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03 de abril del 2005
Nuevos testimonios en polémico caso

¿Ha mentido Leonor La Rosa todo este tiempo?

> CUATRO OFICIALES DEL EJÉRCITO VIERON SUS CARRERAS DESTRUIDAS POR DENUNCIA DE LA ROSA. A la luz de indicios, es posible que ellos sean solo victimas de nuestros prejuicios.
En este artículo
¿Fue golpeada La Rosa en la columna vertebral?

¿Qué le produjo la hemorragia que la llevó al hospital?

¿Puede o no puede caminar?

¿Fue violada?

¿La quemaron?

¿Fue o no fue torturada?

¿De quién es el delito?: El caso de Pepe Salinas

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Escribe Marco Sifuentes / agenciaperu.com

Cuenta la versión más conocida de esta historia que la madrugada del 19 de febrero de 1997, en el Cuartel General del Ejército (conocido como “Pentagonito”), el mayor del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE) Ricardo Anderson Kohatsu golpeó y vejó a la detenida Leonor La Rosa, una agente que ya soporta varios días de brutales torturas.

Durante años, aquella fue la versión que la opinión pública tuvo del caso La Rosa. Pero, el domingo pasado, el periodista Ricardo Uceda publicó en el diario El Comercio una serie de evidencias y testimonios que desmienten a la ex agente.

Tras estos y otros indicios, el equipo de investigación se planteó las siguientes preguntas sobre el caso.

¿FUE GOLPEADA LA ROSA EN LA COLUMNA VERTEBRAL?

Agenciaperu.com dialogó con el doctor Miguel Mendoza, el primer médico legista que atendió a Leonor La Rosa, el 11 de abril de 1997, dos meses después de la supuesta tortura. Para Mendoza, el estado actual de la ex agente del SIE nada tiene que ver con golpes en su médula espinal.

“El estado neurológico actual de La Rosa no es consecuencia directa de traumatismos que se hayan ejercido sobre ella”, aseveró el médico, luego de revisar, para este medio, sus recién recuperados apuntes del caso.

Lo concreto es lo siguiente: el 19 de febrero del 1997, Leonor La Rosa llegó al Hospital Militar por una hemorragia vaginal. La hemorragia no se detuvo y tuvieron que hacerle un legrado uterino. Luego de la operación, ella dejó de respirar y su corazón se detuvo. Se produjo, entonces, un paro cardiorrespiratorio.

De acuerdo al doctor Mendoza “el oxígeno no llegó a ese encéfalo, a su cerebro, y como consecuencia de ese paro cardiorrespiratorio es que ella tiene secuelas neurológicas, que eso es lo objetivo”.

La falta de oxígeno ocasionada por el paro cardiorrespiratorio no afectó su médula, pero sí su cerebro. “Cuando no hay oxígeno en el cerebro, ese cerebro va a sufrir, se afecta la masa encefálica, la masa gris, y va a quedar secuelas y la magnitud de las secuelas depende de la falta de oxígeno, del tiempo que haya sucedido”, indicó Mendoza.

Entonces, lo que tiene actualmente La Rosa son las secuelas de la falta de oxígeno en su cerebro, y no del destrozo de su columna. Así consta en varios informes médicos y judiciales.

Sin embargo, para la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, las torturas a Leonor La Rosa le ocasionaron “una lesión en la médula espinal que la mantiene en silla de ruedas”.

Sobre la base de este supuesto, la Comisión Interamericana determinó que el Estado peruano le pagara a Leonor La Rosa 120 mil dólares de indemnización.

¿QUÉ LE PRODUJO LA HEMORRAGIA QUE LA LLEVÓ AL HOSPITAL?

La hemorragia que Leonor La Rosa sufrió el 19 de febrero no se debió, como cree la mayoría, a los supuestos golpes de sus interrogadores. Según el doctor Mendoza “ya vimos que el paro es consecuencia del legrado, ya vimos que el legrado es consecuencia de la hemorragia y la hemorragia es debido al estrés agudo”.

