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Muerte
en el Mai Tai
Hace
un mes, la señora Adriana Díaz enfrentó
uno de los peores momentos de su vida. Su hijo menor, Vittorio,
un conocido DJ piurano, murió como consecuencia del
golpe que se produjo al caer en la discoteca Mai Tai, una
de las más exclusivas de Lima, ubicada en el Boulevard
de Asia, en las playas del Sur.
Recuperada del shok que le produjo la noticia, Adriana quiso
saber qué había pasado con su hijo, por qué
si se accidentó en Asia murió en un hospital
de San Juan de Miraflores como si fuera un NN.
Escribe María Isabel Torres / agenciaperu.com
Hace
un mes, en el Boulevard de Asia, por el circuito de playas
al sur de Lima, Vittorio, hijo menor de Adriana Díaz,
murió en la discoteca Mai Tai. Desde su fallecimiento,
su madre vive una pesadilla. La atormentan los rumores que
rodean el accidente de su hijo, y aun no entiende cómo
y por qué Vittorio, de 24 años, murió
solo, en una camilla del Hospital María Auxiliadora,
registrado como un "NN".
"Creo
que ni un perro muere así", afirma doña
Adriana. Para ella "si hubiera recibido asistencia, si
por lo menos alguien lo hubiera socorrido tú puedes
perder a tu marido, pero un hijo es lo peor".
LA
NOCHE
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| Vittorio
trabajaba en su natal Piura como discjockey. Había
llegado a Lima en la mañana del día en que
falleció. |
Todo
sucedió un 22 de febrero, en el Boulevard de Asia,
kilómetro 97.5 de la Panamericana Sur. Vittorio Vargas
Díaz había llegado de Piura esa mañana.
En su ciudad natal había trabajado como discjockey,
y era conocido en el ambiente musical como DJ Hollia.
Aquella
noche, Vittorio decidió ir a un concierto de reggae
en la discoteca La Huaka. Su primo Humberto, junto a otros
amigos, cuenta que se desanimaron en acompañarlo, y
se fueron a otra discoteca.
"Cuando
él [Vittorio] se baja del carro, llevaba el celular,
dinero, el carné y la tarjeta que decía que
haba un concierto de Ekk Mouse en La Huaka. No llevaba documentos.
Había dejado el brevete en la guantera de mi pata,
me acuerdo que me pasó el brevete y me dijo que lo
guarde y lo pusimos en la guantera", indica el primo.
"Al
día siguiente en la mañana me di cuenta que
tampoco había llevado DNI, porque cuando abro mi maletín
encontré su DNI dentro de mi maletín",
agrega.
Cerca
de las 3:30 de la madrugada, Humberto y sus amigos salieron
de la discoteca Punto G, y regresaron al Boulevard de Asia.
En medio de la gente, encontraron a Vittorio: "le dijimos
para ir a comer, ir a casa de mi tía y él dijo
que no quería que él se iba a quedar. Le insistimos
y dijo que no, que se quedaba, que él iba después".
Pero
ni Humberto ni sus amigos volvieron a ver a Vittorio hasta
la noche siguiente, cuando fueron a reconocer su cadáver
al hospital, María Auxiliadora de San Juan de Miraflores.
La
madre de Vittorio señala que "tenía que
irme a la misa de las siete de la noche y Fernando llega de
la playa. Llegó nervioso y con los ojos como que había
llorado y me dice vamos arriba. Me dice es Vittorio. ¿Qué
pasa con Vittorio?, pregunto. Vittorio ha tenido un accidente
y ha muerto, me dice".
MUERTE
Y RESPONSABILIDADES
Hasta
este momento, nada está claro. De acuerdo a una investigación
preliminar de la DIRINCRI, Vittorio Vargas trepó una
de las columnas de la discoteca Mai Tai, hasta alcanzar uno
de los soportes en los que se cuelgan las luces, a cinco metros
de altura. Una vez allí, empezó a jugar, pero
perdió el equilibrio y cayó. El resultado extraoficial
del dosaje etílico indica que Vittorio había
bebido.
