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16 de enero del 2005
Además: las amenazas como método

Secuestro en el Melody: Nuevas pruebas apuntan a que Toledo mintió

> BAJO PRESIÓN. Juana Sánchez Elías tuvo que abandonar el país tras recibir constantes amenazas de muerte. La razón: los recibos que certificarían una de las mentiras más grandes de Toledo.
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Ver vouchers del caso
En este artículo
En compañía de "féminas"

El testigo

Firmas coinciden

Las llamadas de Toledo

Presiones de altura

Método para el silencio

Alejandro Toledo aseguró que fue secuestrado en octubre del 1998 con la intención de tomarle fotografías en “situaciones comprometedoras”. Sin embargo, recibos de compra y nuevos testimonios certificarían que en realidad el ahora presidente habría pasado largas jornadas llenas de exceso en dos moteles. ¿Una mentira más?

Escribe Jerónimo Centurión / agenciaperu.com

La ex jefa de operaciones de Farmacias Deza, Juana Rosa Sánchez Elías (50), mostró a agenciaperu.com pruebas inéditas que confirmarían que Alejandro Toledo habría mentido cuando aseguró haber sido secuestrado, para ser chantajeado, el 16 de octubre de 1998. En realidad, el ahora Presidente habría pasado jornadas llenas de excesos en los moteles Melody y Queen.

Juana Rosa Sánchez entregó a este equipo de prensa dos recibos de las compras realizadas por Alejandro Toledo a Farmacias Deza en la misma fecha en que se produjo su supuesto secuestro. Los gastos ascienden a un total de 14 mil 572 soles.

Como se recuerda, estos incidentes fueron denunciados en el año 2001 en plena campaña presidencial. En ese entonces, el candidato Toledo aseguró haber sido “secuestrado en los tiempos de Montesinos, sedado, drogado posiblemente para fotografiarme en situaciones comprometedoras y posteriormente tratar de chantajearme”.

Para Juana Sánchez Elías lo que el entonces candidato Toledo manifestaba no era cierto, pero guardó silencio durante seis años. Sin embargo ahora, y tras recibir amenazas de muerte contra ella y su familia, se aprestó a contar su versión.

EN COMPAÑÍA DE “FÉMINAS”

> más datos
> DURANTE LA DÉCADA DEL 80, Sánchez fue gerente general de la Asociación de Boticas y Farmacias del Perú. Tras diez años en la Asociación, pasó a trabajar a la Farmacia Deza, donde se desempeñó como jefa de operaciones de entre los años 1993 y 2004. Según indicó, ocupó aquel cargo “por intervención directa del dueño, Helmund Deza”.

Cuenta Sánchez que el 16 de octubre de 1998 la esposa de Toledo, Eliane Karp, junto “al señor Alfredo Novoa y en compañía de un policía que no se identificó” llegaron a la Farmacia buscando explicaciones sobre los consumos del líder de Perú Posible.

“Esto fue aproximadamente a las 5:15 de la tarde. Ella mencionaba que venía a reclamar unos consumos de su esposo que habían sido anulados, porque presumía ella que estaba secuestrado. Subió buscando a los dueños de la Farmacia, pero yo fui la que los atendí ya que ellos no se encontraban. La señora Karp estaba bastante exaltada, manifestaba que había detectado unas tarjetas de crédito por unos consumos que habían sido anulados. Ella lo que dijo fue: ‘hay consumos que mi esposo ha hecho y el último punto que ha hecho consumos es este local, la farmacia Deza”, narró Sánchez.

La testigo indicó que Karp “mencionó que ordenó la anulación de facturas. Le expliquá que a escasos minutos de que ella ingresara, nosotros acabábamos de atender otro pedido. Ella nos dijo ‘¿dónde?’. Nosotros le dijimos que teníamos que esperar al delivery”.

Karp, sus acompañantes y Sánchez esperaron la llegada de encargado de entregar las encomiendas: “Cuando vino el delivery, el personal del delivery quiso excusarse para no decir el lugar donde estaba el señor Toledo, primeramente por respeto a las damas. Pero la señora dijo: ‘diga dónde, diga dónde, que me digan dónde’. Entonces, el personal le tuvo que decir dónde estaba, delante de mia, delante del señor Deza y delante de los otros dos testigos: se encontraba en el hotel Melody, libando licor en compañía de tres féminas, sin ropa íntima”.

