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Crousillat ofrece pistas para probar la complicidad de Mohme Seminario con la corrupción de Montesinos
Desde la cárcel, José Francisco Crousillat, concedió una entrevista a La Ventana Indiscreta, el ex broadcaster contó parte de lo que vio y oyó en el SIN sobre el actual Presidente del Concejo de la Prensa y director del diario La República.
Crousillat ha solicitado acogerse al beneficio de la colaboración eficaz pero la Procuraduría Anticorrupción se niega, desde los días de Toledo, a escuchar la información que él puede proporcionar. Crousillat habló sobre su situación y solo soltó prenda sobre dos casos en los que Gustavo Mohme Seminario estuvo implicado. Dice que lo demás lo reserva para la justicia.
Por César Hildebrandt Chávez / agenciaperu.com
El 31 de junio último, José Francisco Crousillat, el dueño de América Televisión en los tiempos de Montesinos aceptó, por primera vez, declarar frente a una cámara parte de lo que sabe sobre la red de corrupción que tejió el asesor de Alberto Fujimori.
Crousillat fue el hombre que manejó América Televisión durante el régimen corrupto de los lujos, las vacaciones en Miami y el dinero en efectivo y en fajos abultados; y ha pasado a una celda helada en el penal para reos primarios conocido como San Jorge. Está procesado por los delitos de complicidad en peculado y asociación ilícita para delinquir.
Al otrora broadcaster lo condenaron unas imágenes en las que él y su padre aparecen recibiendo un millón ochocientos mil soles, en paquetes de veinte, en la salita del SIN. Cuando el vladivídeo de los Crousillat fue emitido la opinión pública se estremeció: durante años el público había creído lo que los noticieros y los programas de América Televisión les había endilgado, y de pronto comprobaban que todo lo dicho estuvo amañado por un contrato siniestro entre los Crousillat y el “Doctor”.
José Francisco Crousillat sabe que cometió un delito, que paga sus culpas y sus devaneos; pero sostiene que no todos los empresarios periodísticos que actuaron igual que él, están siendo juzgados.
A fines de 2005, él y su padre fueron capturados en la Argentina. Mucho antes de que eso ocurriera Crousillat hijo había escrito una lista de temas en la que resumía todos los actos delictivos de los alguna vez fue testigo.
El documento fue entregado por su abogado a la Procuraduría Anticorrupción.
José Francisco Crousillat presentaba de esta manera su solicitud para acogerse al beneficio de la colaboración eficaz; afirma que estaba y aún está dispuesto a declarar en base a hechos corroborables para que la justicia proceda a investigar a los corruptos que faltan en los tribunales anticorrupción.
Contra toda lógica legal y razonable, los procuradores en los tiempos de Alejandro Toledo, rechazaron su petición y muchos de los truhanes que hasta ahora le son esquivos a la justicia, se aliaron al nuevo régimen democrático y hasta contrataron abogados vinculados a los primeros catones en la Procuraduría.
“Mire, yo he convivido en el servicio de inteligencia con muchas personas, con mucha gente, he estado todos esos meses de campaña horas, de 9 de la mañana a 8 de la noche, de lunes a domingo. He visto muchísimas cosas, mucha gente, y mucha gente que esta en este momento disfrazado de cordero cuando en realidad es lobo, más de la que usted se imagina, pero esa gente hoy tiene poder”, dice Crousillat.
Ustedes iban ¿de lunes a domingo al SIN?
“Así es. Yo iba a las 8 al canal, trabajaba de 8 a 9 y media y de ahí me iba al otro lado. Almorzábamos ahí, había un servicio de restaurante y comíamos el menú del día”.
¿Y quiénes eran los habituales?
“Éramos (Samuel y Mendel) Winter, (Julio) Vera, el que habla y Vinitsky. (Ernesto) Schultz no, porque generaba problemas, era una persona muy temperamental entonces originaba peleas y discusiones. Entonces decidieron ponerlo a parte, en una especie de escuelita personal”.
