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 Investigación  
02 de abril del 2003
Exclusiva discoteca sureña afronta caso de negligencia
El Boulevard Asia de noche, lugar donde el jove Vittorio pasó sus últimos minutos de vida.
En este artículo
La noche

Muerte y responsabilidades

El peregrinaje

La licencia

Muerte en el Mai Tai

Hace un mes, la señora Adriana Díaz enfrentó uno de los peores momentos de su vida. Su hijo menor, Vittorio, un conocido DJ piurano, murió como consecuencia del golpe que se produjo al caer en la discoteca Mai Tai, una de las más exclusivas de Lima, ubicada en el Boulevard de Asia, en las playas del Sur.
Recuperada del shok que le produjo la noticia, Adriana quiso saber qué había pasado con su hijo, por qué si se accidentó en Asia murió en un hospital de San Juan de Miraflores como si fuera un NN.


Escribe María Isabel Torres / agenciaperu.com

Hace un mes, en el Boulevard de Asia, por el circuito de playas al sur de Lima, Vittorio, hijo menor de Adriana Díaz, murió en la discoteca Mai Tai. Desde su fallecimiento, su madre vive una pesadilla. La atormentan los rumores que rodean el accidente de su hijo, y aun no entiende cómo y por qué Vittorio, de 24 años, murió solo, en una camilla del Hospital María Auxiliadora, registrado como un "NN".

"Creo que ni un perro muere así", afirma doña Adriana. Para ella "si hubiera recibido asistencia, si por lo menos alguien lo hubiera socorrido tú puedes perder a tu marido, pero un hijo es lo peor".

LA NOCHE

Vittorio trabajaba en su natal Piura como discjockey. Había llegado a Lima en la mañana del día en que falleció.

Todo sucedió un 22 de febrero, en el Boulevard de Asia, kilómetro 97.5 de la Panamericana Sur. Vittorio Vargas Díaz había llegado de Piura esa mañana. En su ciudad natal había trabajado como discjockey, y era conocido en el ambiente musical como DJ Hollia.

Aquella noche, Vittorio decidió ir a un concierto de reggae en la discoteca La Huaka. Su primo Humberto, junto a otros amigos, cuenta que se desanimaron en acompañarlo, y se fueron a otra discoteca.

"Cuando él [Vittorio] se baja del carro, llevaba el celular, dinero, el carné y la tarjeta que decía que haba un concierto de Ekk Mouse en La Huaka. No llevaba documentos. Había dejado el brevete en la guantera de mi pata, me acuerdo que me pasó el brevete y me dijo que lo guarde y lo pusimos en la guantera", indica el primo.

"Al día siguiente en la mañana me di cuenta que tampoco había llevado DNI, porque cuando abro mi maletín encontré su DNI dentro de mi maletín", agrega.

Cerca de las 3:30 de la madrugada, Humberto y sus amigos salieron de la discoteca Punto G, y regresaron al Boulevard de Asia. En medio de la gente, encontraron a Vittorio: "le dijimos para ir a comer, ir a casa de mi tía y él dijo que no quería que él se iba a quedar. Le insistimos y dijo que no, que se quedaba, que él iba después".

Pero ni Humberto ni sus amigos volvieron a ver a Vittorio hasta la noche siguiente, cuando fueron a reconocer su cadáver al hospital, María Auxiliadora de San Juan de Miraflores.

La madre de Vittorio señala que "tenía que irme a la misa de las siete de la noche y Fernando llega de la playa. Llegó nervioso y con los ojos como que había llorado y me dice vamos arriba. Me dice es Vittorio. ¿Qué pasa con Vittorio?, pregunto. Vittorio ha tenido un accidente y ha muerto, me dice".

MUERTE Y RESPONSABILIDADES

Hasta este momento, nada está claro. De acuerdo a una investigación preliminar de la DIRINCRI, Vittorio Vargas trepó una de las columnas de la discoteca Mai Tai, hasta alcanzar uno de los soportes en los que se cuelgan las luces, a cinco metros de altura. Una vez allí, empezó a jugar, pero perdió el equilibrio y cayó. El resultado extraoficial del dosaje etílico indica que Vittorio había bebido.

