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 Investigación  
30 de marzo del 2003
Reveladores expedientes e investigaciones
El congresista Valdez
En este artículo
El centro "antiestrés"

La biblioteca

El escándalo de Ucayali

Víctor Valdez: Las denuncias

El congresista Víctor Valdez Meléndez, o como algunos en el Parlamento lo denominan: "el poeta", estuvo a punto de perder su curul en el 2001 por una tacha interpuesta en su contra por tener una denuncia penal por usurpación. Sin embargo, Valdez tiene otros expedientes y una investigación pendiente, cuyo tenor acaba de llegar a la Contraloría General de la República y que tiene que ver con un desfalco en la Dirección Regional de Educación de Ucayali por casi un millón de dólares.

Escribe César Hildebrandt Chávez / agenciaperu.com

A los ocho años, Víctor Edinson Valdez Meléndez, actual congresista por Perú Posible, soñó con ser presidente del país. Ahora que tiene 42 ya ha logrado ocupar uno de los escaños del Parlamento, representando a la región Ucayali.

Este hombre, autodenominado rebelde, que asegura que mantiene una lucha radical "contra la estupidez política", es conocido en los pasillos del Congreso con el apelativo de "El Poeta". "Pero poeta sensible y sensitivo", asegura.

Valdez asegura que le gusta "estar en la sociedad que realmente siente y llora y sufre sus esperanzas en un mañana mejor todos los días".

EL CENTRO "ANTIESTRÉS"

En 1996, Victor Valdez, a la edad de 36 años, sostenía un noviazgo con Julia Nalbarte Ramos, una joven de 20 años.

A fines de ese año, ambos decidieron iniciar un negocio en la cuadra 32 de la avenida Aviación, en el distrito de San Borja: un consultorio al que bautizaron como "Centro Terapéutico de Relajamiento Físico San Borja". Este centro estaba dedicado, según sus estatutos, a prestar tratamientos antiestrés y "antitensionales".

El edificio donde se ubicaba el Centro Terapéutico que Valdez y su novia fundaron hace siete años, ahora no muestra ningún signo de actividad. El negocio fue clausurado dos meses después, en diciembre de aquel mismo año. Lo que ocurrió está detallado en las páginas de un informe judicial.

Según el expediente número I5318-96, las autoridades municipales de San Borja fueron alertadas por los vecinos: algo extraño sucedía dentro del departamento 401, donde funcionaba el negocio del congresista.

El día del operativo, las autoridades entraron y descubrieron que el Centro Terapéutico no solo ofrecía masajes. Esta es la versión que uno de los clientes del Centro Terapéutico le dio la fiscal de turno:

"Los masajes consistían en toda la parte del cuerpo y ayudaban a la eyaculación a través de los estímulos y tocamientos sin llegar a la penetración".

Las investigaciones continuaron. Más adelante, la novia y socia del congresista, Julia Nalberte, tuvo que admitir ante las autoridades los servicios que realmente brindaba su negocio: "la terapia consiste en hacer masajes físicos en todo el cuerpo incluyendo los genitales, y si la persona desea puede llegar a erectarse y hasta eyacular".

Para la Policía, lo increíble fue descubrir quiénes y cuántos años tenían las enfermeras que atendían a los clientes. Las páginas del expediente judicial señalan que las masajistas de Valdez eran la hermana y la sobrina de su propia pareja, Julia Nalberte.

Las muchachas tenían 14 y 16 años y por cada sesión, la administración del local cobraba entre treinta y treinta y cinco soles.

Sin embargo, durante todas las diligencias, y a pesar de los testimonios de los clientes y de su socia, Valdez negó todos los cargos.

Para el congresista, "es indigno calificarme como proxeneta. Es una barbarie sin nombre. A Víctor Valdez, un hombre que defiende la dignidad humana, es la más grande estupidez que he escuchado sinceramente".

En aquel entonces, el parlamentario aseguró que no sabía que las niñas se dedicaban a esas actividades, y que él sólo era el gerente y que su centro terapéutico únicamente se dedicaba a aliviar el cansancio físico y mental de los demás.