“Llevábamos nuestra lap top para hacer algo, nuestros teléfonos para seguir con nuestros negocios en la calle”.
Montesinos compartía con usted vida extra laboral
“No. No compartíamos más de esa salita. Era una relación laboral cien por ciento. Al principio para enamorarte, en el sentido amplio de la palabra, enviaba a diferentes personas canastas gigantescas, como le pasó a Laura Bozzo. Usted sabe que yo llevé a Laura Bozzo a una comida, a un almuerzo; y al día siguiente le llegó a Laura una canasta que medía 3 metros de alto. Era su forma de mostrar el interés y el cariño”.
“El SIN son pasillos con oficinas, salones… Yo estaba de un salón a otro, estábamos ubicados en un local, que era lo que llamaban la famosa escuelita, pero obviamente salía y caminaba permanentemente porque no había nada que hacer. Era una espera de horas y horas hasta que llegue Montesinos y poder conversar de la actualidad y de los temas diarios”.
¿Esto era todos los días?
“Todos los días, de lunes a domingo. Todo el Perú iba al SIN, sería más fácil decirle quién no iba al SIN: Congresistas, políticos, empresarios, dueños de las grandes empresas, mineros, banqueros, era el lugar donde las empresas y (los) políticos hacían su lobby político. A veces veían al señor Montesinos, o a veces veían al señor Fujimori, o a veces veían a los dos”.
Según José Francisco Crousillat, Gustavo Mohme Seminario, uno de los más poderosos empresarios periodísticos actualmente en el Perú, era uno de los asiduos.
Mohme es director del diario La República, dueño del 33 por ciento de las acciones de América Televisión, presidente del Consejo de la Prensa Peruana y vicepresidente de la Sociedad Interamericana de Prensa, la SIP.
Sobre las veces que fue al SIN, Gustavo Mohme Seminario solo admite dos. Mohme ha reconocido que visitó a Montesinos en el Servicio de Inteligencia en dos oportunidades en el año 1997. El empresario ha dicho que en esas reuniones sólo conversó con el asesor sobre la guerra con el Ecuador.
Crousillat dice que no fue así, dice que Mohme se reunió con Montesinos decenas de veces. Cuenta que Mohme no era del grupo llamado “La Escuelita” y como tal, era necesario que otras personas de la confianza de Montesinos hicieran las veces de intermediarios. Según Crousillat, los intermediarios entre Mohme Seminario y Vladimiro Montesinos fueron los publicistas Oscar Dufour hijo y Daniel Borobio.
¿Usted lo vio en el SIN?
“Sí. Por supuesto”.
Esas tantas veces…
“Muchas veces”.
Usted lo vio con sus propios ojos…
“Así es, así es”.
No es que le hayan contado Borobio o Dufour
“No es necesario que me cuenten, lo que me han contado es algo de lo que hacía, a mi no me hace falta que me cuenten que iba, yo estaba más tiempo que Borobio y Dufour en el SIN y los otros dueños de medios de comunicación también”.
Pero Mohme, en su defensa, ha mostrado por ejemplo los titulares de los diarios de esa época y ha dicho que la línea editorial de La República no cambió.
“No. Hay tres épocas. Es muy fácil mezclar y marear a la opinión pública. Hay tres épocas: Una cuando vive el señor Mohme padre, una cuando el falleció y la tercera que fue cuando ya se acaba todo este… cuando se cae el tinglado.
La primera etapa, era una etapa en donde no tenía mucha capacidad de movimiento, justificaba lo que podía hacer a través de la parte comercial que él manejaba… y ahí él tenia la influencia que puede tener aquel que maneja la parte comercial de un medio, que no es la influencia política.
Cuando muere el padre, sí él ya entra a tallar abiertamente, ya no necesita ser intermediario, es protagonista, ya empieza a actuar de otra manera.
Si usted agarra y hace un chocolateo se va a poder defender muy bien porque va a encontrar unos titulares tremendos contra Fujimori y Montesinos.
