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  Investigación 
6 de octubre del 2002
Recibió protección de gente de Montesinos
En este artículo
La testigo

Las investigaciones

El prontuario de Pérez Canetto

Las relaciones con el "Doc"

El narco que cayó del cielo

La madrugada del primero de octubre, un extraño suceso llamó la atención de la prensa especializada en noticias policiales. Un narcotraficante, presuntamente sudafricano, se lanzó desde el sexto piso de un edificio en Miraflores, luego de arrojar varios kilos de cocaína desde su balcón.
Horas después, se supo que el delincuente era peruano, no era un novato en el negocio del tráfico de drogas, y que su novia era la hermana de hombre de confianza del coronel Roberto Huamán Ascurra. Jerónimo Centurión, de Entre Líneas, realizó el siguiente reportaje.

agenciaperu.com

La madrugada del 1 de octubre, Alberto Pérez Canetto, un narcotraficante buscado en todo el mundo, murió en su ciudad natal: Lima.

Inicialmente, se pensó que él se había suicidado, pero luego se determinó que Pérez Canetto cayó involuntariamente de su balcón, acompañado de una estela de veinte kilos de cocaína de la más alta calidad, desperdigada en el trayecto. El misterio de esta muerte, o más bien sus secretos, alcanzarían hasta al propio Vladimiro Montesinos.

LA TESTIGO

Carla Sifuentes tiene 19 años, vive en el séptimo piso del edificio ubicado en la cuadra tres de la calle Bolivar y, es la única testigo que vio el final de Pérez Canetto.

Aquel 1 de octubre, Carla llegó a su casa, de pronto, algo llamó su atención: "sentí el ruido y entonces me asome por la ventana de la sala".

Carla logró identificar a "un hombre que esta sentado desnudo en la ventana. Con la mitad del cuerpo hacia a fuera, y la mitad de cuerpo hacia dentro. Miraba al cielo y decía cosas como '¿Dónde esta Dios? Ah ya te vi Dios' y saludaba al cielo y luego preguntaba, '¿has visto a tu mamá en la clínica?', '¿quieres ir al segundo piso o al último piso?'".

"Después miraba al frente, miraba a todos lados y decía 'los árboles tienen rayitos'. Luego se reía, pero había momentos en los que la risa se quebraba. No sabía si estaba llorando o no. La voz se le quebraba mucho" asegura.

Pérez Canetto no era un novato, tenía más de veinte años en este ilícito negocio. Trasladar los veinte kilos de coca que tenía en su departamento no tenía por qué ponerlo nervioso. Sin embargo, esa madrugada decidió probar su mercancía, y termino siendo su propia victima.

La testigo asegura haber visto "una parte en la que aspiraba, porque estaba rompiendo una de las bolas y no la tiró sino que la dejo allí en la ventana y agarraba eso y aspiraba. Luego creo que la tiró. Aspiraba a mano llena, cual polvo, sí".

Carla llamó a Serenazgo y a los Bomberos, pero ellos poco pudieron hacer. No tenían acceso al lugar donde se producía esta alucinante escena.

Mientras tanto, Alberto Pérez Canetto seguía aspirando cocaína a manos llenas y lanzando paquetes de droga desde el balcón, las cuales, según la testigo, "rompía como si fuera un niño, jugando".

A las 3:30 de la madrugada, luego de aproximadamente cuarenta y cinco minutos de euforia extrema, Pérez Canetto resbaló. "Se agarraba de su cortina y entonces el estaba balanceándose como si fuera una liana la cortina, y decía cosas como 'qué rico el culo', porque estaba desnudo y su trasero chocaba contra el muro de su propia ventana, entonces el mismo se frotaba y decía esas cosas y estaba amarrándose y en ese momento la cortina sonó 'crac'", asegura Carla.

"Yo lo vi bajar más y era como si se desprendía la cortina el peso de él era evidentemente mayor y en ese momento si miró hacia arriba y yo estaba mirándolo y en ese momento miró y vi el ademán de él de alzar la mano para agarrarse de mas cortina o que pero hizo así y la cortina cedió y cayó", agrega.

Carla tuvo la sensación de que el narcotraficante, en pleno trance, "quería encontrar mas cortina para agarrarse pero la cortina ya estaba cayéndose, si se desgarró la cortina. Cuando él sintió que la cortina sonó y se bajó hizo así la mano o como para agarrarse de más arriba".

Los bomberos trasladaron a Pérez Canetto hasta el hospital Casimiro Ulloa donde perdió la vida. Mientras tanto, la policía desconcertada, ingresaba al departamento del narcotraficante.

LAS INVESTIGACIONES

Gracias a unas imágenes captadas por la Policía Nacional, minutos después de que Pérez Canetto cayera desde su balcón, se podía inferir que los dueños de casa no pasaban mucho tiempo en el inmueble. Incluso, se observa algunos detalles claves como un teléfono celular, que por su antigüedad y debido a que funciona sólo con tarjetas, es muy difícil de rastrear.

También estaba el contrato de alquiler que suscribe su pareja, Mariela Wilcox Calle, una billetera sin dinero, un juego de llaves, pedazos de revistas pornográficas y un pasaporte sudafricano con su fotografía, su huella dactilar y el nombre de Christian Louis Voss.

Peritos antidrogas, determinaron además que la droga esparcida en la habitación y lanzada al bacón del segundo piso es de una pureza extraordinaria. Así, la cocaína de Pérez Canetto presenta un nivel de pureza cercano al 95%. Un alcaloide de exportación.

