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Entre
movimientos y caudillos
Cada cierto
tiempo la política en el Perú da un giro de 360 grados.
¿Por qué se gasta tanta energía para volver
siempre al mismo lugar? Nadie se lo explica, pero lo cierto es que
la improvisación, la anarquía, el personalismo y sobre
todo el caudillismo han trazado el destino de la política
peruana.
La crisis que atraviesan actualmente los partidos políticos
comenzó en la década del ochenta. En 1979, el Perú
volvía a recobrar la democracia y las expectativas que los
líderes de entonces crearon en la población no fueron
satisfechas.
Escriben
Paola
Ugaz y Diego
Fernández-Stoll
/ agenciaperu.com
El 5 de abril
de 1992, el entonces presidente del Perú, Alberto Fujimori,
dio un autogolpe que puso fin a la democracia que se vivía
en el Perú desde 1980. El pretexto: terminar con la partidocracia
poco eficaz, que sólo servia para enriquecerse.
Para el hombre
que tuvo la difícil tarea de sucederlo, el ex mandatario
Valentín Paniagua: "más que daño directo
a los partidos políticos, hubo daño al sistema democrático.
Lo que logro fue convencer a través del manejo psicosocial
a través de lo medios de comunicación a grandes sectores
de la opinión publica de que este país podía
manejarse al margen de la libertad y de la participación
popular, y que el atajo que significa gobernar autocráticamente
al margen de la ley es eficaz para el manejo del Perú".
"A la vuelta
de diez años podemos hacer algunas comprobaciones",
continúa Paniagua, "se ha acabado el terrorismo, no
hay inflación. Yo podría señalar por ejemplo
un hecho. ¿Qué país latinoamericano no tenía
violencia e hiperinflación en la década de los 80?
¿Qué país latinoamericano, excepto Colombia,
no tuvo violencia o inflación en la década del 90
al 2000? De manera que es un fenómeno universal más
que local".
Para Jorge del
Castillo, Secretario General de uno de los partidos políticos
más antiguo de la escena nacional, el Partido Aprista: "los
partidos sufrieron un embate muy fuerte del fujimorismo, así
como han sufrido con anteriores dictaduras. Por eso es el lema de
que el 'APRA nunca muere'. Entonces, la dictadura pasa y el APRA
queda. Estamos en un proceso de apertura del partido para estar
a tono con los tiempos actuales".
Diez años
después del drástico hecho propiciado por Fujimori,
los partidos políticos se debilitaron y desmembraron, pero
no los desaparecieron.
Martín
Tanaka, analista político e investigador del Instituto de
Estudios Peruanos (IEP) señala que "Fujimori fue eficaz,
relativamente, en destruir el orden institucional o político
que le precedió entonces. Y a la vez, él fue incapaz
de construir un sistema político alternativo. Él no
creó partido político. Desaparecido el caudillo Fujimori,
y su partido en ruinas, tenemos movimientos políticos extremadamente
débiles que felizmente están dando pasos para reconstituirse
con enorme precariedad".
Para el estudioso,
a la luz de los acontecimientos actuales, el panorama de los partidos
políticos ya dejo de ser un cataclismo. "Se dan como
pasos para la reconstrucción, pero Lourdes Flores tiene muchos
problemas para consolidar Unidad Nacional (UN). Acción Popular
está tratando de resurgir, pero viene de muy muy abajo. Y
el APRA es supuestamente la expresión partidaria mas consolidada,
pero yo creo que no hay que perder de vista que si uno mira las
elecciones del 2000 y las compara con el 2001, uno entiende la naturaleza
del APRA. Abel Salinas saco poco más de dos puntos, un año
después, con Alan García, el resultado es totalmente
diferente. Lo que sugiere también que es muy precario",
señala el analista.
"El salto
se debe a la figura del caudillo Alan García. Desgraciadamente,
tenemos movimientos caudillistas y una muy débil estructuración
partidaria", enfatiza Tanaka.
Aunque todavía
no se puede cantar victoria. El próximo reto que tiene que
enfrentar el endeble sistema de partidos políticos son las
elecciones municipales y de gobiernos regionales. ¿Qué
es lo piensan lo principales miembros de los partidos políticos
en el Perú?
Para Jorge del
Castillo, "sin duda va a haber un nuevo mapa electoral, y creo
que le corresponde al presidente reflexionar sobre ese aspecto y
tomar una iniciativa política que signifique la posibilidad
de que a partir de esa fecha cambie sus alianzas y su convocatoria.
Creo que esta en sus sapiencia de que esto tome un salto cualitativo"
La lideresa
de Unidad Nacional, Lourdes Flores, coincide en algo con la opinión
de del Castillo: "va a ser un país distinto. Políticamente
más interesante. Va a ser una oportunidad para el Perú.
Hay voces que miran con mucha preocupación este proceso.
Yo que vengo recorriendo el Perú, siento que aunque el proceso
es poco conocido, es una ilusión".
Pero quienes
parecen improbablemente ilusionados son los correligionarios del
partido de gobierno, Juan Sheput, consejero presidencial y secretario
de política de Perú Posible mantiene la ilusión
de unas elecciones regionales relativamente favorables para su partido.