Pero hay una época en que se llega… justamente el acercamiento que hace Borobio es para decir: vamos a bajarle un poco el perfil a La República porque nos esta dando con todo, entonces Borobio agarra y lo presenta en el SIN a Montesinos, y a partir de ese momento empieza un trabajo que hacían muy bien, que era el trabajo de endulzar, ensalzar, ayudar, ida y vuelta”.
¿Pero como se reflejó ese trabajo? ¿Se reflejó en La República, se reflejó en El Popular?
“Se reflejó en La República y en El Popular también. En La República se reflejó claramente porque el tema era: no toques en estas carátulas a Montesinos, por ejemplo. O si vas a decir que se cayó la montaña, di que se cayó la punta de la montaña".
O sea, eran instrucciones precisas en relación a temas particulares.
“Claro, y eran negociadas… no era haz esto. Era: Mira sería conveniente, con un nivel de conversación que la gente no entiende. La cosa no era pon esto en la tapa. No. En este tema era negociado, hablado, no sería conveniente que hagas esto; acuérdate que estas buscando esto otro y se llegaba al tema”.
Sobre los medios que usaba Montesinos para llegar a ese tipo de negociación, Crousillat dice lo siguiente: “Bueno, Montesinos siempre usaba, para comunicarse con todos nosotros, un operador, a menos que ya haya una confianza, en el caso de los medios más cercanos, de los Winter, Vera, mío, que ya era un trato directo, pero él hablaba con Mohme a través de Borobio y de Oscar Dufour, ellos era el contacto de ida y vuelta”.
¿Eso usted lo dice porque lo ha escuchado o porque ha sido testigo?
“Lo digo porque los he visto entrar y salir, en algunas oportunidades, las veces que han ido con Mohme, y porque hemos hablado muchas cosas”.
A diario
“A diario, a diario… yo he sido testigo presencial de llamadas, a diario era el tema. Llamadas de Daniel Borobio y de Dufour”.
¿Ellos llamaban a Mohme?
“Sí al lado mío, en la misma mesa”.
¿Y que le decía, por ejemplo?
“Por ejemplo, es conveniente… primero, ya sabían lo que iba a salir al día siguiente, para empezar eso… Es conveniente que saques esto de esta manera, menciona a esta persona pero no a esta otra, si es absolutamente necesario saca pero de esta forma, y al día siguiente salía de la forma en que había hablado”.
Hace aproximadamente cinco semanas, Montesinos grabó un audio en el que decía que Gustavo Mohme Seminario fue, en realidad, un topo suyo dentro de la oposición.
Del audio que grabó Montesinos surge una frase que resulta muy interesante:
Montesinos dice que Gustavo Mohme recibió “prebendas y favores económicos que lo beneficiaron personalmente”.
Preguntado sobre las prebendas y los arreglos judiciales, Crousillat dijo que en el caso de Mohme él había escuchado muchas cosas pero proporcionó detalles sólo sobre dos casos que se consignaron en el año 2000, una vez fallecido Gustavo Mohme Llona, el respetado propietario del medio que el hijo entonces gerenciaba.
¿Para qué iba el al SIN?
“Para lo mismo que todos, arreglos judiciales, arreglos económicos, publicidad en el medio que maneja, etc., para lo mismo”.
O sea ¿él conseguía publicidad de parte del gobierno para su medio?
“Por supuesto, conseguía temas que tenía… al principio tuvo un problema legal que se habló, porque se hablaba… se comentaban las cosas, un tema importante que tuvo que resolver, luego había un tema de la publicidad, el tema de la ONPE…”.
El tema de la ONPE ¿en que consistía?
“El tema de la ONPE es que había que darle a alguien que tenga la distribución nacional, la organización del tema ONPE a nivel nacional”.
La distribución de qué, ¿de los planillones?
“Sí, en exclusiva con La República”.
En que año. ¿Recuerda usted?
“En el 2000”.
Sobre el problema judicial que Montesinos le mandó arreglar a Mohme, Crousillat refiere lo siguiente:
“Le resolvieron allí el señor Pedro Huertas sabe porque era el abogado allí, le resolvieron un tema de la hermana de unos terrenos, un tema penal”.
