|
Las
joyas de Laura Bozzo
Vladimiro
Montesinos creía mucho en ello de que "favor con favor
se paga". El collar y la pulsera que le regaló a Laura
Bozzo fueron en retribución a las innumerables lavadas de
cara que la conductora del programa con más audiencia de
la época le ofrecía jefe del SIN.
Ahora, Laura Bozzo clama su inocencia a través de las cámaras
de Telemundo, pero esta semana dos testimonios la han puesto al
borde de abandonar la cárcel dorada.
Escribe Silvia
Cuevas / agenciaperu.com
Su debilidad
por los metales lo delató. A Vladimiro Montesinos le encantan
las joyas. Y hasta donde han revelado las investigaciones, el doctor
no escatimaba a la hora de pagar un favor. La Policía Anticorrupción
ha descubierto que las alhajas del asesor adornaron a más
de una doña.
Pero de todas
las doñas, la más regalada fue Laura Bozzo Rotondo,
quien recibió de manos de Montesinos, un collar y una pulsera
de oro de 18 quilates, con incrustaciones de brillantes, valorizado
en varios miles de dólares.
En su momento,
la autodenominada "abogada de los pobres" aprovechó
su sintonizado espacio en la tele basura para agradecerle a su galante
admirador. Laura, en América, sopló la torta de su
cumpleaños luciendo la costosa joya. Ahora, ese soplo podría
resultarle enormemente caro.
LA VERSIÓN
DEL JOYERO
La Bozzo negó
hasta el cansancio el valioso regalo de Montesinos, sin embargo
esta semana fue desenmascarada por el joyero Aldo Noriega de los
Ríos, el dueño de la conocida joyería Aldo's
ubicada en el Centro Comercial Chacarilla, en Surco.
El joyero admitió
ante el tribunal que, el costoso obsequio que lució la animadora
el día de su cumpleaños, salió de su joyería,
y recordó que un hombre llamado Oscar fue a su establecimiento
para comprarlo. Noriega ha dicho que éste hombre se le presentó
en nombre de un cliente muy importante, pero insistió que
él no sabía que este cliente se llamaba Vladimiro
Montesinos.
El Sexto Juzgado
Anticorrupción ha establecido que el joyero Aldo Noriega
le vendió el collar y el brazalete de Laura Bozzo al general
Oscar Villanueva Vidal, quien lo compró por encargo de Vladimiro
Montesinos.
El testimonio
del joyero corrobora las declaraciones de Matilde Pinchi Pinchi
quien también fue cliente de la joyería Aldo's.
Agenciaperu.com
intentó recoger la versión del propio Aldo Noriega
pero el joyero no quiso desafiar a las autoridades judiciales. Simplemente
nos aseguró, a través del intercomunicador de su casa
que "yo encantado de conversar con ustedes pero no puedo hacerlo
porque el juzgado me ha prohibido hablar sobre el caso. Lo siento
no puedo dar ninguna declaración".
EL AMIGO OSCAR
El sujeto que
compró la joya que lució la doctora Bozzo, a quien
el joyero Noriega reconoció como Oscar, resultó ser
el general Oscar Villanueva Vidal, quien trabajó como jefe
de Economía en el Ministerio Interior durante el régimen
de Fujimori.
En su declaración,
el general Villanueva ha admitido que Montesinos le encargó
comprar el collar y la pulsera; pero que éste no le dijo
para quién era el costoso obsequio. En su testimonio, Villanueva
Vidal relató que para comprar las joyas fue tres veces en
un mismo día, a la joyería Aldo's.
Dijo que la
primera vez se identificó como oficial del Ejército
y miembro del Ministerio del Interior, y reconoció haber
referido que iba de parte de un cliente exclusivo.
Villanueva señaló
que fue atendido personalmente por Aldo Noriega. Y que éste
le mostró sus más valiosas creaciones. Tres de ellas
le parecieron convenientes, pero el general sabía que él
no era quien debía decidir.
Villanueva Vidal
ha reconocido que salió de la joyería rumbo al Ministerio
del Interior y que ese mismo día regresó a Aldo`s
con cincuenta mil dólares en el bolsillo que sacó
de la caja chica de la Jefatura de Economía que estaba a
su cargo.
Con ese dinero
como garantía, Villanueva Vidal logró que Aldo's le
prestara tres de sus joyas más valiosas a Montesinos para
que escoja.
EL DOCTOR Y LA DOCTORA
Después
de que el doctor eligió, el general regresó por tercera
vez a la joyería de Aldo Noriega para comprar las joyas.
Después de regatear con el joyero, pagó cerca de veinte
mil dólares por el collar y el brazalete que más adelante
la cuestionada conductora de televisión lució en América.
Según fuentes judiciales, el general rindió cuentas
de todo lo gastado a Montesinos aunque en la joyería no le
dieron ningún recibo por la compra. Villanueva ha dicho que
Montesinos le devolvió el monto de lo gastado en una de las
salitas del SIN.
A pesar de las evidencias encontradas en el proceso en su contra,
Laura Bozzo sigue afirmando que esas joyas fueron un obsequio de
su padre, y que lo único que recibió de Montesinos
fueron libros, amor, y una canasta navideña.
Pese a la prohibición
judicial la Bozzo declaró esta semana para Telemundo. La
angustiada presentadora invocó una vez más a Dios
como testigo de su inocencia.
El desafío
podría costarle unos meses en Santa Mónica. La procuraduría
ya solicitó el traslado de la conductora a este centro penitenciario.
Pero Laura Bozzo
no fue la única doña halagada por el doctor. Otros
testimonios revelan la debilidad que Montesinos tenía por
hacer regalos costosos.
Según
Matilde Pinchi Pinchi, otra doña que Montesinos adornó
con su buen gusto fue Dulcinea Ríos, la esposa del fiscal
Miguel Aljovín Swyne, el leal magistrado que mandó
archivar el expediente por enriquecimiento ilícito del doctor.
La lista es mayor, en ella, figuran la Esposa del general José
Villanueva Ruesta, socio y cómplice de Montesinos en más
de una operación ilegal. Y como no, la inefable Blanca Nélida
Colán, la Fiscal de la Nación del régimen de
Fujimori.
Montesinos sabía
como mantener encendida la ilusión de las doñas que
se confesaban poco a poco, sus más grandes admiradoras. El
doctor era, sin duda, tremenda joyita.
|