Sheput cree
"que el 17 de noviembre no deberíamos verlo como una
fecha trágica para la democracia es una oportunidad que nos
demuestra que la propia democracia tiene sus propios mecanismos
cambios Perú Posible ve con optimismo el día después
de las elecciones. Estamos convencidos que de que ningún
partido va a tener la exclusividad de la mayoría".
Sobre este tema,
Tanaka sostiene: "hay un hecho político ineludible.
Si es que PP, como parece, va a suceder no gana ningún gobierno
regional, ninguna alcaldía provincial importante, y simplemente
desaparecerá del mapa electoral, este eso va a ser una conmoción
importante. En la practica eso va a obligar al gobierno a buscar
consensos, alianzas no va a quedar más que hacer eso".
EL CAUDILLISMO
POLÍTICO
Raúl
Porras Barrenechea dijo alguna vez que los partidos políticos
en el Perú eran como panacas, donde reverenciaban a la momia
y se peleaban entre sí. La afirmación es algo "pesimista",
aunque si se podría.
"La situación
es muy débil si uno mira en el contexto en la región,
ciertamente el Perú y Venezuela destacan como los países
con más débil estructuración partidaria, nosotros
estamos a la cola de lo que sucede en la región. El desprestigio
de los partidos se da en todas partes, pero en el Perú es
especialmente problemática", afirma Tanaka.
Según
el analista, "va a ser muy difícil que cambie si es
que no se altera la estructura de incentivos que tenemos los políticos
y los ciudadanos no. Si es que la única forma que tenemos
de relacionarnos con la política es a través de personajes,
de caudillos, eso va a seguir. Entonces por eso yo decía
que es muy importante tener una discusión en serio de que
sistema electoral que ley de partidos nos conviene tener para reducir
el personalismo, y ampliar el margen de la construcción de
colectividades partidarias. Si es que persistimos en ese esfuerzo,
poco a poco podemos cambiar la cultura política de la gente,
pero venimos de una tradición caudillista, personalista".
Tanaka es enfático:
"esperamos que personajes iluminados, tomados por Dios, resuelvan
nuestros problemas. No se discuten planes, programas, perfiles ideológicos".
Uno de los líderes
del APRA, Jorge del Castillo, prefiere diferenciar de manera mas
clara al partido de su carismático líder: "siempre
la política tiene rostro. Lo grave es cuando desaparece el
rostro y desaparece el partido. El APRA no ha pasado eso. ¿Por
qué? Porque Haya de la Torre dejó un partido con ideas,
con mística, con identificación de su militancia.
Ese es el secreto de la supervivencia del Partido Aprista. Tenemos
una doctrina, otros se han juntado para las elecciones y si no les
va bien desaparecen".
PERÚ
POSIBLE
Perú
Posible, como agrupación política, apareció
en el año 1995, en la figura de un movimiento llamado País
Posible. Su fundador y candidato a la presidencia era el entonces
poco conocido economista Alejandro Toledo Manrique.
Para Tanaka,
el actual partido de gobierno "es un ejemplo muy claro de la
precariedad de los partidos. Creo que Toledo, en el año 2000,
jamás hubiese imaginado que iba a quedar segundo en esas
elecciones. Por lo tanto fue precario, improvisado, porque no había
voluntad de disputar en serio".
"Como todos
recordamos, PP comienza a subir de pronto, poco tiempo antes de
la primera vuelta del año 2000. Creo que hasta ahora estamos
pagando las consecuencias de esa improvisación", señala.
Para Lourdes
Flores, el principal problema de Toledo es que lo identifican con
las promesas incumplidas "y esta última campaña
alentó, digamos, eso. O sea, una campaña en la que
se ofrece y después no se puede cumplir. Creo que hay una
dosis de realismo que es necesaria. Además, el gobierno no
ha sido cuidadoso de su austeridad. De demostrarle al ciudadano
que los recursos públicos se cuidan al centavo. De otro lado,
el proceso luego del escenario de destrucción de los 90 toma
tiempo. Se va a recuperar".
Por su parte,
Valentín Paniagua, líder de Acción Popular,
tiene la impresión que los graves problemas por lo que atraviesa
la administración de Toledo se dan "por no haberse fijado
un horizonte neto para este quinquenio que representaba el gobierno.
De no haberle señalado, al país los grandes rumbos
de un cambio que el Perú ha estado exigiendo y esperaba después
de la autocracia fujimontesinista".
"No basta
para satisfacer esa ansia de cambio el hecho de que se exhiban algunos
resultados positivos, por ejemplo en el aspecto económico,
puesto que las aspiraciones populares marchan por otro lado, marchan
por la necesidad de la generación de empleo que por lo general
un gobierno solo no puede crear, sino pues con la inversión
del sector privado, que es algo difícil de lograr",
afirma el ex presidente.
Asimismo, Jorge
del Castillo asegura que su partido desea que "al señor
Toledo le vaya lo mejor posible. La desestabilización ha
sido producto de auto goles, El sólo se metía la pelota
al arco. Nosotros no teníamos que impulsar nada"
Juan Sheput,
en representación de Perú Posible, resumió
para agenciaperu.com la ideología partidaria que aglutina
a los militantes del partido de la chacana: "Perú Posible
practica un liberalismo social. Es un grupo político que
creyendo en le mercado sabe que este tiene que tener un fuete componente
social por otro lado el esquema de la ideología es algo que
ya esta en desuso en el mundo actual con la globalización,
las ideologías, se convierten en algo estático, o
la realidad la supera".
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