En resumen, Crousillat menciona dos casos en los que Gustavo Mohme habría recibido favores económicos y judiciales de parte de Montesinos. El primero, según él, fueron unos contratos de publicidad que La República logró obtener de la ONPE manejada por Montesinos durante las elecciones del año 2000.
Y el segundo, fue un asunto judicial que, según escuchó alguna vez Crousillat, Montesinos resolvió a favor de una hermana de Mohme.
La Ventana Indiscreta se propuso no publicar las declaraciones de José Francisco Crousillat hasta establecer si el ex broadcaster decía o no decía la verdad. En el tema de la ONPE, lo que dice Crousillat nos resultaba increíble. En el 2000, Montesinos gobernaba dicha entidad a través del inefable José Portillo Campbell. El control de esa entidad era fundamental para la ejecución del fraude electoral que Montesinos concretó.
Lo que inicialmente pensamos fue que lo último que hubiera hecho Montesinos habría sido darle dinero, en contratos publicitarios, a un grupo periodístico opositor.
Sin embargo, había que corroborar la versión de Crousillat. En ese camino, solicitamos hace una semana todos los archivos de las contrataciones que hizo la ONPE para el proceso electoral del año 2000 y estos fueron los resultados:
Según documentos oficiales, en el año 2000 la ONPE reportó mil ciento sesenta y siete (1,167) órdenes de servicios. En la lista figuran casi todos los medios de comunicación de la televisión y de la prensa escrita a los que se les contrató avisos de publicidad. En los casos de los medios de oposición, los montos que contrató la ONPE varían entre los ocho mil (8,000) y los ochenta y dos mil (82,000) soles.
Las cifras aumentan sustantivamente en el caso de los medios que controlaba el servicio de inteligencia. Frecuencia Latina, Canal 2, gobernada por los hermanos Winter en sociedad con Montesinos, obtuvo en un solo contrato quinientos ochenta y cinco mil doscientos ocho soles (585,208) del presupuesto de la ONPE montesinista.
América Televisión consiguió contratar por seiscientos veinte mil ciento sesenta soles (620,160) y Panamericana Televisión se amarró con cuatrocientos veintinueve mil doscientos sesenta y tres soles (429,263).
Lo increíble es que la empresa CIA. IMPRESORA PERUANA, la compañía editora del GRUPO LA REPÚBLICA, aparentemente de los principales medios de oposición, realizó contratos con la ONPE, por un millón doscientos dos mil soles con ochenta y ocho céntimos (1´202,000.88) una cantidad que supera a la que recibieron los medios comprados por Montesinos.
El 31 de enero de 2000, CIA IMPRESORA PERUANA S.A. recibió 835,176 soles de los fondos de la ONPE montesinista para publicar y distribuir un suplemento con la relación de miembros de mesa.
El 20 de mayo de 2000, recibió 118,000.00 soles del presupuesto de la ONPE para publicar una separata con la relación de locales de votación.
El 25 de mayo de ese mismo año, la empresa editora del GRUPO LA REPÚBLICA recibió otros 112,000 soles por publicar un suplemento de miembros de mesa para las elecciones complementarias.
Lo tremendamente revelador es que el diario El Comercio, que tiene siete u ocho veces más lectoría y capacidad de despliegue a nivel nacional que La República, solo contrató con la ONPE de entonces por ochenta y un mil setecientos sesenta y cinco soles (81, 765), y los otros medios de oposición solo contrataron por bicocas.
Sobre el otro tema que José Francisco Crousillat refirió a La Ventana Indiscreta:
“Mohme tuvo un problema legal que se habló, porque se hablaba… se comentaban las cosas, un tema importante que tuvo que resolver, le resolvieron allí. El señor Pedro Huertas sabe porque era el abogado allí, le resolvieron un tema de la hermana de unos terrenos, un tema penal”.