La hora exacta en la que ocurrió el accidente aún no se ha determinado. Es de esta incertidumbre que nacen las sospechas de la familia.

Humberto, primo de Vittorio: "le dijimos para ir a comer, ir a casa de mi tía y él dijo que no quería que él se iba a quedar".

El administrador de Mai Tai, Gianni Dasso, manifestó ese mismo día, en la Comisaría de Asia que un desconocido entró a la discoteca a las 9:15 de la mañana, se subió a los soportes y se cayó. Sin embargo, unas semanas después, ante la DIRINCRI, Dasso cambió su versión y afirmó que el accidente había sido aproximadamente a las 8:30 de la mañana del domingo.

Doña Adriana Díaz indica que "a las dos de la tarde, mientras mi hijo está muriendo, fue el administrador a sentar la denuncia. En lugar de ir a ver qué pasa con el accidentado. Él dijo 'voy a ver como me libro del problema y siento la denuncia'. Según Dasso, Vittorio entró a la discoteca Mai Tai, cuando ésta ya estaba cerrada. Según Dasso, Vittorio no era su cliente".

Sin embargo, para Mirella Leon, una chica que concurrió a la discoteca aquella noche, todo es diferente: "yo estaba parada y él se ha acerado y me ha comenzado hablar. Luego, me ha dicho para bailar, hemos estado bailando hasta que nos encontramos con Luz Elena [otra amiga] y después ya nos hemos ido, nos hemos despedido".

Tiempo después, Luz Elena pretendió entrar al local, pero se encontró con que sus puertas ya estaban cerradas. "Nosotros hemos salido y los 'vips' estaban parados en la puerta, pero las puertas estaban cerradas ya no había más gentes", indicó.

De acuerdo a Luz Elena y Mirella León, Vittorio estuvo bailando en la discoteca. De hecho bailó con ellas hasta por lo menos las 7:30 de la mañana. Desde esa hora en que las primas León lo vieron por última vez, y la hora en la que los bomberos recogieron a Vittorio del suelo, casi a las 9 de la mañana, todos son rumores.

Otra testigo, Francesca Mlodzecz trabajó en la discoteca Mai Tai este verano, y estaba cuadrando sus cuentas cuando escuchó la caída. Fue ella, la que en la tarde llamó a un amigo de la familia para contarle lo sucedido.

"No tenía noción de la hora. Estaba tan nerviosa, no sabía qué hora era. Aparte que estaba sonambulaza, porque no había dormido nada, así que no puedo darte una hora exacta", asegura.

Francesca no descarta que Vittorio haya estado aquella hora en la discoteca. "Disculpas a sus familiares por no decir en ese momento que lo conocía. Además, creo que igual no hubiera podido ayudar en nada. Yo pensé que estaba estable y al final me enteré que estaba muerto".

EL PEREGRINAJE

A las 8:50 de la mañana, los bomberos llegan a Mai Tai. Vittorio está en el suelo, inconsciente, sin polo y mojado.

Francesca asegura: "no le han tirado agua. Alguien dijo échenle agua fría porque eso es bueno, porque algunas personas nadie sabía si sí o no, entonces han traído un vasito de agua y le han tirado poquito por poquito en la cabeza".

Cuando los bomberos solicitaron que alguien acompañe a Vittorio, ningún funcionario de la discoteca quiso hacerse responsable de su traslado al hospital.

La madre del muchacho asegura que "cuando conversé con los bomberos, preguntaron si hay algún familiar, dijeron es un NN, ni lo conocemos, nadie sabe cómo se llame, nadie sabe nada, nadie se preocupó".

Entonces empezó el triste peregrinaje. De la Discoteca Mai Tai, Vittorio fue trasladado por los bomberos al Hospital de Mala, a quince minutos de la discoteca.

