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10 de octubre del 2006
Entre versión de abogado y documento oficial

Existen contradicciones en versión de piloto frente a rescate de Tomassini

> RICARDO VÁSCONES, abogado de Edilberto VIllar.
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La caída del Fokker de Alianza Lima Los que pretendieron ocultar la verdad
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Escribe César Hildebrandt Chávez y Enrique Flor / agenciaperu.com

Agenciaperu.com contrastó la versión que prestó a las autoridades de la Marina de Guerra el único sobreviviente de la tragedia del Fokker F-27, el piloto Edilberto Villar, con la que el propio Villar refirió a su abogado defensor, Ricardo Váscones, y encontró gruesas contradicciones.

De acuerdo al documento Junta de Investigación de la Marina, la trágica noche en que cayó el Fokker F-27 hubo por lo menos 3 sobrevivientes: el piloto Villar Molina, el teniente segundo Rafael Ponce Gonzáles, quien viajaba como pasajero, y el jugador de Alianza Lima, Alfredo Tomassini.

El informe de investigación de la Marina registró lo que Edilberto Villar contó sobre los otros dos sobrevivientes minutos después de la caída del avión. Esto es lo que se lee en la página 26 del documento:

Posterior a la separación de la cabina de pilotos del fuselaje central, la cabina se inclina hacia la derecha (ubicando) la ventana del piloto hacia la superficie del mar. (…)

El piloto, amarrado y sentado en el asiento izquierdo de la cabina, acciona casualmente con el antebrazo izquierdo la manivela de seguro de la ventana izquierda de su cabina, percibiendo una brisa de aire que le indica en esos momentos de confusión, la dirección para su vía de escape


Fuera del avión el piloto se saca los audífonos y reconoce al señor Alfredo Tomassini. El piloto se percata de un fuerte olor a combustible y se aleja a nado de la zona ayudando al señor Tomassini en previsión de un incendio.

Edilberto Villar también contó esta versión, agregando otros detalles, a su abogado, el doctor Ricardo Váscones. Consultado por agenciaperu.com, Váscones reveló lo que le dijo Villar: “Cuando el avión cayó en el mar, él vio que el vidrio de la parte superior de la cabina estaba roto, y salió por ahí hacia fuera. El avión no se había hundido del todo, el ala del avión estaba afuera, a nivel de la superficie, entonces él se agarró del ala y escuchó la voz de alguien que le pedía ayuda”.  

“Pidió que siguiera gritando para ubicarlo, eran las 8 de la noche, en la oscuridad, entonces nado hacia esta persona y lo trajo hacia el avión. Esta persona resultó ser el jugador de Alianza Lima, Tomassini”, agregó.

El piloto Edilberto Villar también informó que cuando nadaba junto a Tomassini, huyendo del olor del combustible, vio a un tercer sobreviviente: el teniente Rafael Ponce, quien viajaba en el Fokker como pasajero. En el informe se indica:

“Instantes después se acerca a nado el señor teniente segundo Rafael Ponce, al que el piloto persuade para que se suba también al ala del avión (sobre la que él y Tomassini están apoyados) pero el teniente segundo en retiro, Rafael Ponce, no acepta y con improperios se dirige a nado hacia la costa, perdiendo el piloto contacto con dicha persona”  

Váscones, el abogado de Villar, recibió también el mismo testimonio: “Le dice que se prenda, igual que Tomassini. Este hombre primero está aferrado al avión y luego se desprende y dice: ¡quiero ir a la playa, quiero ir a la playa! Se suelta y empieza a nadar. El piloto le pide que regrese, porque nada erráticamente, zigzagueando, sin razón. Lo hace volver en una oportunidad pero él le dice: ¡no, yo me voy, me voy! Y se fue, y ya no lo vio más”.  

Según el informe de la Junta de  Investigación:

“El piloto y el señor Tomassini permanecen sobre el ala alrededor de 50 minutos, al término de los cuales tuvieron que abandonarla, puesto que comenzó a hundirse. Se aferraron a un cilindro plástico.”

De acuerdo a Váscones: “Había un bidón de plástico que iba en el baño del avión. Villar lo tomó y se lo dio a Tomassini y le dice: ‘abrázate de esto que aquí está tu vida’. Este muchacho había sufrido la fractura de la pierna hasta la altura de la pantorrilla, entonces el movimiento de las olas le movía la pierna para un lado y para el otro lado, entonces el piloto Edilberto Villar le sostuvo la pierna abrazada”.  