Se pudo corroborar lo siguiente:
El testimonio de Pedro Huertas Caballero, el entonces jefe de la oficina jurídica del SIN y hombre de toda confianza de Montesinos, que se encuentra en la Quinta Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios, a cargo de la fiscal, Mirtha Polo Palacios; tomado a las 9 de la mañana del 30 de noviembre de 2006, dice:
“¿Tiene conocimiento del motivo por el cual Gustavo Mohme Seminario se reunía con Vladimiro Montesinos en las instalaciones del SIN?”, pregunta la fiscal Polo Palacios.
A lo que Pedro Arzaces Huertas Caballero responde: “En una oportunidad, Montesinos me hizo entrega de unos documentos relacionados con un proceso judicial que tenía una de las hermanas de Mohme aproximadamente en el año 1999. El proceso judicial se encontraba en trámite, por delito contra el patrimonio en la modalidad de estafa, al haber vendido un inmueble dos veces a diferentes personas. Montesinos me comentó que Gustavo Mohme le había pedido para que lo ayudara a solucionar dicho proceso judicial. Desconozco cómo terminó el proceso de la hermana del señor Mohme”.
Huertas Caballero era tan cercano al todopoderoso asesor que cuando éste fugo a Panamá a fines de 2000, él fue uno de los pocos hombres que lo acompañó en el viaje.
Cuando los procesos judiciales contra la mafia fujimontesinista se iniciaron, Huertas se sometió a la colaboración eficaz. Él fue quien reveló a la justicia que Laura Bozzo había recibido favores judiciales de Montesinos en relación a un proceso que la conductora de televisión tenía pendiente en Huacho. Además su testimonio fue clave para descubrir los pagos que realizaba el SIN a los magistrados corruptos del Poder Judicial.
Lo que hasta hoy no se sabía era que Pedro Huertas también había declarado ante la justicia sobre las visitas y los favores que Gustavo Mohme Seminario habría pedido en el Servicio de Inteligencia. La copia de su testimonio confirma lo que José Francisco Crousillat escuchó en el SIN. Sin embargo, para que lo dicho por Pedro Huertas Caballero pudiera ser verificado era necesario confirmar, primero, si alguna hermana de Gustavo Mohme fue denunciada en 1999 por el delito de estafa. Y segundo, si algún juez digitado por Montesinos intervino a favor de la hermana del empresario librándola de dicho proceso penal.
Para eso, La Ventana Indiscreta buscó en los archivos de los tribunales. En el cuarto piso del edificio ubicado en el jirón Miró Quesada, en el Trigésimo Primer Juzgado Especializado en lo Penal, esta el expediente que confirma los problemas judiciales que en la nefasta época de Montesinos, atravesaba la hermana de Mohme Seminario, Stella Mohme. El expediente es el número
164-02 y la denuncia es por el delito: Contra la fe pública y falsificación de documentos.
La denuncia penal contra Stella Mohme Seminario, fue replanteada el 24 de mayo de 1999, el mismo año que refiere Pedro Huertas Caballero en su declaración ante la fiscal Polo Palacios.
Se basa en el atestado policial del 5 de julio de 1999, el mismo que reporta los detalles de un delito cometido entre 1988 y 1993. Stella Mohme era entonces representante de la empresa constructora W&M Contratistas Generales, Woodman y Mohme Contratistas Generales, la misma que a fines de 1988 había construido unos departamentos en la urbanización Santa
Patricia en La Molina y le había vendido uno a doña Haydeé Guzmán Heredia.
La señora Guzmán Heredia, según el atestado policial, pagó poco más de un millón de intis por esa propiedad; sin embargo, la empresa constructora no le entregó el departamento aduciendo que el inmueble había subido de precio.
Haydeé Guzmán denunció a la constructora por la vía civil y en 1993 un fallo judicial determinó que W&M Contratistas, representada por Stella Mohme, debía entregarle el departamento en disputa a Haydeé Guzmán Heredia. El proceso civil se convirtió entonces en un proceso penal porque, según relata el atestado policial y lo ha confirmado telefónicamente ahora la misma señora Guzmán Heredia, en esos años la constructora Woodman y Mohme le había vendido el mismo departamento a otra persona.