A las 9:20, en el Hospital de Mala, dijeron que su estado era grave y debía ser traslado al Hospital Rezzola de Cañete, a cuarenta minutos de Mala.

La ambulancia de ese hospital estaba malograda, así que los bomberos se volvieron a hacer cargo de él. En el camino Vittorio sufrió un paro respiratorio, los bomberos lo hicieron reaccionar

A las 10:30, en el Hospital Rezola, en Cañete, repitieron lo mismo: "Su estado es grave. Hay que trasladarlo a Lima". Casi cuatro horas después, Vittorio ingresó al hospital María Auxiliadora en San Juan de Miraflores en Lima.

Adriana Díaz, madre de Vittorio: "un poco más y me van a decir, su hijo se suicidó".

Así, cerca de las 3:45 de la tarde, siete horas después de ser recogido por los bomberos en Asia, Vittorio moría por traumatismo encéfalo craneano grave.

Después del sepelio en Piura, Adriana Díaz vino a Lima para entender lo qué pasó con su hijo. Pero hasta el momento no recibe ninguna explicación.

"Después he ido a solicitar la necropsia. 'Espere su turno, espere su lugar, que no la atienden', me decían. Como si la persona hubiera tenido que morirse dentro de la hora de oficina. Da risa", declara la madre.

Lo que esta madre tampoco comprende es por qué los bomberos no llevaron a su hijo a la emergencia de la Clínica San Pablo, a sólo doscientos metros de la discoteca Mai Tai, y que cuenta con el equipo necesario para atender cualquier caso de gravedad.

El doctor de este centro médico señala: "un paciente que tiene una lesión tiene que ser atendido de forma eficiente y rápida, y los primeros minutos pueden costarle la vida".

La familia de Vittorio intentó comunicarse con los representantes de la discoteca para que les explicaran qué pasó. Pero nunca les devolvieron la llamada.

LA LICENCIA

De acuerdo al alcalde de Asia, José Arias, la discoteca Mai Tai no contaba en ese momento con la licencia que su municipio exige para funcionar, pero después del accidente, los abogados de la discoteca se acercaron a la Municipalidad y regularizaron su situación

"De ahí recién vino a la municipalidad y pagó su licencia especial que la solicitan las discotecas para atender de las 11 de la noche hasta las 3 de la mañana", señala el burgomaestre.

Hace un año, el alcalde Ruiz tuvo un altercado con el dueño de la discoteca, Raúl Diez Canseco Hartinger, el hijo del vicepresidente Raúl Diez Canseco.

"El año pasado, cuando dictamos una clausura transitoria de esa discoteca, fui invitado al Ministerio de Turismo a una conversación con el señor Raúl Diez Canseco, el cual, en nombre de su hijo, que si me había ofendido pidió las disculpas del caso. En esa conversación él me pidió la ampliación de un horario más", indica Ruiz.

A Adriana Díaz, como es natural, le preocupa que el parentesco entre el dueño de la discoteca Mai Tai y el vicepresidente de la República. Adriana quiere saber realmente qué le pasó a su hijo y teme que el poder se lo impida.

"Tuve que poner abogado, porque como me dijo mi hijo de ti se están burlando, acomodan todo esto. Y esto por la sencilla razón que el dueño es el hijo de Raúl Diez Canseco", asegura la madre.

Hace una semana, Adriana Díaz ha denunciado por homicidio culposo al administrador de la discoteca, Gianni Dasso y a los que resulten responsables de la muerte de su hijo.

Hasta ahora, los familiares de Vittorio esperan respuestas por parte de las personas que vieron por última vez a este muchacho. Su primo, Humberto, se pregunta: "¿Por qué una persona que se accidenta a las seis de a mañana tiene que pasear por el sur y morir a las 4 de la tarde?".

Para la madre, el caso se le hace cada vez más inexplicable: "un poco más y me van a decir, su hijo se suicidó y yo voy a decir que se suicidó. No esto no puede ser de ninguna manera".

 
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