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El
primer año de Toledo
Escribe Paola
Ugaz / agenciaperu.com
Hace un año,
Alejandro Toledo asumió el poder en medio de enormes expectativas
de la población. Antes de iniciar su gobierno, el candidato
que había encabezado la lucha contra la dictadura, y se había
ganado la gratitud de la gente indignada por el abuso y la corrupción.
Hace ya un tiempo que dejaría de ser candidato, y buscara
la bendición de los apus, los cerros imponentes que representan
la generosidad de la naturaleza, en la ceremonia de toma de mando
realizada en Cuzco.
Un año
ha pasado, y ese rito ha quedado reducido en un gesto. Hoy, el presidente
Toledo es más impopular, incluso, que el prófugo Alberto
Fujimori. Según las últimas encuestas, su gestión
alcanza una desaprobación superior al 70%.
Los analistas
políticos, Romeo Grompone y Carlos Franco hicieron para agenciaperu.com
un balance de este primer año de gestión del presidente
Toledo.
AROMA A FRACASO
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| Según
las últimas encuestas, la gestión de Toledo alcanza una desaprobación
superior al 70%. |
Grompone es
de la opinión que en realidad: "hay una exageración
en torno al fracaso del gobierno de Toledo, en cuanto a las políticas
desarrolladas, y a los logros conseguidos. De hecho hay una moderada
reactivación, y una conciencia de que hay que reafirmar la
transición democrática, en la que Toledo ha sido uno
de los protagonistas".
Carlos Franco
opina que "las encuestas expresan la plenitud de lo que ha
sido la reacción de la mayoría del país frente
al gobierno, que es no es solo una expresión de decepción,
sino también de irritación frente a promesas incumplidas,
que justamente que son aquellas que permitieron que la gente relegara
en él confianza, le otorgara crédito, lo convirtiera
en algo así como el repositorio de las ilusiones de la gente,
la gente lo que advierte es que el capital e ilusiones invertidas
han sido prácticamente extinguidos"
Sin embargo,
ajustándose a las cifras, la política económica
no ha tenido malos resultados: en el último año, la
inflación se ha mantenido en un promedio descendente y el
producto bruto interno ha crecido sostenidamente. El problema es
que ese bienestar no llega a los bolsillos de la gente.
Pero su peor
traspié lo tuvo el Ejecutivo cuando, contra viento y marea,
intentó privatizar las empresas eléctricas en el sur.
En junio pasado, Arequipa se levantó causando la crisis más
grave que ha enfrentado el gobierno.
"La gente
siente que las privatizaciones han elevado las tarifas, han mejorado
la atención pero no la calidad de los servicios y además
se han dilapidado los fondos empleados en ellos", piensa Romeo
Grompone.
"Se trata
de emprender un discusión política, para la cual tendría
que tener el auxilio de partidos que son muy débiles, entonces
hubo esa mala lectura de la sociedad y de esa sensación que
yo tengo, estamos ante una mayoría de población popular
irritada y que a veces da la sensación de que nadie representa
a nada", acota.
Por su parte,
Carlos Franco cree que Toledo sólo "ha tratado de reeditar
aquella tesis del fujimorismo sin Fujimori, es decir tratar de combinar
la organización de la economía sobre los principios
del neoliberalismo y la política sobre el principio de la
democracia. Esta combinación termina supeditando la democracia
al cumplimiento de las reglas acordadas con los organismos multilaterales
y las políticas neoliberales".
POLÍTICA SOCIAL
En materia de
política social, desarrollo y trabajo, el gobierno impulso
los programas "A Trabajar Rural" y "A Trabajar Urbano"
que hasta el momento han creado ciento cincuenta mil empleos temporales.
También se instaló el programa "Mi Vivienda"
y aún le falta ejecutar el 'propagandizado' Plan Huascarán.
El analista
Grompone es de la idea de que "el problema es que eso no ha
transcurrido a la velocidad requerida, y no fue capaz de sintetizarse
en programas como 'A Trabajar' o 'Mi vivienda', y con un discurso
para creer que hay una expectativa razonable de que las cosas cambien
en tres o cuatro ideas guía. Eso que sabe hacer tan bien
Alan García, de resumir su discurso en algunos principios
rectores, independientemente de que tenga razón o no".