La conclusión del atestado policial dice lo siguiente: “Stella Mohme Seminario resulta presunta autora de los delitos contra el patrimonio (estafa y defraudación) al haber vendido un inmueble a dos personas diferentes”.
“Stella Mohme no ha cumplido con presentarse y se encuentra en calidad de NO HABIDA”.
El atestado esta firmado por el mayor Luis Felipe Condemarín y por el capitán Adrián Alvarado.
La Ventana Indiscreta buscó a Haydeé Guzmán, quien confirmó telefónicamente el contenido del atestado policial y sostuvo que ella entabló dos procesos judiciales contra Stella Mohme Seminario: uno por la vía civil y otro por la vía penal por el delito de estafa.
El 13 de julio de 1999, el juez Nicolás Trujillo, íntimo de Vladimiro Montesinos, abrió instrucción en vía sumaria contra Stella Mohme Seminario por delito contra la fe pública, dictó mandato de comparecencia contra ella y le ordenó pagar una caución de cinco mil soles (5,000). Además, el juez Trujillo ordenó que se tomaran los testimonios de todos los involucrados para esclarecer el caso.
La empresa W&M Contratistas Generales, al ver complicada su situación legal, cedió. Tal como registra este documento presentado ante las autoridades judiciales el 25 de julio de 1999, la empresa constructora le dio a Haydeé Guzmán el departamento que había cancelado 12 años atrás. Esto resolvió el caso en la vía civil. Sin embargo, en la vía penal el proceso por estafa contra Stella Mohme, en agravio de Haydeé Guzmán y del Estado Peruano, continuó, tal como la ley lo manda.
Seis meses después, el 20 de diciembre de 1999, la fiscal Inés Salas Hidalgo, después de tomar las declaraciones de los testigos, denunció a Stella Mohme Seminario por el delito contra la fe pública en la modalidad de falsificación de documentos y solicitó que se le imponga tres años de pena privativa de libertad, sesenta días de multa a favor del Estado y mil quinientos soles (1,500) de reparación civil.
Cuatro meses después, el 29 de mayo de 2000, después de la muerte de Gustavo Mohme Llona, el caso tuvo un giro absolutamente drástico. La justicia politizada por la mafia, absolvió a la hermana de Mohme. El volteretazo coincide con lo que ha revelado Pedro Huertas, el asesor jurídico del SIN de Montesinos, en su declaración durante la investigación de la fiscal Polo Palacios:
“Montesinos me hizo entrega de unos documentos relacionados con un proceso judicial que tenía una de las hermanas de Mohme aproximadamente en el año 1999. Montesinos me comentó que Gustavo Mohme le había pedido para que lo ayudara a solucionar dicho proceso judicial. Desconozco cómo terminó el proceso de la hermana del señor Mohme”.
Pero quizá el hecho que compromete, sin salida, a Mohme Seminario es que el fallo final que absuelve y salva a su hermana fue emitido por el Juzgado Penal Especializado en Delitos Tributarios y Aduaneros, a cargo del juez probadamente montesinista, Nicolás Trujillo. En la sentencia absolutoria se lee lo siguiente:
“Falla: absolviendo de la acusación fiscal a Stella Mohme Seminario por el delito contra la fe pública - falsificación de documentos en agravio del Estado Peruano y de Haydeé Guzmán Heredia. Mando que se oficie a quien corresponda para la anulación de los antecedentes que haya podido generar la presente instrucción al procesado y se archiven los autos en forma definitiva”.
El juez Nicolás Trujillo López, el mismo juez que 10 meses antes había encontrado razones suficientes para abrir instrucción contra Stella Mohme Seminario por delito contra la fe pública, se corregía a sí mismo. El hombre que fue la mano, abiertamente sucia, de Montesinos en el Poder Judicial a la hora de perseguir a los opositores al régimen, salvaba a una de las herederas del diario que más los combatía.
