|
Caso
Zaraí: ¿Cómo llegó la solución?
En junio
del año pasado, Alejandro Toledo era presidente electo y
todavía concedía entrevistas. Cuando terminó
una de ellas, el periodista, ya conversando en confianza, le dijo:
oiga, don Alejandro, ¿no le parece que Zaraí es una
niña linda e inteligente? Toledo asintió y dijo sonriendo:
"es que ha heredado mi inteligencia".
Parece que el presidente siempre supo que Zaraí era su hija,
pero recién la reconoció como tal el viernes. ¿Por
qué? ¿Quiénes presionaron a favor y quiénes
en contra? ¿Quiénes fueron los mediadores? ¿Cuándo
y cómo se tomó esta decisión? ¿Fue a
raíz del escándalo Silva Vallejos?
EscribenPaola
Ugaz yMarco
Sifuentes/ agenciaperu.com
Durante catorce
años, el presidente de la República, Alejandro Toledo,
se mantuvo fiel a su fama de terco. Negó a Zaraí hasta
la exasperación. Pero el presidente empezó a dar su
brazo a torcer, el mes pasado.
El último
capítulo de esta historia se inició la primera semana
de setiembre. El recién formado Comité Anticrisis,
a instancias de los ministros Luis Solari, Fernando Villarán
y el consejero Juan Sheput, estableció como primera misión
resolver, a como dé lugar, el tema del ADN, a más
tardar, en octubre.
ENTRE VOCALES
Y LLAMADAS
La primera semana
de octubre, en Piura, Lucrecia Orozco, la madre de Zaraí,
recibió una llamada de una vieja amiga a la que no veía
en años. Aunque Orozco entonces no lo sabía, su amiga
había establecido el contacto a petición de Samuel
Dyer, empresario pesquero, jefe de personeros de Perú Posible
y amigo personal del presidente.
La amiga llamó
varias veces a Lucrecia, y siempre le preguntaba qué tan
dispuesta estaría de conciliar con Toledo. La madre siempre
repetía que solo tenía una condición: cualquiera
que sea la salida, Toledo tenía que reconocer a Zaraí
como su hija.
Hace tan sólo
dos semanas, el 5 de octubre, José Silva Vallejos, el vocal
que canceló la prueba de ADN, se encontró en el ojo
de la tormenta. El diario Correo soltó la noticia: su hija
había sido contratada en Petroperú.
Además,
según la revista Caretas la hija del vocal había cobrado
ilegalmente más de ciento noventa mil soles como pago de
devengados. Definitivamente, algo olía mal en el caso Zarai.
Mientras tanto,
el sábado 12 de octubre, en Chimbote, el presidente de la
Comisión Episcopal, obispo Luis Bambarén, se reunió
con el presidente Toledo, quien fue a la zona a instaurar la Caja
del Pescador.
Bambarén relataría
luego que ambos "estuvimos orando juntos. De ahí me
invitó para vernos el martes porque tenía un asunto
personal, que era el de Zaraí".
EL "DESLIZ"
Pero las negociaciones
se vieron súbitamente aceleradas. El domingo 13 de octubre,
en Panamericana Televisión, el vocal supremo Silva Vallejos
brindó una revelación: él se había reunido
con el presidente Toledo, en pleno proceso de filiación,
con la intención de "conciliar".
Sin embargo,
el gobierno ya sabía que el desliz de Silva Vallejos le iba
a reventar en la cara. En la mañana de ese domingo, el mismo
Samuel Dyer se comunicó directamente con Lucrecia Orozco
y le ofreció la conciliación como salida.
Lucrecia Orozco
designó como su comité de avanzada, a su abogado José
Neyra, y al "papa" de Zaraí, el hermano de Lucrecia,
Luis Orozco.
Sin embargo,
el escándalo político ya había explotado. Se
alzaron voces de diversos sectores sugiriendo la vacancia de la
presidencia de la República por incapacidad moral.
 |
| Bambaren.
"La reunión que tuvimos fue muy hermosa, muy serena,
muy de encuentro de padre con su hija". |
LAS NEGOCIACIONES
El martes 15,
en Palacio de Gobierno, Alejandro Toledo se reunió con el
obispo Luis Bambarén a puertas cerradas. El sacerdote llegó
a la cita con una
carta bajo el brazo, en la que le rogaba que reconociera inmediatamente
a Zarai.
"Estuvimos
conversando juntos. Le llevé por escrito lo que quería
decirle para tener con mucha claridad de todo lo que quise decir.
Lo leyó con mucha calma, lo releyó y me dijo: obispo
usted me ha tocado un punto que nadie lo ha tocado, lo espiritual",
aseguró Bambarén.