EL CENTRALISMO
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| Grompone:
"Toledo no tiene censores que le permitan identificar y medir
los movimientos de la sociedad". |
El tema de la
descentralización, uno de los caballitos de batalla de su
campaña electoral, le ha resultado al gobierno una paradoja.
Hace un año, Alejandro Toledo designó al Alcalde de
Arequipa, Juan Manuel Guillen, presidente de la Comisión
Nacional de Descentralización.
Pero ahora,
Guillen se ha convertido en su principal opositor, precisamente
enarbolando la bandera contra el centralismo. De hecho, el gobierno
pasó por uno de sus peores momentos gracias a su negativa
a retroceder, inicialmente, en su decisión de privatizar
las empresas eléctricas Egasa y Egesur.
Para Carlos
Franco este hecho "no solamente sello la suerte del gabinete,
o que mostró la sordera o la ceguera del gobierno frente
a las demandas de la gente, creo que fue algo más: la prueba
de que nos ha nacido un conjunto de actores populares enraizados
en el interior del país, y que no solamente están
en condiciones en ir más allá, y más lejos
que los partidos políticos, sino también se han mostrado
con la capacidad de cambiar al agenda del país".
Romero Grompone,
piensa, sobre este mismo tema, que gran parte del problema radica
en realidad en que "Toledo no tiene censores que le permitan
identificar y medir los movimientos de la sociedad, que es mucho
más complejo que mecanismos de adecuada comunicación
con la opinión pública, a la que me parece que no
conoce".
Pero quizás
el peor error del gobierno radique en su desidia para luchar contra
la corrupción. Poco a poco, el gobierno de Toledo le ha quitado
el apoyo que el gobierno de Paniagua les brindo a los jueces, los
fiscales, los procuradores que se enfrentan a la mafia montesinista.
En este año se han fugado Ernesto Shutz y Eduardo Calmell
del Solar y hasta ahora, no hay ningún resultado en la extradición
de Alberto Fujimori.
¿QUIÉN ES LA OPOSICIÓN?
De otro lado,
según los analistas, este gobierno prácticamente no
ha necesitado oposición. Algunos de sus colaboradores, ha
logrado, de manera más eficaz, los objetivos de sus contendores.
El analista
Carlos Franco, el líder del Frente Independiente Moralizador,
Fernando Olivera, juega un papel muy importante, ya que "Olivera
es un agraviador en busca de un objeto. Ha organizado su carrera
política en torno a la critica, o ataques no solamente contra
García, sino contra todo aquel que termina presentando puntos
de vista adversos a los suyos o diferentes. Más aún
tengo la sospecha que no tiene ese grado de madurez personal de
autocontención que uno debería pedir a la gente que
se propone representar al país, es ya no es un problema político,
es un problema personal psicológico. Es un caso dramático".
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| Los
analistas concuerdan en afirmar en que Eliane Karp es una influencia
desestabilizadora para el presidente. |
Grompone es
de una opinión no muy lejana: "creo que Fernando Olivera
es una personalidad que tiende a la confrontación, su imagen
política tiende a la confrontación. No se puede en
un gobierno de transición democrática establecer una
oposición frontal e incondicional a una de las fuerzas políticas
principales como es el APRA"
"Fernando
Olivera es como una especie de despedazador de cualquier idea de
pacto". Añade Grompone, quien asegura que "además
no sé cuál es la ventaja de contar con él,
cuando ni siquiera controla a su propia bancada; por lo que en la
alianza es mucho más lo que se pierde que lo que se gana".
Sin embargo
este no sería el único 'obstáculo' cercano
al poder, señalado por los analistas como. La Primera Dama
de la Nación, Eliane Karp, también forma parte de
esta poco afortunada lista.
Incluso, Carlos
Franco se inhibe de hablar de Karp: "cierta educación
provinciana me inhibe hablar en los términos que yo hablaría
al referirme exclusivamente a un personaje publico político,
es una mujer finalmente, no sé, las declaraciones de ellas
son inoportunas, inadecuadas, no creo que colaboren con lo que supongo
será su empeño de ayudar a su marido en ejercicio
del rol que tiene, pero en fin prefiero dejarlo allí".
