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Sutep:
A quince días de huelga
Esta
semana, la huelga de los maestros se convirtió en un
verdadero dolor de cabeza para el Gobierno. Conforme se acercaba
la XVII Cumbre del Grupo de Río, los ministros le pedían
a la Dirigencia Nacional del SUTEP no sacar los trapitos de
nuestros problemas internos al aire. El ministro Silva Ruete
aseguró el martes que el país "se podía
ir al diablo" si continuaba la turbulencia porque eso
asusta a los inversionistas.
El Secretario General del SUTEP, Nílver López,
quiso ser el último invitado al Cuzco para dar una
carta a los diez presidentes que llegaron. En Lima y provincias
las marchas de sacrificio cobraron una vida y más de
un herido.
Escribe Marco Vásquez / agenciaperu.com
Esta
semana, la Cumbre del Grupo de Río no detuvo la huelga
de los maestros afiliados al Sindicato Único de Trabajadores
de la Educación (SUTEP). A pesar de que el Comité
Ejecutivo Nacional de este gremio se ha dado un respiro este
fin de semana, las protestas en provincia fueron protagonistas
antes de la llegada de los once presidentes asistentes.
El
lunes 19 fue el último día en el que Nílver
López se sentó a negociar con el premier Luis
Solari y el ministro Gerardo Ayzanoa. Luego de acordar cuarenta
puntos, los palitos se rompieron con el tema del aumento de
salarios. La dirigencia del SUTEP cerró filas con los
doscientos diez soles y aseguró que nuevamente tomaría
las calles.
Para
López, secretario general del SUTEP, "se ha suspendido
este dialogo, de tal manera que estamos con la predisposición
cualquier momento de reiniciar las negociaciones, de tal manera
que mejoren las propuestas, que mejoren las alternativas por
parte del gobierno para que resolver el conflicto en mejores
condiciones".
El
martes 20, un nuevo grupo, opuesto a la Dirigencia Nacional,
hizo su aparición. El denominado Comité Nacional
de Lucha Clasista, descontento con el manejo de las negociaciones
realizadas por el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) realizó
una vigilia en el frontis del congreso y armó una jarana
antes de dormir.
Para
la coordinadora del Comité de Lucha del SUTEP, Ana
María González, "este plantón se
ha tomado como medida de lucha para que las autoridades recojan
también las opiniones de los profesores de base. Queremos
que haya una representación por departamento. Acá
hay delegaciones de Ancash, Puno, Lambayeque".
ENTRE
LA CUMBRE Y LA DIVISIÓN
El
miércoles 21, el Ministro de Educación apostó
por convertir la huelga en ilegal, pero las protestas no se
detuvieron. Más de cinco mil maestros hacían
de las suyas en las calles de Lima.
Al
final de la jornada, Nílver López, anunció
su asistencia pacífica a la Cumbre Presidencial del
Cuzco: "mañana estamos viajando a la Ciudad Imperial
del Cuzco, donde vamos a realizar una clase modelo, vamos
a movilizarnos junto al magisterio del departamento de Cuzco
y, al mismo tiempo, vamos a entregar una carta a los presidentes
que se van a constituir con motivo de la XVII Cumbre del Grupo
de Río".
El
jueves 22, desde el Cuzco, y para aplacar las iras, el presidente
Toledo anunció el nombramiento de trece mil maestros,
así como la asignación de cien nuevos soles
en mayo y junio para los profesores que abandonen la huelga.
Ese
mismo día, Inés Raquel Benavides Mendoza, maestra
del anexo de Yanama, en Lucanas, Ayacucho, falleció
víctima de una insuficiencia cardiaca. De inmediato,
los maestros la convirtieron en símbolo de sus reclamos.
Al
día siguiente, el viernes 23, las marchas continuaron
en diferentes provincias. En Lima hubo una breve tregua mientras
se realizaban reuniones entre congresistas y dirigentes del
Comité Ejecutivo Nacional.
En
las calles, las diferencias entre el denominado Comité
de Lucha Nacional y el CEN se volvió evidente, incluso
por el la autoría de la propia huelga.
Al
ser consultado, Robert Huyanalaya, presidente del Comité
Nacional de Lucha Clasista, aseguró que Nílver
López, del Sutep "se ha montado en esta huelga
y hoy se ufana de ser el padre de la huelga. Eso es lo cual
es falso. Quienes decretaron la huelga nacional son las bases,
por eso decimos que la huelga nacional es el triunfo de las
bases".
Para
Huaynalaya "el asunto no es con cuanto nos conformemos,
sino, que el gobierno tiene que incrementar el presupuesto
de Educación. Si no hay ese aumento, no podemos nosotros
en ningún momento levantar esta huelga nacional indefinida".
Sin
embargo, el sindicado López no es de esta opinión,
pues para él, los miembros del denominado Sutep Clasista
"son agentes del gobierno que vienen haciendo coro a
este régimen, cuestionando a la dirigencia nacional,
pero felizmente son pocos que las masas y las bases han rechazado
multitudinariamente".
Así,
mientras las diferencias continúan, lo cierto es hoy,
la huelga en su décimo quinto día, tomará
nuevos matices. Tal vez, el breve silencio por el desarrollo
de la Cumbre se convertirá en un estruendo de cucharones
y ollas.
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