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¿Se
ha renovado el Poder Judicial?
El pago
de cuantiosas indemnizaciones a varios vocales supremos, por obra
y gracia de la Gerencia del Poder Judicial, ha despertado nuevas
suspicacias, sobre todo cuando uno de los vocales tenía en
sus manos el expediente del caso Zaraí.
Escribe Silvia
Cuevas
/ agenciaperu.com
Entre las antiguas
y gruesas columnas del Poder Judicial, se debaten diariamente la
justicia y la arbitrariedad en una batalla difícil que hace
dos semanas se empañó con un nuevo escándalo:
el cobro inmediato de cuantiosas indemnizaciones a magistrados,
a través de la Gerencia General de este organismo.
Entre los afortunados
por estos pagos se encuentra el vocal del caso Zaraí, José
Silva Vallejo y el presidente del Poder Judicial, Oscar Alfaro.
Sobre esto,
Silva Vallejo negó alguna irregularidad, y expresó
"su protesta enérgica" sobre "las tergiversaciones
sofisticas que hacen algunos señores periodistas que lamentablemente
malinterpretan, o quieren cuestionar, la honorabilidad de los magistrados".
LOS PAGOS
DE SILVA
El cuestionado
vocal que se reunió con Alejandro Toledo para "conciliar"
en el caso Zaraí, no sólo cobró cerca de doscientos
setenta mil soles en cuatro partes como adelanto de su indemnización,
sino que el último pago lo recibió días antes
de acudir a la casa del presidente Toledo, la primera semana de
setiembre, poco antes de que determinara si el mandatario, debía
realizarse o no la prueba de ADN.
La cronología
no miente: el 5 de julio la sala que preside Silva Vallejo resolvió
a favor del mandatario peruano, aceptando su recurso de casación,
y dejando en suspenso la prueba de ADN que éste debía
realizarse el 7 de agosto, como lo había ordenado la Corte
Superior de Piura.
Coincidencia
o no, lo cierto es que en los últimos días de junio
y julio, justo antes y después de su fallo, José Silva
vallejo recibió su primer y segundo bono indemnizatorio por
veintiocho mil soles, el primero, y ciento ocho mil soles el segundo.
KEIL, EL
GERENTE
¿Pero
quien ordenó estos pagos? El 29 de mayo, a doce días
de que Silva Vallejo solicitara la indemnización, Roberto
Keil Rojas, un personaje que acababa de salir a la luz pública,
y que es el actual Gerente del Poder Judicial, aprobó la
solicitud de Silva Vallejo.
La celeridad
con que actúo Keil ha provocado malestar y suspicacias al
interior de Palacio de Justicia.
El presidente
de la Corte Superior de Lima (CSL), Sergio Salas Villalobos, aseguró
que "en estos momentos en que el poder judicial atraviesa una
dura crisis económica, que se estén pagando mas de
medio millón de soles a dos personas y uno de ellos el presidente
del poder judicial me parece sumamente cuestionable moralmente".
Aunque Keil
Rojas sostiene que este solo un asunto administrativo y debidamente
presupuestado, el gerente del Poder Judicial no puede responder
sobre el tema sin la ayuda de su asesor.
Así,
cuando agenciaperu.com le preguntó ¿por qué
el Poder Judicial tiene que asumir el gasto si ellos no hicieron
cumplir su derecho?, fue su aseso jurídico José Balta
quien el que tomó la palabra y aseguró que "en
la brevedad, si los magistrados lo hicieron o no lo hicieron, eso
hay que preguntarle a cada uno de ellos. Lo evidente es que el merito
nace con el propia sentencia".
LAS REPOSICIONES
Pero ¿cómo
comenzó esta historia? Los vocales supremos Walter Vejarano,
Guillermo Cabala, Oscar Alfaro y José Silva Vallejo fueron
separados del Poder Judicial arbitrariamente en 1992.
En 1997, el
Tribunal Constitucional falló a su favor, y ordenó
sus reposiciones. Pero, aunque estos magistrados tuvieron procesos
distintos, ningún fallo especificó pago alguno, ni
antes, ni después de su reincorporación.
Guillermo Cabala
uno de los magistrados que fue repuesto a su cargo, se declara "sorprendido",
cuando se enteró que "los vocales habían cobrado
reintegro por indemnizaciones desde la fecha en que fueron reincorporados.
Que yo sepa, las resoluciones del Tribunal Constitucional decían
que los reintegraran sin goce de haber, sin contar fechas de aquí
para allá o de allá para acá".
Cabala ganó
el juicio de su reposición en 1997, fue reincorporado en
el 2000, pero nunca cobró. Sin embargo, una vez repuestos
en sus cargos, los otros magistrados no dudaron en exigir a la gerencia
del Poder Judicial el pago de su indemnización por los tres
años en que no fueron reincorporados.
"Estoy
en desacuerdo en la vía en que se obtiene ese derecho",
afirma Cabala, "tenemos que buscar la reparación de
este derecho pero en la vía que corresponde. La vía
son los organismos supranacionales y no a través de la gerencia
del Poder Judicial".