Según la policía, la droga que se vende en el mercado negro de Lima tiene un nivel de pureza que oscila entre el 30 y 40%, por lo que se deduce que la cocaína que aspiró Canetto, y que lo volvió loco, era doblemente toxica y poderosa.

Sin embargo, su precio en el extranjero depende del país al que es exportado. Su costo en el lima fluctúa ente sesenta y ochenta mil dólares el kilo.

La policía supone que la mercancía hallada en el departamento de Canetto cuesta en el extranjero más de dos millones de dólares.

Se ha descubierto además que el pasaporte hallado en el departamento era falso. Pero que, con el nombre de Christian Louis Voss, Pérez Canetto viajó a Ecuador cuatro veces durante el último año.

El 5 de noviembre, el 16 de noviembre, el 23 de marzo y el último sello migratorio tiene como fecha de retorno al Perú el 18 de agosto de este año.

Según fuentes policiales, esta sería la nueva ruta de la droga procesada que sale del Perú. Parte de la cocaína es enviada vía terrestre en paquetes de no más de veinte kilos hacia el Ecuador y luego es embarcada por vía marítima hacia los Estados Unidos, México o Europa.

EL PRONTUARIO DE PÉREZ CANETTO

Pérez Canetto tenía 48 años, provenía de una familia acomodada, era pariente de un diplomático de carrera y estudio ingeniería en la Universidad Federico Villlarreal. Pero, su vida siempre estuvo marcada por las drogas.

Su primer antecedente penal data de 1977, cuando tenía solo 19 años. En esa ocasión la policía lo detuvo por tener 0,28 gramos de cocaína. Un 'paco' en el argot callejero.

El poco tiempo que estuvo detenido no lo amilanó, al contrario, luego de contactarse con proveedores locales, comenzó a sacar droga al exterior.

Según el último reporte de Interpol, Alberto Pérez Canetto Figerola, alias 'Beto', fue arrestado y condenado a cuatro años de prisión en Los Ángeles, el 16 de diciembre de 1982, por posesión de cuatro kilos de cocaína.

Pero eso no fue todo. Interpol de Roma, informó que Alberto Pérez Canetto, fue detenido el 23 de agosto de 1994 por tráfico ilícito de drogas en su país.

Para moverse en Sudáfrica, Pérez Canetto adoptó dos identidades: se le halló un documento con el nombre de Santiago Peña Benavides, alias 'Beto' y otro con el nombre de Ramón Alfonso Lara Calderón.

En este país, Interpol de Pretoria lo detuvo a solicitud de la Interpol de Buenos Aires, que lo buscaba por integrar junto a otros peruanos, una peligrosa banda de narcotraficantes.

Y, como si todo esto no fuera suficiente, la Interpol de Bélgica ha informado que desde el 29 de julio del 2002, Pérez Canetto es buscado para ser condenado a diez años de prisión por tráfico ilícito de drogas en su país. Toda una joyita.

Un narcotraficante, con su experiencia, ¿encontró la muerte probando su propia mercancía?

Carla Sifuentes, la única testigo del hecho, asegura que nunca vio "que él estuviese dentro de la ventana y se lanzara de la ventana, se lanzara de la ventana se tirara hacia abajo, nunca vi eso. Si vi una intención de hacerse daño, quizá drogándose, tomando, pero nunca vi que tomara la decisión de tirarse y me dejo en duda más el hecho de que estirara un poco el brazo".

El psiquiatra Alfredo Saavedra, experto en abuso de drogas, sostiene que consumir cantidades ingentes de cocaína puede producirle, a un 10% de consumidores, un estado de psicosis.

Para él, en casos de abuso de drogas una persona puede perder "el sentido de la realidad básicamente", además "con exceso de cantidad de sobreestimulación, se puede generar que la persona pierda el nexo con la realidad, y simplemente se tira sin pensar las consecuencias".

El doctor Saavedra asegura que "la cocaína a partir de los 5 gramos puede ser mortal hay personas que aguantas más, pero son personas que consumen dosis muy altas".

LAS RELACIONES CON EL DOC

Sin embargo, en la biografía de Pérez Canetto, el episodio más delirante no es el de su muerte. Su vida lamentable y descarriada habría estado a la sombra de Vladimiro Montesinos.

La novia de Canetto, Nelly Mariela Wilcox Calle, detenida ahora por la policía antidrogas, es hermana del mayor César John Wilcox Calle, el numero dos del grupo Júpiter, y hombre de confianza del temible coronel Roberto Huamán Azcurra.

El mayor César John Wilcox Calle llegó a ocupar la jefatura de la Oficina Ejecutiva de Seguridad del SIN, y permaneció trabajando en el Servicio de Inteligencia hasta mayo del año pasado. Actualmente su paradero es desconocido.

Para la Policía Antinarcóticos resulta improbable que un hombre de Inteligencia que gozaba de la confianza de Montesinos, ignorara lo que hacía su hermana.

Otra pista que la policía investiga es la del compañero de promoción de Wilcox Calle: el técnico de caballería José Tafur Villalobos, quien estuvo preso en el penal de Canto Grande, acusado de narcotráfico.

Nelly Wilcox Calle, de cuarenta y dos años, divorciada, con un hijo, y antigua colaboradora de la Liga Peruana de Lucha Contra el Cáncer, se encuentra detenida en la Dinandro desde el 2 de setiembre, la mañana de la muerte de Canetto. Ella ha negado todo vínculo, tanto con las actividades de su pareja, como con su hermano, con quien dijo tener poca relación.

Sin embargo, según migraciones, Nelly Wilcox Calle también viajó hace dos años a Sudáfrica con un pasaporte falsificado.

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