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Cómo
se investigó al comando Rodrigo Franco
Gustavo
Espinoza fue uno de los diputados de oposición que, durante
el gobierno de Alan García, integró una comisión
parlamentaria que investigó al comando Rodrigo Franco. Al
final de su trabajo, la mayoría aprista presentó un
informe en el que descartaba la existencia del grupo paramilitar.
En este artículo, Espinoza cuenta los problemas que enfrentó
en esos años, incluyendo amenazas de muerte contra él
y su familia.
Escriben César
Hildebrandt Chávez y Daniel Yovera / agenciaperu.com
La única
investigación acerca del comando Rodrigo Franco (C-RF) empezó
el 31 de mayo de 1989. En esa época, la cámara de
diputados, ante las presiones de la prensa y de la opinión
internacional, ordenó conformar una comisión investigadora
que fue presidida por el diputado aprista Abdón Vílchez
Melo. Gustavo Espinoza fue uno de sus miembros.
Según
Espinoza, "hubo un sinfín de acciones de acciones destinadas
a impedir la investigación. Primero una enorme resistencia
a constituir la comisión. Una vez que se constituyó,
hubo una enorme resistencia a darle facilidades, y cuando trabajo
durante 30 días en una investigación sumaria, lo que
ellos quisieron fue terminar el trabajo de la comisión y
dar por concluida cualquier investigación. Cuando se exigió
que esto no fuera así, y se prorrogara la investigación
por 30 días mas, ellos se robaron los archivos de la comisión,
absolutamente todos los archivos desaparecieron de la comisión
a raíz de las denuncias publicas que nosotros hicimos".
LOS CABECILLAS
NO EXISTEN
A pesar de las
dificultades, varios jefes policiales y militares desfilaron ante
la comisión. La presión venía, sobretodo, de
la prensa. Las revistas Oiga y Sí habían aportado
pruebas inocultables de la existencia de un comando paramilitar
vinculado a las altas esferas del gobierno aprista. A esas alturas,
tapar el sol con un dedo era imposible.
Sin embargo,
dos personajes claves en la investigación eran negados: Jesús
Miguel Ríos Sáenz, el "Chito Ríos";
y Jorge Huamán Alacute, el jefe del grupo de aniquilamiento
del comando. La comisión solicitó innumerables veces
sus detenciones a la policía nacional, pero la única
respuesta que recibió fue que esos ciudadanos no existían.
"Nosotros
solicitamos al gobierno aprista que presentara a Huamán Alacute
y que este personaje compareciera ante la Comisión"
dice el ex diputado Espinoza, y añade: "Cuando hicimos
en serio la propuesta y la demandamos así, lo que hicieron
ellos fue presentar a Ríos Sáenz simplemente para
tender una cortina de humo y ocultar a Huamán Alacute. Ríos
Sáenz dijo cosas contradictorias a las que había sostenido
en el mismo contexto el ministro del Interior y volvió a
desaparecer. En ese contexto también desapareció Huamán
Alacute".
EL APRA ADIMITE
LA EXISTENCIA DEL C-RF
El 17 de mayo
de 1989, después de ponerse al frente del despacho del ministerio
del Interior, Agustín Mantilla tuvo que admitir la existencia
del comando Rodrigo Franco y que éste había cometido
varios atentados terroristas. Días después, Alan García
aseguró que el comando sería desmantelado.
Los diputados
opositores de la comisión iban por buen camino. Las piezas
encajaban y las amenazas no se hicieron esperar.
Gustavo Espinoza
lo vivió así: "amenazas concretas, intentos de
secuestro a familiares, ataques personales a cada uno de nosotros,
amenazas públicas y privadas, en fin, una cantidad de mecanismos
de intimidación y agresión que fueron en su momento
enfrentados y denunciados, pero que impidieron una investigación
lo más exhaustiva que se pudo hacer en ese contexto".
El 26 de octubre
de 1989, la comisión presentó su informe en minoría.
Estaba suscrito por tres de sus siete integrantes. Es decir, se
logró una investigación que pudo desenmascarar la
naturaleza y la estructura del Comando. En palabras del entonces
diputado Espinoza "pusimos en evidencia cómo funcionaba,
cómo era, cómo estaba organizado el aparato, en qué
consistía y cuáles eran sus actividades".
INFORME EN
MAYORÍA
El informe de
la mayoría fue presentado varios meses después, y
fue aprobado por la mayoría gobiernista de la cámara
de diputados al cierre de la última legislatura del periodo
aprista. Sus conclusiones eran previsibles.
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Para
Abdón Vilchez, quien fue presidente del grupo parlamentario
que investigó el caso Rodrigo Franco, "todo es
un bluff".
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"Era un
informe donde simplemente se exculpaba al gobierno aprista de toda
participación, se decía que el Comando no existía,
que los atentados terroristas consumados eran hechos por Sendero
Luminoso, y que más bien había un grupo de parlamentarios
de Izquierda Unida que actuaban en colusión con los senderistas
y que ellos eran los responsables de esos atentados", señaló
el ex diputado Espinoza.
Han pasado 13
años y el diputado aprista Abdón Vilchez, quien presidió
la comisión investigadora del comando Rodrigo Franco, continua
negando la existencia del comando y sugiere una hipótesis
asombrosa.
Para Vilchez
todo era "una posible existencia sin acierto ni concierto.
No existió, fue un bluff político. Lo de Ríos
Sáenz fue un capítulo simpático, y no es el
caso únicamente de Ríos Sáenz, también
de Altamirano, de José Gonzáles, de Fiori, en todo
caso son personas de la misma trayectoria: Sáenz, el llamado
"Chito" Ríos, aparece al lado nuestro y siempre
circundando al partido aprista cuando ya pertenecía al Servicio
de Inteligencia. Y hoy sigue perteneciendo al mismo. Diríamos
que fue el Servicio de Inteligencia el que se introdujo en el partido
aprista? Yo le digo que sí".
Años
después, Gustavo Espinoza supo la verdad: Jorge Huamán
Alacute, el jefe del grupo de aniquilamiento de Rodrigo Franco,
a quien tanto solicitaron interrogar, estuvo más cerca de
lo que pensaba.
"Después
nosotros supimos que Huamán Alacute existía (el Apra
había dicho que era un ciudadano que no existía).
Y que no solamente existía sino que era el secretario personal
del congresista Abdón Vílchez, quien había
sido el primer presidente de la Comisión Investigadora. Es
decir, era un hombre ligado al aparato del Apra y que estaba muy
cerca de nosotros mismos y que al mismo tiempo, aparentemente, tenía
participación decisiva en este grupo operativo. De eso me
entero por boca del propio Abdón Vílchez, él
me lo dice a mí en una reunión en la Asociación
de ex Parlamentarios".
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