Sin embargo,
para Keil Rojas el tema no es ningún escándalo: "lo
que se esta discutiendo es si lo que se ha pagado o no aquí
es legal. Y es estrictamente legal. Nosotros no y hemos pagado lo
de años anteriores porque ellos fueron separados desde abril
del año 92".
EL PASADO
DE KEIL
Cuando asumió
el cargo de gerente del Poder Judicial, Keil tenía un litigio
pendiente contra el liquidado Banco Popular. Una auditoria realizada
a fines de 1999 responsabilizó a Rojas de un faltante de
treinta y dos mil cuarenta soles de la caja del desaparecido Banco.
Sin embargo,
para el actual gerente del PJ "el caso del banco popular es
estrictamente particular. Ellos dicen que yo he efectuado unos gastos
que ellos no consideran pertinentes. Entonces, yo cuestiono y digo
que ellos también tienen que compensarme por algunos trabajos
extras que no estaban previstos como liquidador y que no estaban
pagados".
Este proceso
concluyó con una conciliación en noviembre de 2001,
según el acuerdo Keil se comprometió a pagarle al
Banco veinticuatro mil quinientos soles. Pero sobre este tema, Roberto
Keil Rojas se negó a conversar con agenciaperu.com.
Además,
en aquella oportunidad, el equipo de asesores nombrados por Keil
estuvo integrado por Dante Rodríguez Dueñas y Andrés
Muro Martínez, ambos implicados por la auditoria del Banco
Popular. Su actual asesor jurídico, José Balta, fue
su abogado en el litigio contra esa liquidada institución.
Keil Rojas no
sólo niega la presencia de estos personajes en su equipo
de trabajo sino que pone sus manos al fuego por ellos: "yo
doy certeza de la profesionalidad y de la honestidad del Sr. dante
Rodríguez y de los otros funcionarios que me acompañan.
Sin ninguna duda".
LA INVESTIGACIÓN
Hugo de Rojas,
abogado y contador, integró también el equipo de asesores
del Consejo Transitorio del Poder Judicial a fines de 2000. A él
se le encargó hacer una auditoria de las gerencias durante
el fujimorismo, pero asegura que hubo intereses para que ésta
no prospere.
"Keil me
dijo que retirara de mi informe, sobre el ex inspector general,
lo que yo planteaba, con observaciones y incorrecciones. Me cerró
todas las puertas, cerró todas las capacidades de cerrar
mi informe", asegura de Rojas.
En los últimos
días, Hugo de Rojas puso al descubierto la planilla secreta
donde figuran los magistrados que recibieron dinero de Montesinos.
Él realizó este hallazgo mientras indagaba en el edificio
Grau, en la oficina donde funcionaba la empresa Nipon Corporation,
de los hermanos Aybar Cancho, vinculados en el caso de armas para
las Farc.
"Recojo un montón de papeles sueltos y regados donde
estaban las planillas de pago a los magistrados, planilla que tenía
un registro, una firma y la huella digital y el número de
expediente que se había resuelto. Todo esto se lo presento
al señor Keil el 26 de diciembre del 2000", asegura
de Rojas.
Según
su investigación, el nombre, la firma y la huella digital
de Ortiz Bernandini, el ex vocal que recomendó la contratación
de Roberto Keil a la gerencia del Poder Judicial, estaba entre los
recibos que él encontró. Documentos que según
él fueron sustraídos misteriosamente de su oficina.
"En las
planillas apareció el apellido de Ortiz", señala
de Rojas, "pero no lo asocie con Ortiz Bernandini. Yo le entregué
de buena fe los documentos aquellos, pero coincidentemente esa misma
noche desaparecieron. No fue un robo porque estaba mi reloj mi maletín
y no se lo robaron".
Pero Ortiz Bernandini
niega esa versión: "esos son inventos. En ese momento
no presentó ninguna lista con pagos en el que pudiera figurar
mi nombre. Eso no es totalmente falso. ¿Usted cree que un
abogado viejo magistrado va a ser tan ingenuo de firmar recibos
de firmar sumas mal habidas y por veinticinco mil dólares?"
Hace un año,
Hugo de Rojas fue atropellado y secuestrado después de rendir
su declaración ante el Congreso de la República. Desde
ese momento vive angustiado, y aunque no se arrepiente de su investigación,
teme por su vida.
El Poder Judicial
estuvo a las órdenes, al antojo y al capricho de Vladimiro
Montesinos durante la toda década pasada. Las escandalosas
indemnizaciones pagadas a solicitud de los propios vocales supremos
y con la venia del gerente general, sin que exista una resolución
de por medio, preocupa y despierta malicia. Más aún
si uno de ellos tuvo en sus manos un caso como el de Zaraí.
Las investigaciones
que han iniciado el Consejo Nacional de la Magistratura y el Congreso
deberán determinar si el fantasma de la corrupción
aún se pasea entre los pasillos del viejo palacio de justicia.
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