Según este testimonio, Toledo no parecía estar bajo la presión que supone un secuestro: “Dijeron que él mostraba plena disposición a pagar los consumos, tal como lo había hecho en repetidas ocasiones durante el día. Había mostrado la mejor disposición y no se encontraba amenazado. Él estaba en uso de sus plenas facultades mentales”.

Karp solicitó ser llevada a los lugares donde se encontraba su marido. “Entonces pidió 'si podíamos conducirla'. Le dijimos que sí. Así que se retiraron con el personal del Delivery: ella con el señor Novoa, y la otra persona”, contó Sánchez.

EL TESTIGO

> HABLA LA TESTIGO: “Exhibo el comprobante en el que VISANET los da por conforme. Este es el primer consumo, esa es la firma del señor Toledo, esta es la segunda operación que fue procesada por el banco. (1:12 p.m.) 9 mil soles. Todos estos artículos…diversos”.

Pedro Pablo Gálvez Cruzado es la persona que trabajaba entregando los pedidos y quien narró la forma cómo se encontraba Toledo. Gálvez dio su testimonio el 16 de octubre de 1998 a la Policía Antisecuestros. En esa ocasión aseguró: “Fui asignado para acompañar a dos señoritas llevando mercadería para entregar, previa firma del voucher, a nombre del señor Alejandro Toledo Manrique, dirigiéndonos a bordo de un taxi hasta el hostal Queens, en La Victoria, y, previa autorización del recepcionista, subimos a una habitación en el segundo piso donde, en el interior, habían otras tres chicas acompañando al señor Toledo”.

Agenciaperu.com buscó a Gálvez Cruzado en su casa ubicada en San Juan de Miraflores. Si bien un asustado Gálvez no accedió a concedernos una entrevista, sí confirmó lo que le había dicho a la Policía en 1998. Estas son algunas de las preguntas que Pedro Pablo Gálvez respondió:

¿La declaración que usted brindó ante la DININCRI en su momento fue verdadera o actuó coaccionado?
Lo que ya he declarado está claro. La declaración está en la Policía.

¿Lo que usted dijo en su momento es cierto?
Claro, eso está declarado en la Policía ¿no? Eso está declarado ahí.

FIRMAS COINCIDEN

Toledo habría firmado los dos vauchers. Agenciaperú.com comprobó que aquella rúbrica es igual a la que el Presidente usó en la firma del Pacto con Transparencia, del 2001. Además, el número de DNI que figura en el recibo, entonces libreta electoral, es el mismo que usa Alejandro Toledo. (ver vouchers)

LAS LLAMADAS DE TOLEDO

Las declaraciones de los ex trabajadores de Farmacia Deza parecen contradecir la versión del secuestro denunciada por Toledo. Sin embargo, lo más grave es lo que Juana Sánchez Elías tendría que enfrentar: ella conservó los voucher originales que firmó Alejandro Toledo debido a las presiones a las que entonces fue sometida.

“Yo los he tenido (los vouchers) porque mi cargo es jefe de operaciones y administradora de la Farmacia. Además, los he tenido porque yo pensaba de que estos hechos no se ajustaban a la verdad, y que en algún momento este señor (Toledo) iba a declararlos no validos. Pero no fue así, porque Visanet hizo una investigación, tomó declaraciones al personal del delivery y a la gente involucrada en el tema, y convalidó las operaciones”, precisó.

Sánchez aseguró que recién se ha atrevido a hacer pública estas pruebas porque su “vínculo laboral con la Farmacia ya terminó, y no necesito tener lealtad a una persona que, entiendo, acostumbra mentir; porque con estos documentos se prueba que sí realizó operaciones y no estaba secuestrado”.

Según el testimonio de Juana Sánchez, los días posteriores al incidente el propio Alejandro Toledo la llamó por teléfono para insistirle en anular los vouchers. La compra, que ascendían a un monto de 19 mil 726 soles, no quería ser asumida por el ahora Presidente del Perú.

“Así es, en tres ocasiones. El señor Toledo llama por teléfono a la Farmacia, me transfieren la llamada y lo atiendo. Estaba alterado, trataba de justificarse con el fin de que los consumos que se había efectuado no fueran pagados”, narró.

Juana Sánchez aseguró que Toledo le solicitó “mantener la reserva”, pues él iba a “hacer todo lo posible por no pagar estos consumos”. “Inclusive mostró su carácter al amenazarme: ‘si por “a” o por “b” esto lo relataba a la prensa’. Yo le manifesté que por el momento yo tenía instrucciones de no relatarlo con nadie”, contó Juana Sánchez.

