sido un rumor: las compras de todos los equipos que hizo el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, durante los primeros tres meses del Proyecto Huascarán, fueron irregulares.

Los encargados de realizar las adquisiciones de los equipos esquivaron los procedimientos oficiales. El presidente debía inaugurar, y las comprar debían hacerse de cualquier manera.

Luego de que Edwin Santos saliera del Ministerio, después de los escándalos y la denuncia por estafa, el entonces viceministro de Vivienda, el arquitecto Raúl Flores García, se encargó por algunas semanas del despacho de Comunicaciones.

Según Flores: "lamentablemente, el programa Huascarán había comenzado con el deseo de sacar las cosas adelante, antes de cumplir todas las formalidades tiene que haber un reglamento, y como eso no había pasado era un proyecto que entraba por apuro político".

Las adquisiciones de los equipos para el plan Huascarán, desde setiembre hasta noviembre del año pasado no pasaron por procesos de licitación ni concursos públicos: todas fueron adjudicaciones directas.

"A mi me llamo la atención ver una pro forma solita, no las otras compañías y como que ya yo tenia que firmar y autorizar, fue muy desagradable, porque había gente que estaba delante mío, creo que había alguien de parte del presidente y yo consulte a la superioridad y lo paramos todo", agrega el ex encargado de Comunicaciones.

Según la versión de Flores García, una de las personas que intentó presionarlo para que firme y autorice irregulares adquisiciones de equipo de cómputo para el Plan Huascarán durante el año pasado, fue Julián Pío Rivera, ex organizador de la marcha de los Cuatro Suyos y ex candidato a la Secretaría General de Perú Posible, ahora voceado para asesorar a la alta dirección del proyecto.

Agenciaperu.com intentó infructuosamente comunicarse con Julián Pío en la dirección que anotó en su propio registro de SUNAT, el local del colegio Víctor Andrés Belaunde, en La Victoria. Sin embargo, allí nadie lo conoce.

Asimismo, intentamos obtener la versión del ex viceministro Edwin Santos en una de las empresas en que figura como socio fundador, Servinet S.R.L, pero tampoco hubo suerte.

EL FUTURO DEL PROYECTO

Julián Pío, recio posibilista, involucrado en adquisiciones irregulares para el plan Huascarán.

El 15 de noviembre pasado, el Plan Huascarán pasó a manos del Ministerio de Educación. La administración de Nicolás Lynch, ex ministro de esa cartera, decidió eliminar las presentaciones públicas y despolitizar el ambicioso plan.

En los últimos seis meses, el Plan Huascarán ha incorporado a trescientos veinte colegios a la red de centros educativos conectados al Internet. De todas estas inauguraciones, sólo tres han sido públicas y han contado con la presencia del Presidente de la República.

La meta para fin de año es que seiscientos ochenta colegios sean equipados y se encuentren listos para acceder a la tecnología informática.

Muchos expertos coinciden en que el proyecto Huascarán, a largo plazo, podría mejorar sustantivamente los niveles de educación en el Perú. A fines del 2006, se prevé que cinco mil colegios estén interconectados y que cuenten con tecnologías de información vinculadas a la red.

El sueño se haría realidad si se logra salvar a Huascarán de las garras de los políticos.

Según Fernando Ruiz, experto en informática, "el principal riesgo es que perderíamos una inigualable oportunidad de que fortalezcamos la calidad educativa del país, y ese es un riesgo que no podemos permitirnos. Acá, el lema es que el proyecto Huascarán no puede fracasar."

"Por eso yo insisto en que es de suma importancia que el proyecto adquiera características nacionales para que sea sostenible a través del tiempo independientemente del ministro, o incluso del gobierno que esté en el poder", agrega Ruiz.

Sin embargo, el riesgo de que el reciente cambio de gabinete aliente la intención de pagar favores a la legión de desempleados con carné del partido oficialista, podría echar abajo todas las expectativas.

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