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  Investigación 
13 de junio del 2002
Todo estaba planificado
Francisco Vainstein, cabeza de Globatron, empresa que ganó la falsa licitación.

En este artículo

Los Vainstein: la familia del juego

Armando la licitación

El favor del amigo

El negocio de Globatron

Con falso concurso público empresa ganó licitación de Lotería de Huacho

Todos hemos soñado alguna vez en convertirnos de la noche a la mañana en millonarios jugando a la lotería. Sin embargo, en este negocio, las cosas no siempre son lo que parecen. En febrero de este año la Beneficencia de Huacho realizó un concurso para otorgar la licitación de la nueva lotería electrónica de la ciudad. La empresa ganadora se llama Globaltron, y pertenece a la familia del almirante Francisco Vainstein Borrani, cuestionado por autorizar la escandalosa venta de terrenos del Jockey Club cuando él era el presidente de ese club hípico. Según esta investigación, todo indica que aquí el juego no es claro.


Escriben Maria Isabel Torres y Silvia Cuevas / agenciaperu.com

En el Perú, el negocio de las loterías no atraviesa su mejor momento. La informalidad de algunas empresas, que no garantizaron la entrega de los premios, terminó por desacreditar el negocio. De hecho, la única sobreviviente ha sido la Tinka.

En nuestro país, sólo las beneficencias públicas, están autorizadas a organizar juegos de lotería, o darle el permiso para que lo haga un tercero.

En febrero de este año, la Beneficencia de Huacho convocó a un concurso público para escoger una empresa que organizara una nueva lotería electrónica a nivel nacional.

Al concurso se presentaron cuatro empresas. La ganadora fue Globaltron, de propiedad de la familia de Luis Miguel y Francisco José Vainstein Dávalos y Blanca Luisa Jarrín de Vaintein, la familia del almirante Francisco Vainstein Borrani, quien fuera un cuestionado presidente del Jockey Club del Perú.

LOS VAINSTEIN: LA FAMILIA DEL JUEGO

A Francisco Vainstein se lo recuerda porque, durante su gestión, vendió los valiosos terrenos del Centro Comercial Jockey Plaza a una empresa investigada, ahora, por la procuraduría, que tiene a su cargo el caso Montesinos.

Además, mientras fue el mandamás del club, permitió que se rebajara la cuota de ingreso de un selecto grupo de personajes ligados al entorno montesinista. Entre los nuevos hípicos estaban: Orlando Montesinos, hermano del ex asesor; y los generales José Villanueva Ruesta, César Saucedo Sánchez, y Elesván Bello Vásquez, hoy presos en San Jorge. De hecho, en esa temporada, también ingresaron al Jockey Club los hermanos José Luis y Luis Frank Aybar Cancho, implicados en el tráfico de armas hacia las FARC.

Este año, la familia Vaisntein, decidió debutar en el millonario mundo de la lotería. Y el 19 de febrero pasado, ganó la licitación para realizar la Lotería de Huacho.


ARMANDO LA LICITACIÓN

Luis Nakandakari, asegura que participó en la planificación y ejecución de la falsa licitación.

Agenciaperu.com recogió el testimonio de uno de los cuatro postores al concurso organizado en Huacho. Según su versión, él fue presionado para participar, y luego perder, en beneficio de la empresa de los Vainstein.

Su nombre es Carlos Tsuboyama, es dueño de Inversiones Angamos, y nos contó la historia de cómo aceptó esto: "me dijo, tu me ayudas en esto y yo te ayudo en lo que te haga falta. No te decía más de la cuenta ni el mismo dijo quien iba a ganar ni como se llamaba".

La segunda empresa que participó le pertenece a Luis Nakandakari, cuya esposa, quien no quiso brindarnos su nombre, admitió, sin desparpajo, que postularon sólo para hacerle el favor a un amigo. Ella, señaló que ellos no postularon para obtener la empresa, sino "por intermedio de un amigo que tenía su negocio".