La
hora exacta en la que ocurrió el accidente aún
no se ha determinado. Es de esta incertidumbre que nacen las
sospechas de la familia.
 |
| Humberto,
primo de Vittorio: "le dijimos para ir a comer, ir
a casa de mi tía y él dijo que no quería que él se iba
a quedar". |
El
administrador de Mai Tai, Gianni Dasso, manifestó ese
mismo día, en la Comisaría de Asia que un desconocido
entró a la discoteca a las 9:15 de la mañana,
se subió a los soportes y se cayó. Sin embargo,
unas semanas después, ante la DIRINCRI, Dasso cambió
su versión y afirmó que el accidente había
sido aproximadamente a las 8:30 de la mañana del domingo.
Doña
Adriana Díaz indica que "a las dos de la tarde,
mientras mi hijo está muriendo, fue el administrador
a sentar la denuncia. En lugar de ir a ver qué pasa
con el accidentado. Él dijo 'voy a ver como me libro
del problema y siento la denuncia'. Según Dasso, Vittorio
entró a la discoteca Mai Tai, cuando ésta ya
estaba cerrada. Según Dasso, Vittorio no era su cliente".
Sin
embargo, para Mirella Leon, una chica que concurrió
a la discoteca aquella noche, todo es diferente: "yo
estaba parada y él se ha acerado y me ha comenzado
hablar. Luego, me ha dicho para bailar, hemos estado bailando
hasta que nos encontramos con Luz Elena [otra amiga] y después
ya nos hemos ido, nos hemos despedido".
Tiempo
después, Luz Elena pretendió entrar al local,
pero se encontró con que sus puertas ya estaban cerradas.
"Nosotros hemos salido y los 'vips' estaban parados en
la puerta, pero las puertas estaban cerradas ya no había
más gentes", indicó.
De
acuerdo a Luz Elena y Mirella León, Vittorio estuvo
bailando en la discoteca. De hecho bailó con ellas
hasta por lo menos las 7:30 de la mañana. Desde esa
hora en que las primas León lo vieron por última
vez, y la hora en la que los bomberos recogieron a Vittorio
del suelo, casi a las 9 de la mañana, todos son rumores.
Otra
testigo, Francesca Mlodzecz trabajó en la discoteca
Mai Tai este verano, y estaba cuadrando sus cuentas cuando
escuchó la caída. Fue ella, la que en la tarde
llamó a un amigo de la familia para contarle lo sucedido.
"No
tenía noción de la hora. Estaba tan nerviosa,
no sabía qué hora era. Aparte que estaba sonambulaza,
porque no había dormido nada, así que no puedo
darte una hora exacta", asegura.
Francesca
no descarta que Vittorio haya estado aquella hora en la discoteca.
"Disculpas a sus familiares por no decir en ese momento
que lo conocía. Además, creo que igual no hubiera
podido ayudar en nada. Yo pensé que estaba estable
y al final me enteré que estaba muerto".
EL
PEREGRINAJE
A
las 8:50 de la mañana, los bomberos llegan a Mai Tai.
Vittorio está en el suelo, inconsciente, sin polo y
mojado.
Francesca
asegura: "no le han tirado agua. Alguien dijo échenle
agua fría porque eso es bueno, porque algunas personas
nadie sabía si sí o no, entonces han traído
un vasito de agua y le han tirado poquito por poquito en la
cabeza".
Cuando
los bomberos solicitaron que alguien acompañe a Vittorio,
ningún funcionario de la discoteca quiso hacerse responsable
de su traslado al hospital.
La
madre del muchacho asegura que "cuando conversé
con los bomberos, preguntaron si hay algún familiar,
dijeron es un NN, ni lo conocemos, nadie sabe cómo
se llame, nadie sabe nada, nadie se preocupó".
Entonces
empezó el triste peregrinaje. De la Discoteca Mai Tai,
Vittorio fue trasladado por los bomberos al Hospital de Mala,
a quince minutos de la discoteca.
A
las 9:20, en el Hospital de Mala, dijeron que su estado era
grave y debía ser traslado al Hospital Rezzola de Cañete,
a cuarenta minutos de Mala.
