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Los
límites de la reestructuración
Escribe
Daniel Yovera / agenciaperu.com
En diciembre,
los vientos de cambio en el interior de la Fuerza Aérea
del Perú (FAP) levantaron gran polvareda, al punto
de obligar al ministro de Defensa, Aurelio Loret de Mola,
a presentarse en el Congreso el próximo miércoles
a explicar la llamada reestructuración. Muestra de
que en la FAP, como afirman algunos oficiales, hay gran desconcierto.
El general
(r) Alejandro Retes, consultado por agenciaperu.com,
es claro en señalar que "no solamente la oficialidad
que ha sido invitada al retiro está desconcertada,
nosotros los oficiales en retiro, la gran mayoría,
también estamos desconcertados por la actitud que está
tomando el actual gobierno".
CAMBIOS, CONTRAMARCHAS Y EVALUACIONES
Aunque
el cambio de mentalidad puede tardar años, lo cierto
es que tras la corrupción, la FAP necesita reformas
urgentes. Apenas tres años atrás, comandantes
generales como Elesván Bello y su alta oficialidad,
desfilaban uno a uno para estampar su firma de adhesión
a Montesinos, en la famosa Acta de Sujeción.
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| Alejandro
Retes: "yo no sé de qué reestructuración está hablando
el ministro cuando no planifica lo que hace". |
Pero,
sin retroceder tanto en el tiempo, hasta ahora no se han esclarecido
los negociados de alto vuelo con los aviones MIG 29, ni la
cuestionada venta de seis aviones Tucano a Angola, por la
que hoy son investigados los ex jefes de la FAP, generales
Jorge Del Carpio, hoy premiado con una agregaduría
en Estados Unidos, y Jorge Kisic, investigado además
por el caso de la Caja Militar Policial.
Omar Larrazábal,
coronel en retiro de la FAP, piensa que "si bien es cierto
que el general Del Carpio y el general Kisic han salido, los
oficiales que llevaron adelante esos procesos, como los de
los Tucano y del helicóptero, entre otros más,
siguen en actividad", aclara en referencia a los oficiales
que integraron el Comité de Adquisiciones.
Fuentes
de la FAP, aseguraron a agenciaperu.com, que los vínculos
con la corrupción pesaron a la hora de tomar las decisiones.
Aunque lo decisivo para pasar al retiro a los seis generales,
treinta y tres coroneles, veintisiete comandantes y siete
mayores, que salieron este año, fue una racional evaluación
de las necesidades actuales de la Fuerza Aérea. Algunos
casos, sin embargo, motivaron sorpresas y reclamos.
El general
Retes detalla: "ha pasado al retiro al general Abel Contreras
Sufling, el único general abogado de la FAP ante el
Consejo Supremo de Justicia Militar. Y no han ascendido a
ningún abogado, yo no sé de qué reestructuración
está hablando el ministro cuando no planifica lo que
hace".
Por su
parte, el coronel Larrazábal asegura que existen "oficiales
que han sido invitados al retiro sin una justificación
del por qué. Por ejemplo, el coronel Urquizo que ha
tenido una hoja limpia en cuanto a su carrera, debía
haber ascendido a general, ha sido pasado al retiro cuando
hay oficiales mucho más antiguos que él que
persisten en la unidad, y que hacen trabajos de menos importancia".
Aunque
existe coincidencia en señalar que el proceso de ascensos
y pases a retiro en la FAP careció de mayores problemas,
algunos consideran que un 10% de las invitaciones deben ser
revisadas.
Coroneles
afectados por esta reciente purga, y que no descartan apelar
la decisión del Ministerio de Defensa, aseguraron a
agenciaperu.com que su Comando hace mal en mantener
a oficiales con varios años sin ascender, y que son
un obstáculo para el normal ascenso de oficiales con
proyección. Eso, aseguran, impide la natural formación
de las llamadas pirámides.
LA
PIRÁMIDE MILITAR
 |
| Omar
Larrazábal: "Tenemos gran esperanza en que la FAP
vuelva a ser una institución que verdaderamente inspire
respeto a nivel internacional". |
Durante
la dictadura, Montesinos no sólo mandó a su
casa a oficiales incómodos, sino que, para mantener
callados a los que quedaban, promovió ascensos a diestra
y siniestra sin un mínimo criterio de planificación
de la pirámide militar.
Según
fuentes de la FAP, hay generales y coroneles hasta de adorno,
y la actual situación operativa de la Fuerza Aérea,
con aviones que no vuelan y una pobre defensa aérea,
hace que hoy resulten prescindibles. Además, señalan
que para reestablecer esa pirámide, es necesario renovar
y reducir el personal.
A pesar
de las primeras críticas, todo hace pensar que la mayoría
de oficiales activos y retirados, confían en el trabajo
que hará el nuevo comando que asumió a fines
de noviembre, conformado por el comandante general Aurelio
Crovetto, el jefe de Estado Mayor Orlando Denegri, y el Inspector
General Julio Solano.
Por ejemplo,
el coronel Larrazábal, espera de Crovetto Yáñez
"una administración que marque precedente en la
FAP. Tenemos gran esperanza en que sea así para que
la FAP vuelva a ser una institución que verdaderamente
inspire respeto a nivel internacional".
A pesar
de la confianza que inspira el comandante general, los oficiales
consultados, sospechan que en algunos casos, el Ejecutivo
impuso sus preferencias.
Para el
general Retes, "Lo quiera o no aceptar, en el actual
gobierno, definitivamente, ha habido una intromisión
política. El coronel Huaco, piloto del avión
presidencial, ha sido ascendido a general. También
tenemos casos de oficiales beneficiados que trabajan en el
Ministerio de Defensa".
Sin embargo,
al margen de cualquier interpretación, a la FAP y a
las Fuerzas Armadas en su conjunto, les espera aún
la verdadera modernización, y ésta debe llegar
antes de que algún aprendiz de Montesinos haga de los
problemas militares, su caldo de cultivo.
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