“Él se justificaba, decía que eso era un secuestro y decía que nosotros estábamos participando en el secuestro (…) Estaba muy ofuscado. Trató de amenazarme para que no contara lo que le estoy contando. Es decir, los detalles de ese día que el estuvo en compañía de esas féminas”, agregó.

Al parecer, más adelante, Toledo y el dueño de Farmacia Deza, Helmund Deza, habrían llegado a un acuerdo, pues en la oficina se prohibió a todo el personal hablar del tema.

“En ese momento lo único que me dijo era que no se comentara con nadie este tema, que estaba prohibido hablar de este tema. Parece que él (Helmund Deza) había comprometido su silencio, en el sentido de no divulgar más detalles (…) Yo no podía hablar porque, como le repito, todo el personal, estaba prohibido hablar de este tema”, arguyó.

Agenciaperu.com buscó al Helmund Deza en su domicilio para solicitarle su versión de los hechos. Deza aseguró que respondería a nuestras interrogantes a las 9 de la mañana del día siguiente. Sin embargo, poco antes de la cita señalada, en su residencia se nos informó que él se había “ido a la playa”.

> MÁS VERSIONES. Sobre el mismo hecho, la bailarina Hayde Aranda, quien estuvo entre las chicas del Melody, habló sobre el caso hace algún tiempo. Por ello tuvo que dejar el país durante un año. Aranda coincidió en que Toledo nunca estuvo secuestrado.

PRESIONES DE ALTURA

Juana Sánchez reveló además que, una vez en el gobierno, un alto dirigente de Perú Posible coordinó directamente con el dueño de la Farmacia la reserva del caso.

¿Se tocó en algún momento este tema, de manera interna con algún representante del gobierno?
Sí. Yo tengo entendido que si.

¿Qué le decía el señor Deza cuando usted le manifestaba su inquietud de revelar de una vez por todas este tema?
Que él había dado su palabra en no revelar esos hechos a un alto dirigente del partido.

MÉTODO PARA EL SILENCIO

El año pasado, Farmacias Deza cambiaron de dueño. Ni bien la empresa se vendió, Juana Sánchez aseguró que surgieron un sinfín de amenazas contra ella y su familia.

“Yo he decidido revelarlo porque parece que este señor, o las personas de su alrededor, saben que he tenido estos documentos, porque tengo amenazas contra la vida de mi familia. Por eso he decidido entregarles a ustedes estos documentos, porque no confío en la justicia de mi país, ni en el Poder Judicial, ni en la Policía. Porque entiendo que estos documentos pueden romperse. Yo los entrego a ustedes para que ustedes vean si constituye algún delito o si se puede probar. Si este señor me mintió a mí, me parece que mintió al país”, dijo.

Si bien Sánchez prefirió no dar detalles sobre quiénes podrían ser las personas que la amenazan, indicó que piensa que estas intimidaciones podrían provenir de personas ligadas al gobierno. Las amenazas se habrían iniciado “hace mes y medio, desde que dejo la Farmacia Deza”.

“Temo por mi vida y por la vida de mi familia. Ellos me amedrentaban con raptar a mi familia, mi madre, mis hermanas y dos personas que viven conmigo hace muchos años. A uno de ellos lo han asaltado con arma hará exactamente semana y media. Pero es tan lamentable: no roban el vehículo pero sí roban los documentos y amenazan con arma a un integrante de mi familia. Me han dicho que es una amenaza. Yo por eso decido salir del país y entregar estos documentos a ustedes”, relató.

En estos momentos, la señora Juana Rosa Sánchez Elías se encuentra fuera del país. Ha rechazado ofertas laborales y arriesgado su bienestar económico porque teme por su vida: “Estoy saliendo del país por mis propios medios. Con dinero que me han dado mi familia y mis amistades, que son fáciles de comprobar y que me respaldan en mi denuncia y porque saben que soy una persona honesta y que creo en la verdad”.

Para Sánchez “las amenazas de muerte contra mi familia son constantes. Ya he tenido prueba de ello. No espero recibir más pruebas porque, como le repito, quizás mañana ya no esté para decirlo”.

¿Se están convirtiendo la amenaza y el abuso de poder en prácticas constantes por parte de este gobierno?

 
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