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26 de junio del 2005
Habría frustrado capturas de Crousillat y Faisal

Murazzo reportaba a Vladimiro Montesinos

> OPERARIO DEL "DOC". El mayor Juan Gavidia se encuentra refugiado en Estados Unidos, por temor a las represalias de Murazzo. Actualmente, Gavidia solicita asilo político en ese país.
En este artículo
Murazzo y el difamador

Murazzo y los Crousillat

Comienza el calvario

Las amenazas

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Documentos y un testimonio clave revelan que el actual ministro del Interior reportó informes de inteligencia a Vladimiro Montesinos mientras se desempeñaba como jefe de la Interpol Lima.
Además, Murazzo habría protegido a figuras ligadas al régimen fujimontesinista, como Héctor Faisal o los Crousillat.

Escribe Jerónimo Centurión y Alexa Velez / agenciaperu.com

Entre los años 1998 y 2000, el coronel (r) Félix Murazzo, entonces jefe de la Policía Internacional (Interpol) Lima, actuó como agente del SIN al reportar cada uno de sus actos a la Dirección de Inteligencia Policial, la misma que era digitada por Vladimiro Montesinos.

En un documento de la Interpol, al que tuvo acceso agenciaperu.com, se detalla cómo Murazzo informó a la Dirección de Inteligencia la hora, fecha y hasta la placa de aquellos que iban a preguntar a su oficina sobre la situación del empresario Baruch Ivcher.

A Murazzo no le importó infringir la ley de la Interpol ni las ordenanzas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Este medio viajó a Estados Unidos, donde contactó al ex secretario y brazo derecho de Murazzo, el mayor PNP Juan Gavidia, quien confirmó que el entonces jefe de la Interpol “obedecía todos los mandatos del SIN con relación al señor Ivcher. Cuando era conveniente amedrentarlo, se emitían ordenes de captura”.

“Las órdenes de captura se transmitían sin considerar muchas veces que la oficina de la Secretaria General (de la Interpol) de Francia lo había prohibido, porque había considerado que el caso era netamente político”, indicó.

Gavidia, que se encuentra en el extranjero debido a amenazas contra su vida, agregó que Murazzo hacía redactar “como si fuesen notas de inteligencia”, los reportes que luego sería dirigidos a Montesinos.

Además, recordó que “aquel 24 de junio, luego que se comunicó que Ivcher había sido arrestado, las llamadas del SIN iban y venían. Aybar llamaba una y otra vez. Parece que lo pensaron bien y decidieron irse todos juntos al SIN, todos esa noche, para ver cómo se actuaba. Yo no podía creer que Murazzo se iba al SIN. Sin embargo, suben a la camioneta y a las finales me llaman, y me llevaron al SIN”.

“El coronel Murazo trajo al doctor Montesinos y me lo presentó (...) Fue al SIN. Él ya estaba comprometido con la mafia. Murazo protege a la gente de Montesinos”, indicó.

El mayor PNP notó que la relación del SIN con Murazzo era de confianza. “Luego comprendí que nada era gratuito. Murazzo buscaba ser nombrado jefe de la oficina sub regional de Interpol en Buenos Aires, Argentina”, afirmó.

Y así fue. Una resolución suprema firmada por Alberto Fujimori, Dianderas y Chacón, autorizó su ascenso a Buenos Aires como jefe de la Interpol de América del Sur.

El propio Murazzo, en entrevista con este medio, confirmó los reportes y los encuentros con el otrora todopoderoso Montesinos.

De esta forma, la oficina de Interpol Lima, al mando de Murazzo, se convirtió en una sucursal del Servicio de Inteligencia Nacional. Muchas de las reuniones más importantes para esa entidad se realizaron en la celebérrima salita del SIN de Montesinos.

MURAZZO Y EL DIFAMADOR

De acuerdo a Gavidia, meses antes de irse a Argentina, Murazzo se encargó de trabar la extradición de Héctor Faisal, el astrólogo argentino que se encargó de difamar a través de Internet a políticos y periodistas opositores al régimen de Alberto Fujimori.

“Faisal pasó por Interpol, dejó sus huellas digitales. Eso era suficiente para que Interpol lo capture y extradite. Sin embargo, se negó la presencia de Faisal en el Perú”, comentó.

Según esta versión, para impedir la extradición de Faisal, Félix Murazzo desapareció el registro de sus huellas digitales de la Interpol: “Las huellas de Faisal fueron sustraídas (…) Murazzo, como jefe de Interpol junto a Rebatta Espíritu, sustrajeron la única ficha de canje donde están las huellas de Faisal”.

El empeño en el caso de la frustrada extradición de Héctor Faisal fue tal, que Murazzo firmó al revés algunos de los documentos que enviaba al Argentina para evitar que reconocieran su firma.

“Incluso Murazzo se daba el placer, ya las órdenes de captura no las firmaba en forma normal, sino de cabeza, al revés. Decía ‘para que no me reconozcan’”, recordó Gavidia.

Félix Murazzo reconoció como suya la firma en el documento en cuestión, durante una entrevista con agenciaperu.com.

> EL TESTIGO HABLA: “Me pregunto, por qué no han capturado a Silva, a Medelius, a Malca, a Vera, no es casualidad que Murazzo esté de Ministro, no es gratuito”.
En la foto: Murazzo y Gavidia.