La
ambulancia de ese hospital estaba malograda, así que
los bomberos se volvieron a hacer cargo de él. En el
camino Vittorio sufrió un paro respiratorio, los bomberos
lo hicieron reaccionar
A
las 10:30, en el Hospital Rezola, en Cañete, repitieron
lo mismo: "Su estado es grave. Hay que trasladarlo a
Lima". Casi cuatro horas después, Vittorio ingresó
al hospital María Auxiliadora en San Juan de Miraflores
en Lima.
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| Adriana
Díaz, madre de Vittorio: "un poco más y me van
a decir, su hijo se suicidó". |
Así,
cerca de las 3:45 de la tarde, siete horas después
de ser recogido por los bomberos en Asia, Vittorio moría
por traumatismo encéfalo craneano grave.
Después
del sepelio en Piura, Adriana Díaz vino a Lima para
entender lo qué pasó con su hijo. Pero hasta
el momento no recibe ninguna explicación.
"Después
he ido a solicitar la necropsia. 'Espere su turno, espere
su lugar, que no la atienden', me decían. Como si la
persona hubiera tenido que morirse dentro de la hora de oficina.
Da risa", declara la madre.
Lo
que esta madre tampoco comprende es por qué los bomberos
no llevaron a su hijo a la emergencia de la Clínica
San Pablo, a sólo doscientos metros de la discoteca
Mai Tai, y que cuenta con el equipo necesario para atender
cualquier caso de gravedad.
El
doctor de este centro médico señala: "un
paciente que tiene una lesión tiene que ser atendido
de forma eficiente y rápida, y los primeros minutos
pueden costarle la vida".
La
familia de Vittorio intentó comunicarse con los representantes
de la discoteca para que les explicaran qué pasó.
Pero nunca les devolvieron la llamada.
LA
LICENCIA
De
acuerdo al alcalde de Asia, José Arias, la discoteca
Mai Tai no contaba en ese momento con la licencia que su municipio
exige para funcionar, pero después del accidente, los
abogados de la discoteca se acercaron a la Municipalidad y
regularizaron su situación
"De
ahí recién vino a la municipalidad y pagó
su licencia especial que la solicitan las discotecas para
atender de las 11 de la noche hasta las 3 de la mañana",
señala el burgomaestre.
Hace
un año, el alcalde Ruiz tuvo un altercado con el dueño
de la discoteca, Raúl Diez Canseco Hartinger, el hijo
del vicepresidente Raúl Diez Canseco.
"El
año pasado, cuando dictamos una clausura transitoria
de esa discoteca, fui invitado al Ministerio de Turismo a
una conversación con el señor Raúl Diez
Canseco, el cual, en nombre de su hijo, que si me había
ofendido pidió las disculpas del caso. En esa conversación
él me pidió la ampliación de un horario
más", indica Ruiz.
A
Adriana Díaz, como es natural, le preocupa que el parentesco
entre el dueño de la discoteca Mai Tai y el vicepresidente
de la República. Adriana quiere saber realmente qué
le pasó a su hijo y teme que el poder se lo impida.
"Tuve
que poner abogado, porque como me dijo mi hijo de ti se están
burlando, acomodan todo esto. Y esto por la sencilla razón
que el dueño es el hijo de Raúl Diez Canseco",
asegura la madre.
Hace
una semana, Adriana Díaz ha denunciado por homicidio
culposo al administrador de la discoteca, Gianni Dasso y a
los que resulten responsables de la muerte de su hijo.
Hasta
ahora, los familiares de Vittorio esperan respuestas por parte
de las personas que vieron por última vez a este muchacho.
Su primo, Humberto, se pregunta: "¿Por qué
una persona que se accidenta a las seis de a mañana
tiene que pasear por el sur y morir a las 4 de la tarde?".
Para
la madre, el caso se le hace cada vez más inexplicable:
"un poco más y me van a decir, su hijo se suicidó
y yo voy a decir que se suicidó. No esto no puede ser
de ninguna manera".
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