Pero su defensa no pudo con las pruebas. En diciembre de 1996, Víctor Valdez Meléndez y Julia Nalberte Ramos fueron denunciados por la Tercera Fiscalía Provincial Penal de Lima, bajo los cargos de delito contra la libertad y actos contra el pudor. Inmediatamente, el Poder Judicial abrió instrucción en contra de la pareja.

Valdez nunca se presentó ante los juzgados. Un año después, el 17 de octubre de 1997, el ahora congresista por el partido de gobierno fue declarado reo contumaz. Para él, esta situación le pareció casi natural: "cualquier hombre digno, cualquier mujer digna es reo contumaz, mucho más cuando tenemos alma rebelde".

Sin embargo, en enero de 1998, a pesar de las evidencias y de los testimonios en su contra, así como de haber burlado la autoridad judicial, Valdez fue exculpado. El Poder Judicial archivó el caso con un argumento singular: aunque estaba demostrado que los clientes de Valdez eyaculaban durante las sesiones, no ocurría "tocamiento lubrico somático", condición sustancial y necesaria para tipificar el crimen como delito contra el pudor.

Así, Víctor Valdez quedó libre.

LA BIBLIOTECA

El 2001, Valdez Meléndez logró, con los votos de 20,815 pucallpinos, llegar al Congreso de la República. La denuncia por delito contra el pudor no era la única con la que engrosaba sus antecedentes. Él había sido condenado, en mayo de 2001, por usurpación agravada y falsedad ideológica.

Valdez y sus libros, parte de una biblioteca que él mismo valora en un millón de dólares.

Con la inmunidad parlamentaria bajo la manga, Valdez olvidó sus procesos penales. Pero, en agosto de 2001, justos después de ser elegido congresista, Valdez indicó en su declaración jurada de bienes y rentas que su biblioteca personal vale la friolera de un millón de dólares.

Al margen de la anécdota, para los tributaristas esta declaración sólo puede tener una razón: esta sería una táctica que consistiría en adelantarse a tener un patrimonio no tan legal, y justificar sus orígenes.

EL ESCÁNDALO DE UCAYALI

En Pucallpa funciona la Dirección Regional del Ministerio de Educación de Ucayali, la institución que administra la enseñanza en todas las escuelas de la región. Desde el año pasado hasta el día de hoy, la dirección regional está dirigida por Juan Torres Rivera.

Desde su nombramiento, Torres Rivera contó con todo el apoyo de Valdez, incluso el despacho del congresista anunció con bombos y platillos su nombramiento. La cercanía entre ambos era y es innegable. El propio congresista comentó que Torres "es uno de los mejores directores regionales de Educación en todos los tiempos de Ucayali".

La Dirección Regional de Educación, presidida por Torres Rivera, también tiene entre sus funciones administrar y pagar los sueldos de los más de siete mil profesores en esta zona.

A mediados de 2002, algunos profesores de Ucayali empezaron a quejarse. Sus sueldos llegaban recortados y, en diversos casos, no llegaban. Las autoridades prometieron hacerse cargo del tema.

Pero las irregularidades continuaron. A fines de ese año, las protestas eran masivas. La cantidad de profesores que se quejaban del recorte parcial o total de sus sueldos era incontrolable. El departamento de auditoria de la Dirección Regional dispuso una revisión de las cuentas y una investigación.

En enero de este año, dos funcionarios de la Oficina de Informática de la Dirección Regional de Educación, decidieron acogerse al beneficio de colaboración eficaz.

Ellos declararon: "desviábamos dinero que venia del tesoro publico y que estaba destinado al pago de las remuneraciones de los trabajadores del sector Educación a otras cuentas bancarias, esto se hacía en forma mensual. Los involucrados debíamos proporcionar cuentas de ahorro, así nos depositábamos diversos montos de dinero".

Las autoridades se quedaron perplejas: las pruebas presentadas por estos testigos demostraron que, durante todo el año 2002, habían desaparecido, oficialmente, tres millones doscientos mil soles.