En la
carta del obispo se podía leer: "Esta vez me dirijo
al hombre, al amigo, al cristiano. El ser presidente es importante
pero transitorio. Como hombre, amigo y cristiano, le pido, le suplico,
le exhorto, reconozca la paternidad de Zaraí".
"Usted
necesita paz en su corazón para gobernar el Perú",
agregaba la misiva.
Esa misma noche,
llegaron a Lima los representantes de Lucrecia, y se reunieron con
los de Toledo: el abogado Nelson Ramírez, y el director de
Indecopi, César Almeyda, quien luego fue vetado por Lucrecia.
Dos días
después, las negociaciones terminaron. El jueves 17. Lucrecia
y Zaraí se encontraron con Toledo en la Casa Jesuita, al
costado de la Iglesia de la Virgen de Fátima en Miraflores.
"En la
reunión estuvo mi mama, mi papa, mi progenitor, estuvo el
doctor Neyra, el abogado Nelson Ramirez, estuvo la notaria y no
recuerdo más. Fui en la noche y yo he regresado a las tres
de la mañana", relató Zaraí, quien agregó
que "antes que Toledo llegara, el obispo me dio una bendición".
"La reunión
que tuvimos fue muy hermosa, muy serena, muy de encuentro de padre
con su hija. Les puse su sillón, los dos solitos tuvieron
una conversación larga creo que de cincuenta minutos",
aseguró monseñor Bambarén.
"Yo le
dije: quiero estar segura de que lo haces porque sientes algo y
estás seguro de que soy tu hija, no quiero que lo hagas como
maniobra política. Me dijo que si estaba sentado a mi lado
mirando al Cristo en la capilla, era que de verdad sí era",
relató Zaraí.
Toledo le pidió
tomarse una foto en la misma capilla, pero Zaraí no accedió.
Tampoco aceptó salir a su lado en el mensaje a la nación
que daría al día siguiente.
"Me dijo
que era una mezcla de sentimientos", aseguró obispo
Bambarén, "al final los vi sonrientes padre e hija.
Les invité a hacer oración, me gustó porque
todos estaban de pie y se tomaron de la mano".
"Daba gusto
ver cómo salía el presidente. En la reunión
del martes -en la que todavía no se había tomado la
decisión- él estaba confuso. El
jueves, en cambio, él estaba firme, tenía el apoyo
de su familia", aseguró Bambarén.
 |
| Toledo
en discurso: "Zarai y yo hemos estado buscando dar el primer
paso, y en ese camino largo y difícil para los dos nos hemos
encontrado mirándonos directamente a los ojos por primera vez". |
"Luego
se levantó el presidente y le dio un abrazo, les hablé
y oramos brevemente, les puse las manos encima. La vida es un don
sagrado, por tanto, dar una vida es un paso muy importante".
EL
RECONOCIMIENTO
Los documentos
se firmaron a las cero horas del día del Señor de
los Milagros, el 18 de octubre. Toledo reconoció a Zaraí,
y se hizo efectivo el pago de cien mil dólares a Lucrecia
Orozco a través de un cheque de gerencia.
"Es un
pago en efectivo, una retribución. Yo no tengo deudas de
juicios. Venimos luchando 14 años y este pago ha sido para
devolver los gastos que yo he asumido", asegura Lucrecia.
Además,
el presidente se comprometió a comprar un departamento en
Lima, para que él y Zaraí puedan encontrarse sin mezclar
a sus respectivas familias.
Ese mismo día,
por la tarde, Lucrecia y Zaraí regresaron a Piura. Por la
noche, el presidente Alejandro Toledo reconoció lo que había
negado ante la opinión pública y los juzgados del
país: "Zarai y yo hemos estado buscando dar el primer
paso, y en ese camino largo y difícil para los dos nos hemos
encontrado mirándonos directamente a los ojos por primera
vez".
Ahora Zaraí
es la hija del presidente. Desde el viernes, tres agentes de seguridad
del estado se encargan de resguardarla. Las celebraciones continúan
en Piura y su madre planea invertir los 100 mil dólares en
una fundación de protección al menor. La vida de Zaraí
ha cambiado, pero mañana lunes tiene exámenes de geografía,
historia y educación cívica. Las entrevistas no la
dejan estudiar. El acoso de la prensa continúa.
El caso Zaraí
empezó como un drama personal, se convirtió en un
asunto político, creció hasta convertirse en una amenaza
a la gobernabilidad y terminó, felizmente, como una novela
de Corín Tellado. ¿O no? El engolado mensaje del presidente
no fue precisamente desbordante de sinceridad.
Durante los
últimos años, los adversarios de Toledo usaron el
caso contra él, ahora solo queda esperar que "el progenitor"
no lo manipule a su favor.
|