MURAZZO Y LOS CROUSILLAT

Pero esta no habría sido la única misión que el “Doc” le habría encomendado al actual ministro de Toledo. Juan Gavidia recordó que en una oportunidad solicitó a la Interpol de Buenos Aires la ubicación de los Crousillat, ex dueños de América Televisión, en Argentina. Murazzo respondió a este pedido gritando a Gavidia.

“Murazzo me gritó cuando reclamé su inacción en la Interpol Buenos Aires. En vez de apoyar, se molestó conmigo, y me prohibió que redacte documentos (…) Se molestó porque estábamos dispuestos a capturar a los Crousillat”, indicó.

Para Gavidia, “con eso Murazzo me demostraba que seguía protegiendo a la gente de Montesinos, porque seguía recibiendo órdenes. Prueba de ello es que se paralizó el trabajo que teníamos en la Interpol, que consistía en detener y capturar a los que más gozaban de privilegios en el extranjero”.

El documento en el que Gavidia solicitó a Murazzo esta información obra en poder de agenciaperu.com.

COMIENZA EL CALVARIO

En mayo de 2004, con Javier Reátegui al frente del Ministerio del Interior, Félix Murazzo supo que era el favorito para ocupar la Dirección General. Entonces, su pasado comenzó a inquietarlo.

Juan Gavidia, que conocía de las actividades del actual Ministro del Interior y su cercanía a Montesinos durante su paso por Interpol, recibió una llamada de Murazzo, donde le conminaba a guardar silencio.

“Me decía que no había podido dormir, que tenía un dolor de cabeza enorme, que había estado pensando en mi, porque iba a ser nombrado director general de la PNP, y quería que yo no vaya a hablar de aquellos temas delicados, como Faisal o Ivcher”, narró Gavidia.

Juan Gavidia le aseguró a Murazzo que no lo delataría. Pero, al parecer, Murazzo no confió en su palabra. De esta forma, tres días después de haber asumido la Dirección General de la Policía, las intimidaciones contra Gavidia se iniciaron.

Así, primero se ordenó el allanamiento de la oficina de Derechos Humanos, donde el mayor Juan Gavidia trabajaba. Gavidia indicó que esta operación estuvo a cargo de Marco Miyashiro, actual director de la Policía nacional.

“Murazzo buscaba documentación que lo comprometía con los casos que me dijo que no hable, como el caso Crousillat, Faisal o Ivcher”, indicó Gavidia.

Agenciaperu.com conversó con ex compañeros del mayor Gavidia, quienes confirmaron la ejecución del allanamiento.

Para Dimitri Semanche: “Parecía la captura del siglo, que iban a encontrar a un segundo Abimael en la oficina. Me imaginaba al general Miyashiro siendo parte de la captura del siglo”.

Además, el entrevistado Carlos Romero aseveró: “Hasta ahora me preguntó, cual fue el motivo de la intervención”.

Nunca hubo una queja de ningún funcionario de ningún nivel de la Policía frente al trabajo que hacía el mayor Juan Gavidia.

LAS AMENAZAS

Tras esta acción, Félix Murazzo sancionó a Gavidia con 4 días de arresto en el cuartel Los Cabitos. En vista del abuso, el Ideele asumió su defensa. Días después, el abogado Juan Carlos Quispe fue amenazado por teléfono.

Quispe contó a este medio que en esas llamadas pedían que se retire del caso: “Decían que no sabía en que me estaba metiendo que era muy joven para ver esto y que era muy joven para que mi familia sufra algún tipo de acción”.

En ese momento, el mayor Juan Gavidia supo que debía salir del país. Gavidia contó: “Cuando tuve la confirmación de que se estaba preparando un crimen contra mi persona, o poniendo droga o un artefacto terrorista, hablo con mi esposa, separo mi pasaje y esa misma noche abandono la institución que tanto he amado”.

Pero, cuando Gavidia migró, comenzaron las represalias contra su familia. agenciaperu.com tiene en su poder la denuncia que la esposa de Gavidia hizo en la Comisaría de Salamanca en junio de 2004.

Tras estos sucesos, la esposa y las dos hijas de Juan Gavidia decidieron dejaron todo y reunirse con la cabeza de su familia.

Hoy, Juan Gavidia vive con sus padres y su familia en un pequeño departamento en una ciudad de los Estados Unidos. Luego de trabajar como obrero durante medio año, actualmente trabaja como encargado de limpieza de un hotel. Recoge la basura, levanta muebles, y se encarga del mantenimiento.

Gavidia puede trabajar debido a que el gobierno de los Estados Unidos está considerando aceptar su solicitud de asilo político, lo que lo convertiría en el primer perseguido político de este régimen.

Gracias a esta condición, Juan Gavidia tiene licencia de conducir y permiso para trabajar.

MIYASHIRO BUSCA

Pero, hace algunas semanas el ministro Murazzo envió al Director General de la Policía, Marco Miyashiro, a consultar en la embajada de Estados Unidos en el Perú, sobre el paradero de Juan Gavidia.

Fuentes de la Embajada Norteamericana confirmaron el hecho. Es por eso Juan ha decidido dejar atrás sus temores y describir la relación que existió, y aún existe, entre Montesinos y Murazzo.

Juan Gavidia comentó: “Había decidido olvidar el tema, pero ahora que me entere que Miyashiro me sigue buscando he decidido decir la verdad”.

A pesar de la distancia que los separa del Perú, Juan y su familia temen que después de esta declaración existan represalias en su contra, y responsabiliza a Félix Murazzo “de lo que me pase a mi o a mi familia”.

 
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