El 29 de mayo de 2000, el mismo día del fallo del juez montesinista Nicolás Trujillo, el impedimento de salida del país contra la hermana de Gustavo Mohme se levantó y la fiscalía de Blanca Nélida Colán se quedó muda a la hora de apelar un fallo contra una denuncia que había salido del Ministerio Público.
Posteriormente, la justicia anticorrupción ha determinado que Nicolás Trujillo López fue uno de los jueces que trabajó bajo las órdenes de Vladimiro Montesinos en el Servicio de Inteligencia Nacional. Él junto a Percy Escobar, a Alipio Montes de Oca y a Alejandro Rodríguez Medrano fueron los hombres del SIN dentro del Poder Judicial. Trabajaron en estrecha coordinación con el asesor y no movían ni un dedo si es que la orden no venía del "Doctor". Las investigaciones han determinado además que Nicolás Trujillo integró una planilla secreta de jueces que se dedicaron a cobrar dinero en el SIN a cambio de acomodar sus fallos a los intereses de su jefe.
Nicolás Trujillo fue el que, por ejemplo, bajo las instrucciones de Montesinos, abrió instrucción penal contra Jaime Mur, el esposo de Delia Revoredo, una de los tres magistrados del Tribunal Constitucional que se opusieron a la rereelección; por comprarle un auto Mercedes Benz a un diplomático que se lo había traído sin pagar impuestos tal como se lo permitía la ley.
Fue Trujillo también quien inició la persecución penal contra Baruch Ivcher, su esposa y sus hijas. Y fue él también, quien abrió procesos penales contra Julio Sotelo, Rosario Lam y otros opositores al régimen de Montesinos.
Por todas sus hazañas, Nicolás Trujillo López, el juez que cambió de parecer y absolvió a Stella Mohme Seminario, es procesado actualmente por los delitos de corrupción de funcionarios, prevaricato y asociación ilícita para delinquir. Ha estado preso los últimos seis años y ahora goza de libertad condicional vigilada.
La Ventana Indiscreta intentó preguntarle a Gustavo Mohme Seminario si es que alguna vez le había solicitado a Montesinos que le arregle un proceso judicial, pero el empresario periodístico y vicepresidente de la Sociedad Interamericana de Prensa no quiso respondernos.
Por su parte, José Francisco Crousillat tiene mucha más información que revelar. Lo referente al caso de Mohme es sólo uno de los 12 temas que Crousillat ha ofrecido contar a la justicia a cambio de que las autoridades lo consideren colaborador eficaz. En esa lógica, Crousillat no ha ofrecido más información a La Ventana Indiscreta. Sin embargo, lo que dijo sobre Mohme Seminario si se ha podido corroborar.
En el punto seis de la lista de temas que ha incluido Crousillat en su solicitud de acogerse al beneficio de la colaboración, señala lo siguiente:
“Fui testigo directo del pago de 4 millones de dólares para pagar a un propietario de un medio de comunicación a cambio de eliminar de la programación de su medio a un conocido periodista de oposición”.
¿Por qué la procuraduría anticorrupción se niega a registrar el testimonio de Crousillat hijo y a tramitar su colaboración eficaz si cada cosa que él revelara se tendría que verificar? ¿Por qué los procuradores de Toledo fueron tan diligentes en darles el beneficio de colaboración eficaz a los Winter y no quieren oír hablar, siquiera, de lo que sabe Crousillat?
OPINIÓN EDITORIAL
Hace poco más de un mes, José Francisco Crousillat, uno de los procesados por pertenecer a la red de Vladimiro Montesinos, nos hizo saber su deseo de declarar. El 31 de junio, César Hildebrandt Chávez lo entrevistó en el penal de San Jorge, donde Crousillat hijo y Crousillat padre se encuentran recluidos por haberse asociado para delinquir y para lucrar, en perjuicio del Estado.