Según estos testimonios, a la hora de pagar el sueldo de los más de siete mil profesores de Ucayali, la dirección regional mandaba un listado de los números de las cuentas bancarias de cada profesor al Banco de la Nación, para que su sueldo sea abonado.

Víctor Valdez ha sido denunciado por la Comisión de Fiscalización de Perú Posible bajo los cargos de malversación de fondos, peculado, concusión y abuso de autoridad.

Los delincuentes, ubicados en altos puestos de la dirección regional, agregaban a esa lista números de cuentas bancarias de sus parientes cercanos y les adjudicaban sueldos fantasmas, cantidades mensuales que iban desde los diez mil soles hasta los sesenta mil. Según los testimonios, todo sucedía desde la dirección de planillas de la regional de educación.

El Director Regional de Educación, Juan Torres, ha sido denunciado penalmente por el sindicato de profesores de Ucayali, bajo el cargo de peculado.

Ahora, Valdez asegura que "Juanito Torres es uno de los mejores directores regionales de Educación en todos los tiempos de Ucayali. Puede ser un gran funcionario, pero de repente puede ser un gran delincuente. Me consta que es un gran funcionario, pero no me costa que sea un gran delincuente".

Sin embargo, los testimonios de los dos funcionarios que se acogieron a la colaboración y ya han declarado, revela una rumbo gravitante en las investigaciones: los dos testigos coinciden en que debían pagar a alguien en Lima para que las ilícitas y millonarias operaciones en Ucayali pudieran ejecutarse con impunidad.

Según se declara en estos testimonios "en ocasiones había que colaborar, hacer una bolsa, para entregar a una persona, no indicaba a quien, me decían, "hay que entregar el dinero para no tener problemas".

A inicios de este año, la policía empezó a investigar. En la fiscalía, diversas trabas legales a hecho que el proceso se detenga. Los implicados en el desfalco han aprovechado la oportunidad y han escapado. Hoy sus familiares aseguran no saber dónde se encuentran.

Agenciaperu.com logró contactar a uno de los funcionarios implicados en el desfalco: Milton Gómez Panduro, un ex trabajador de la oficina de planillas, desde la que se ejecutaba todo el operativo. El testimonio de este testigo, escondido por el momento, será fundamental para las investigaciones policiales de caso.


¿Usted sabe si alguna parte de este dinero salía para Lima?
Actualmente se especula mucho del congresista Valdez, eso yo le puedo decir que es cierto porque yo he visto eso.
¿Pero cuando usted habla de coimas a que se refiere?
Yo entiendo que por decir los cargos públicos tienen su costo y tengo entendido que ellos se agencian de dinero y cuando hay que hacer favores, se hacen favores entre ellos.
¿Hay una especie de complicidad, un arreglo?
Tú no vas a andar con alguien si es que no hay algo, ¿no?

Roger Inchaustegui es el actual presidente de la Comisión de Fiscalización de Perú Posible en Ucayali y él asegura haber recibido diversas informaciones según las cuales el parlamentario Victor Valdéz estaría detrás del desfalco de la Dirección Regional de Educación.

Inchaustegui asegura: "nosotros tenemos información de que Víctor Valdez esta implicado en este robo y se tiene que investigar".

Sin embargo, el congresista en conflicto asegura que "se moriría de cólera contra sí mismo si alguna vez robase un céntimo del erario nacional. Si Víctor Valdez robase un céntimo, ese día me rebelo contra mi mismo. Y respecto a la denuncia contra la Dirección de Educación, no ha llegado a mi persona ninguna denuncia".

"Y si en esa denuncia estuviera yo denunciado, contra mi propia persona yo me denuncio", agrega con gran seriedad el legislador.

El 15 de febrero de este año, Víctor Valdez Meléndez ha sido denunciado por la Comisión de Fiscalización de Perú Posible bajo los cargos de malversación de fondos, peculado, concusión y abuso de autoridad.

 
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