Para Grompone,
la Primera Dama "es una persona que tiene una imagen equivocada
de las sociedades andinas, las menosprecia, en el sentido de no
reconocer sus profundos avances históricos y las ve detenidas
en el tiempo. Y me parece también que es una persona con
unas pocas ideas fijas, no todas acertadas, que trata de hacerlas
pesar e influir en Toledo y en el conjunto del gobierno. Y parece
que influye no sólo en la política cultural, sino
también en la política social, y hasta en la política
económica. Entonces, habría que moderar su influencia,
o ella misma moderarse".
EL CASO ZARAÍ
Pero no son
solo sus colaboradores. El propio presidente ha permitido que uno
de sus problemas personales, como el caso Zaraí, se convierta
en un problema de estado. Su negación a resolver el tema
de la niña le gana tanto rechazo entre la población
como sus promesas incumplidas y sus disparos al aire.
"El problema
es cuando un asunto privado se torna en un problema público"
asegura Grompone, y añade: "existe la legítima
suspicacia de que Toledo ha tratado de ejercer influencia en el
Poder Judicial; y como el problema fue traspasando sus límites
originales, entre otras razones por su obstinada resistencia a hacerse
el ADN o simplemente a establecer una conciliación, que,
a las otras desconfianzas que se tiene de Toledo, se agrega esta".
Carlos Franco
el tan mentado tema "no es político, es un tema jurídico
y humano, no se puede negar a una niña o a una adolescente
el derecho a una identidad, y el hecho de que el presidente no reconozca
el derecho humano que le asista a esa muchacha, le demuestra que
no es capaz Toledo en verse el rostro en un espejo, y eso es lo
peor que puede ocurrir con las personas".
¿UN HALITO DE ESPERANZA?
¿Pero
que es lo que se viene? En las ultimas semanas se cambio buena parte
del gabinete y se firmó el Acuerdo Nacional, un pacto que
en lineamientos generales que garantiza la disposición de
los diversos grupos políticos y de la sociedad civil a respetar
criterios generales de gobernabilidad los próximos veinte
años.
Entonces, ¿hay
esperanza? Los expertos no son tan optimistas:
"El Perú
es uno de los países más desconfiados del mundo en
términos de relaciones interpersonales sólo el 5%
de las personas confía en los demás, según
el latino barómetro. Y teniendo en cuenta la experiencia
de corrupción y desilusión del fujimorismo, hace que
este Presidente este bajo un mucho más severo escrutinio
que cualquier otro presidente de América Latina", afirma
Romero Grompone.
Carlos Franco
cree que "luego de este nuevo gabinete no hay una segunda oportunidad,
el problema es si Toledo permanecerá o no en su cargo. Más
aún, estuve hace poco en una reunión con periodistas
extranjeros y ese era el tema eje. Por tanto al final de cuentas
lo que estoy sugiriendo es la idea, de lo que se trata para el gobierno
es de sobrevivir, no puede sobrevivir si es que el presidente no
esta en la capacidad de asumir públicamente su responsabilidad
de lo que ha hecho. Si eso no ocurre el gobierno va a volar, ya
esta en una nube, el problema es que las nubes pueden alejarse tanto
que un día desaparecen, y el Perú sigue".
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| Franco:
"prefiero decir que [la nota que le pondría a Toledo]
es desaprobatoria, terriblemente desaprobatoria". |
¿QUÉ
NOTA LE PONDRIA AL PRESIDENTE?
Grompone: "un
14, porque pese a todos lo problemas, tenia un entorno muy desfavorable
internacional y nacional que no lo supo explicar y porque creo que
en general en la definición de políticas sociales
y en ciertos rumbos de política económica tiene buenas
ideas, pero descoordinaciones, es como un equipo con algunos buenos
jugadores individuales, pero como director técnico no define
una línea de juego".
Franco: "prefiero
decir que es desaprobatoria, terriblemente desaprobatoria. Es una
frustración, el suyo ha sido un fracaso".
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