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26 de octubre del 2003
Estado ha perdido hasta S/. 26 millones por licitación

Carretera Iquitos - Nauta: una historia de corrupción

CARRETERA en pésimo estado. Estas fotos retratan las serias averias que tiene el trayecto de la carretera Iquitos - Nauta construido por Anaconda.
En este artículo
Los inicios de Anaconda

Misterioso despido

Anaconda vuelve

Sigue mordiendo

Los últimos 19 kilómetros de la carretera que une a las localidades de Iquitos con Nauta se encuentran en un estado deplorable debido a la mala labor de un consocio llamado Anaconda. Por el cuestionable concurso de licitación donde salió ganador Anaconda, el Estado peruano ha perdido hasta ahora más de 26 millones de soles. En este caso están involucrados desde varios ex ministros hasta el propio presidente Alejandro Toledo.

Escribe Jerónimo Centurión / agenciaperu.com

Anaconda es el consorcio que construyó la carretera Iquitos - Nauta conformado por las empresas “Jackson & Son’s”, “T y T Constructores” y el Servicio Industrial de la Marina, Sima.

Agenciaperu.com registró el estado de la carretera junto a un grupo de ingenieros del Gobierno Regional, y descubrió que el asfalto de esta vía se cae a pedazos: las placas de base asfáltica se rompe al menor contacto.

El trayecto construido tiene serios defectos, como el hecho de que los canales que desvían al agua de las lluvias estén mal construidos, o que posea tuberías que sólo sirven de refugio para centenares de vampiros.

LOS INICIOS DE ANACONDA

Poco antes del fin del régimen de Fujimori, en los primeros días del mes de setiembre del año 2000, el consorcio Anaconda ganó el concurso de licitación convocado por el Ministerio de Transportes para construir los 19 kilómetros que suponen el último tramo de la carretera Iquitos – Nauta. La obra costaría 33 millones de soles.

Sin embargo, la convocatoria fue tan sospechosamente apresurada como irregular. Anaconda ganó ilegalmente el concurso por estar asociada con la Marina. Incluso, el Ministerio de Transportes no estaba capacitado para convocar el mismo.

Como bien lo señala el ex viceministro Roberto Molina “el SIMA no puede participar por este Decreto Supremo, porque sino seria una competencia desleal contra las empresas privadas”.

Sin embargo, los cuestionamientos al consorcio no eran sólo formales. Según el secretario técnico del CETAR Loreto, Anaconda sobrevaluó sus costos.

En conversación con agenciaperu.com, Américo Pun Lay, “este presupuesto estaba sobrevaluado… Esto costaba casi tres millones de dólares menos, once millones de soles menos costaba el presupuesto (...) por eso pedimos la nulidad del convenio con el Ministerio de Transportes”.

Fue así que el año 2001, sobre la base de estas irregularidades, se suspendió el convenio. La decisión fue respaldada por el entonces ministro de la Presidencia, Juan Incháustegui.

Incháustegui basó su decisión en que “daba la impresión que habían precios que no eran los correctos, sumas que eran exageradas, no eran sustentadas adecuadamente y creo que el procedimiento mismo no estaba arreglado a ley”.

“Por el intercambio de esas informaciones se decidió observar con mucho cuidado ese contrato y finalmente suspenderlo (…) Se suspende el contrato y posteriormente se procede a una investigación”, aseguró el ex ministro.

MISTERIOSO DESPIDO

Entonces, el nuevo jefe del CETAR, Mario Peña, comenzó a trabajar. Según indicó Peña a esta agencia de noticias “cuando entro, ya el tema de Anaconda el tema estaba totalmente concluido y cerrado”.

“Creíamos nosotros podíamos hacerlo y que íbamos a ahorrar, sabíamos que la licitación con Anaconda era de 33 millones más el expediente técnico 34 millones. Nosotros, con 20 millones, creíamos que podíamos avanzar esos 20 kilómetros”, señaló Peña.

Sin embargo, días después, apenas Toledo asumió la presidencia de la República y luego de que Carlos Bruce fuera nombrado ministro de la Presidencia. Peña fue despedido. Fue entonces que Rómulo Pizarro, actual dirigente de Perú Posible, reinició las conversaciones con la empresa Anaconda.

Peña narró a agenciaperu.com que, mientras avanzaba sus estudios para la construcción de la carretera, recibió una llamada el viceministro Pizarro donde se lo invitaba “a un almuerzo”. Además, según este testimonio, le conminaron a llevar “toda la documentación sobre la carretera Iquitos Nauta”.

Cuando llegó a Lima, Peña asegura que se encontró en el Ministerio de la Presidencia a los representantes del consorcio Anaconda. Cuando ellos salieron, entró Peña y recibió la noticia de su despido. “Yo fui en la noche y lo primero que me dijo fue que el presidente Toledo había decidido cambiarme”, señaló.

Agenciaperu.com también recogió las declaraciones del ex viceministro Molina, quien recuerda que antes de dejar el cargo informó a Pizarro por qué se cuestiono al consorcio. “Yo si, le informe al viceministro Pizarro y él tenía otras personas que si conocía el problema y que podían haberle informado”, indicó.

ANACONDA VUELVE

PESE al pésimo trabajo en la carretera, Anaconda solicitó al Estado diez millones de soles adicionales de presupuesto.

Pocos días después de este hecho, el presidente Alejandro Toledo, acompañado de los ministros Bruce y Chang, anunció en Iquitos la firma del “convenio para la ejecución de la carretera” Iquitos – Nauta. El proyecto sería ejecutado por el consorcio Anaconda. El contrato fue firmado por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones el 5 de octubre del 2001.

Tras la firma del contrato entre el gobierno de Toledo y Anaconda, el consorcio recibió un primer monto de 26 millones de soles.

Sin embargo, para Juan Incháustegui, que conocía de los antecedentes de Anaconda, la reasignación fue una ingrata y extraña sorpresa: “me dejó sorprendido (…) en realidad era una cosa, ya comprobadamente irregular”.

SIGUE MORDIENDO

A pesar del pésimo trabajo en la carretera, detallado líneas arriba, el consorcio Anaconda solicitó al Ministerio diez millones de soles adicionales de presupuesto. La solicitud fue evaluada por el entonces director de la Oficina de Apoyo Tecnológico, Manuel Paredes. Después de un estudio, Paredes consideró que el Estado no debía realizar ningún pago extra.

“Al momento que encontramos observaciones encontramos que el trabajo no era el adecuado”, detalló Paredes a agenciaperu.com.

El informe fue remitido al entonces ministro de Transportes, Jaime Reátegui. Sin embargo, una semana después, Manuel Paredes fue despedido. Su cargo fue ocupado por el hermano del entonces congresista oficialista Ethiel Ramos.

Según Reátegui, Paredes fue despedido por irregularidades durante su gestión. Incluso, el ex ministro de Transporte señaló que nunca recibió el informe donde se recomendaba convocar a un nuevo concurso público.

Finalmente, gracias a la Región Loreto, el Ministerio de Transportes resolvió el contrato con Anaconda en mayo de 2003. El presidente regional Robinson Rivadeneyra indicó que demandó al consorcio Anaconda por 76 millones de soles. Pese a ello, Anaconda aseguró que el Estado le debe 10 millones de soles.

 
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