Entre la versión que recuerda el abogado del piloto y la que éste le dio a los oficiales de la Junta de Investigación, existe una diferencia. Villar nunca les dijo a los investigadores de la Marina que Alfredo Tomassini tenía la pierna fracturada. En ninguna de las páginas de este informe se registra ese suceso. Lo que en cambio contó Villar a sus superiores fue que Tomassini no tenía ganas de resistir.

“El comportamiento del señor Tomassini fue de apatía y sin resistencia física, pese a su contextura atlética. Estando agarrados y flotando con ayuda del cilindro plástico, el señor Tomassini se soltó dos veces, pero fue ayudado por el piloto a agarrarse del cilindro.”

Por su parte, Váscones señala: “Entonces, se soltó del bidón y de Villar y se hundió. El piloto se hundió también detrás de él para buscarlo, se aferró a un brazo y lo volvió a subir. Se había hundido un metro y medio, más o menos. Le volvió a hablar, ten calma le decía, espérate, ya va a amanecer y nos van a sacar de aquí horita. Tu mamá debe estar en la playa, porque Tomassini le hablaba mucho de su madre.”

En el informe de investigación se precisa:

“A la tercera vez que el señor Tomassini se soltó del cilindro plástico. El piloto trató de ayudarlo, pero ya no pudo, puesto que el señor Tomassini había incrementado su peso, arrastrando consigo al piloto, ante lo cual el piloto soltó la mano del señor Tomassini y éste se hundió.”

De acuerdo a la versión que Villar le dio a Vásconez, Tomassini “estaba mucho más abajo, estaba más de dos metros abajo, lo logró tomar de la mano pero sin ninguna colaboración. Tomassini se dejó arrastrar por las aguas profundas del mar y desapareció. Villar siguió luchando hasta las 6 de la mañana en que fue rescatado.”

A diferencia del resto del informe, contrastado con las grabaciones de la caja negra que registran las conversaciones dentro de la cabina del Fokker y con las de la torre de control, la versión de la desaparición de Tomassini sólo puede ser corroborada por el propio piloto sobreviviente. Hasta hoy es imposible saber si el piloto dijo toda la verdad; pero lo cierto es que su versión le resultó la más conveniente.

JUCIO EN EL OLVIDO

Después de la tragedia, el juez Manuel Meléndez abrió instrucción contra el piloto del fatídico Fokker. El cargo: homicidio por negligencia. Semanas después, la Marina de Guerra del Perú solicitó que el juez se inhibiera de proseguir con el caso, argumentando que el avión era de su propiedad y que por lo tanto, el piloto debía ser juzgado en el fuero militar.

Agenciaperu.com consultó a Meléndez por teléfono:

¿La marina solicitó una contienda de competencia?
Así es. El juzgado se inhibió y todo se remitió a la segunda zona naval de la marina.

¿Usted  recibió algún tipo de informe oficial por parte de la Marina del accidente?

No, nada. Nosotros solicitamos, pero nunca apareció, hasta el momento nunca apareció.

De acuerdo al abogado de Edilberto Villar, “los magistrados del fuero común del Callao abrieron instrucción, pero ahí se planteó una declaratoria de jurisdicción para que se inhibieran y el caso pasó a la zona judicial de la Marina. La Marina lo juzgó y finalmente fue absuelto”.

La comandancia de la Marina de Guerra de entonces jamás hubiera sentenciado a Villar porque hubiera comprometido no sólo al piloto, sino a toda la cadena de mando.

El piloto debió ser juzgado por el fuero común, debido a que, si bien el Fokker era un avión militar, en ese momento transportaba civiles y hacía una operación comercial. La ley de aeronáutica del Perú así lo ordena.

El ministro de Transportes de esa época, el general Germán Parra, tampoco realizó una investigación. En diciembre de 1987 la ley propuso pero la Marina dispuso.

Lo increíble es que ni siquiera Agustín Merino, el Presidente del club Alianza Lima en ese entonces, estuvo interesado en abrir un proceso que resarciera a los deudos de las víctimas, a pesar de que con los potrillos se fueron las esperanzas  y el futuro de sus familias.

Consultado, Merino aseguró que la dirigencia de Alianza Lima, que entonces presidía, nunca hubiera iniciado una acción judicial contra la Marina, así se hubiera enterado de que el accidente había ocurrió por negligencia del piloto y la Marina.

“Un club es un club de deportes, no es un club de juicios ni de peleas ni de nada de esas cosas. Esto tiene que arreglarlo cada familia, es potestad de cada familia arreglar sus problemas. Nosotros no tenemos por qué arreglar problemas que no son de nosotros. Por más que al club le hubiera pasado lo que le pasó, no se metía en nada. Menos con la Marina, en ningún sentido”, indicó Merino.

 

 
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