Lo que José Francisco Crousillat ha declarado en el reportaje investigativo de César Hildebrandt Chávez, sólo es una parte de lo que él sabe y conoce por su cercanía al régimen corrupto y por su presencia, permanente en el SIN, cuando desde ahí se dictaban las decisiones judiciales, los titulares de los diarios chichas y no tan chichas, los encabezados de los noticiarios, los contenidos de los programas dominicales, los decretos supremos, las acusaciones fiscales, las órdenes de compras en las Fuerzas Armadas, en fin.
Sin embargo, y a pesar de todo lo que José Francisco Crousillat sabe, la justicia anticorrupción se negó durante todo el gobierno de Alejandro Toledo, a aceptar su solicitud para acogerse al beneficio de la colaboración eficaz.
Para averiguar si el rechazo de la procuraduría anticorrupción se basó en una duda razonable, La Ventana Indiscreta se propuso corroborar los datos que Crousillat proporcionó, como requisito para publicar este reportaje.
José Francisco Crousillat, antes propietario de América Televisión, tiene ahora razones personales para declarar contra Gustavo Mohme Seminario, hoy accionista minoritario de América Televisión, dueño del diario La República y presidente del Concejo de la Prensa Peruana: por eso hemos separado lo revelado por Crousillat cuándo el asesor de Fujimori reinaba en el poder de lo que refiere que ocurrió con Mohme cuando Montesinos se cayó del trono.
José Francisco Crousillat busca que la justicia acepte su solicitud para la colaboración eficaz; con ese argumento se limitó a revelar únicamente detalles sobre Mohme: como La Ventana Indiscreta no publica acusaciones alegremente, en el reportaje de César Hildebrandt Chávez sólo se propala lo que se ha podido verificar. Hemos tardado un mes en investigar, pero hemos encontrado la documentación que hace de este informe un informe fundamental para mantener, en ristre, la batalla contra la impunidad y la corrupción.
La ONPE de Portillo, la ONPE que manejó Montesinos vulgar y groseramente en el año 2000 le adjudicó al diario La República, en manos ya de Gustavo Mohme Seminario, un millón doscientos dos mil soles en publicidad. El mismo monto que les adjudicó a los canales de televisión comprados por el corrupto asesor de Fujimori. Esa ONPE le compró a La República tanta publicidad como a la televisión, que es un medio masivo.
Sin embargo, al diario El Comercio, que es y era un diario diez veces más vendido y treinta veces más leído que La República, y que también estaba en la oposición a la dictadura, solo le compró ochenta y un mil setecientos sesenta y cinco soles en publicidad. A la revista Caretas, que estaba en la misma línea le compró, dieciséis mil soles en avisos, al Canal N, el único espacio televisivo donde la oposición podía hablar, no le compró ni michi y al diario Liberación, que hacía una pelea férrea, tampoco le dio nada.
De otro lado, la presencia del juez multi usos, Nicolás Trujillo, reabriendo el proceso penal y acusando a Stella Mohme en 1999 y, diez meses después, absolviendo a su propia acusada y ordenando el archivamiento definitivo del caso, es un hecho que la fiscal Marlene Berrú no puede desestimar. Por mucho menos hay cientos de personas procesadas hace casi siete años. La justicia no puede discriminar entre amigos y enemigos.
La procuraduría anticorrupción se niega a registrar el testimonio de Crousillat hijo y a tramitar su colaboración eficaz. La Ventana Indiscreta le ha demostrado que hay cosas que él sabe que se pueden verificar. La colaboración eficaz depende de que lo revelado por el inculpado se pueda corroborar y le sirva a la justicia.
No entendemos por qué fueron tan diligentes los procuradores, durante el gobierno de Toledo, para darles el beneficio de la colaboración a los hermanos Winter, que no aportaron nada y sin embargo, se mostraron tan reacios al momento de escuchar lo que sabe Crousillat.
Hay una punta de la madeja que nadie ha querido jalar en el gobierno anterior. ¿Qué van a hacer los procuradores anticorrupción de este gobierno? ¿Van a repetir el plato? ¿Qué hay detrás de todo esto?
Cecilia Valenzuela |