Los Nakandakari le hicieron el favor a Carlos Tsuboyama, dueño de la otra empresa que fingió competir contra Globaltron, la empresa de los Vainstein.

Tuvieron tan poco cuidado al trazar su plan, que las dos empresas, supuestamente competidoras, registran la misma dirección. Ambas funcionan en un Telepódromo del Jockey Club del Perú, ubicado en la avenida Angamos.

"El señor Nakandakari era mi amigo yo fui quien lo convenció a Lucho", afirmó Tsuboyama.

EL FAVOR DEL AMIGO

Luis Vargas Kérrigan, subordinado de Francisco Vainstein en el fraude.

Nakandakari, asegura que sólo obedeció las órdenes de Luis Vargas Kérrigan, un subordinado de Francisco Vainstein, que se encargó de la administración de los Telepódromos durante la gestión del Almirante.

"Luis Vargas era amigo de Vainstain. Él me propuso participar en este negocio", afirmó Tsuboyama, quien era concesionario del Jockey Club en esa época, y se endeudó con la administración Vainstein por un monto cercano a los sesenta mil dólares. Deuda que hasta el momento no ha terminado de cancelar, según su propia versión esa deuda le obligó hacerles el favor.

Tsuboyama: "en realidad el a mí me tuvo prácticamente atrapado. Saben que yo necesito trabajar entonces, y él me dijo: 'oe compadre hazme una gaucheada y te voy a ayudar'".

Sin embargo, el mismo Tsuboyama asegura que nunca se enteró que la "gauchada" era para favorecer a los Vainstein, y que él sólo se limitó a firmar unos papeles que Vargas Kérrigan le preparó: "me cuenta que él le pidió que Vargas le armara la propuesta, ármamela tu y yo te la firmo, dijo. Y mira ¡yo se lo pedí ah! Es que yo no se diferenciar papas de camotes. A Nakandakari también le arma la propuesta, si pero a pedido mío también".

Es más: la tercera empresa que compitió contra Globaltron, Axis Xander, funciona en la casa de Vargas Kérrigan. Todo queda en familia.

A la luz de estas revelaciones, este concurso público no está nada claro. Al margen de las irregularidades, la Beneficencia de Huancayo ha presentado una queja formal ante el INABIF, entidad encargada de regular estas operaciones, para anular el contrato firmado entre Globaltron y la Beneficencia de Huacho.

EL NEGOCIO DE GLOBATRON

Franjo Kurtovick, pionero de los juegos de lotería, piensa que el secreto de este negocio está en la inversión.

Para Franjo Kurtovick, pionero en el negocio de las loterías electrónicas en el Perú, este juego no depende del azar sino de la inversión: "si yo quiero hacer una lotería de verdad, con puntos de venta, con puntos de operación, con soporte para pagar los premios si se dan y si se dan los volúmenes, estamos hablando en inversiones, para el caso peruano de varios millones. Yo creo que una cifra manejable para ello es 5 millones".

Pero Globaltron, la flamante empresa huachana, se fundo apenas hace cinco meses con un capital social de 1000 soles, una suma, que de acuerdo a los estándares no garantiza nada.

"Qué sentido tiene tener una empresa con 1000 soles de
capital social, cuando además debes garantizar premios de varios cientos
miles para que sea atractivo", afirma Kurtovick.

Agenciaperu.com intentó comunicarse con los Vainstein, pero ningún miembro de la familia accedió a dar una entrevista. Luis Vargas Kérrigan, el incondicional amigo de los Vainstein, tampoco respondió a nuestras llamadas.

Lamentablemente en el Perú, no existe un marco legal concreto que norme el negocio de las loterías, un negocio que puede llegar a mover entre 10 y 20 millones de dólares al año. Un botín que ha animado a más de un estafador a intentar jugar con la fe del público en nombre del azar.

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