Mendoza sostuvo que caso de estrés agudo de dio posiblemente porque ella estaba detenida en el “Pentagonito”, acusada de infidencia.

¿PUEDE O NO PUEDE CAMINAR?

Diversos informes de Suecia, México y Perú, concluyen fehacientemente que Leonor La Rosa tiene parálisis permanente en las piernas. Además, no controla totalmente su brazo izquierdo. Por ello, no puede caminar.

Incluso, el estado actual de La Rosa ha degenerado. La ex agente del SIE tiene parálisis parcial en el lado derecho del rostro; sufre de incontinencia urinaria y sus capacidades intelectuales han disminuido en un 40%.

Sin embargo, también está demostrado que todo esto no es el resultado directo de una golpiza.

> MÉDICO LEGISTA MENDOZA: “Nosotros jamás afirmamos que ella hubiera tenido una lesión traumática”.

¿FUE VIOLADA?

En 1997, nadie denunció que Leonor La Rosa haya sido violada. El episodio de la violación no consta en la sentencia del Tribunal Militar que condenó a cuatro oficiales por haber torturado a La Rosa.

Es más, de acuerdo al doctor Miguel Mendoza, quien analizó el caso en aquella época: “Cuando nosotros concurrimos al hospital, la figura de la violación no estaba contemplada siquiera, y no fue requerida”.

De hecho, La Rosa recién “recordó” haber sido violado en el año 2002, cuando denunció a sus supuestos torturadores ante el fuero civil.

¿LA QUEMARON?

Edmundo Cruz, periodista de investigación del diario La República, sostuvo a agenciaperu.com que Leonor La Rosa sí fue quemada. El doctor Miguel Mendoza también vio las cicatrices en abril del 97.

Mendoza señaló la existencia de “cicatrices que indicaban que había habido quemaduras de segundo y tercer grado entre el primer y segundo dedo de la mano derecha, consecuencia de una quemadura”.

Además, aceptó la posibilidad de que las quemaduras se hayan producido el 19 de febrero, cuando La Rosa fue supuestamente torturada. Incluso, debido al tamaño de las cicatrices, es posible que las haya causado el piquete eléctrico que describió la ex agente del SIE.

Sin embargo, diversos testigos aseguraron al periodista Ricardo Uceda, y a la Justicia Militar, haber visto a la ex agente el mismo 19 de febrero sin quemaduras y sin ni ningún tipo de golpe.

¿FUE O NO FUE TORTURADA?

El 24 de febrero 1997, el esposo de la agente Leonor La Rosa, Jorge Cantera, denunció que su esposa había sido detenida injustamente.

El oficio de Cantera narra con mucho detalle las peripecias de La Rosa, desde su detención el 17 de enero hasta el paro cardiorrespiratorio del 21 de febrero. Pero, en las cuatro páginas de esta denuncia formal ante la Justicia Militar, no se menciona ninguna tortura.

Recién en abril de ese año, en un reportaje televisivo, apareció la versión de las torturas, de boca de la misma agente.

En el año 2002, en plena democracia, el Consejo Supremo de Justicia Militar determinó que no se podían probar las torturas a Leonor La Rosa. Se anularon las sentencias que condenaban a los cuatro oficiales.

De hecho, uno de ellos, Anderson Kohatsu, tenía una pierna enyesada el 19 de febrero, por lo que difícilmente podía haber pateado a nadie.

En diálogo con agenciaperu.com, Heriberto Benítez, conocido defensor de La Rosa, indicó: “Yo no discuto que Anderson Kohatsu pueda haber tenido un problema en la pierna, pero el interrogatorio empieza en enero y en enero Anderson Kohatsu no tenia ningún yeso”.

Sin embargo, de acuerdo a la versión de la propia Leonor La Rosa, Kohatsu y los demás no la torturaron en enero sino el 19 de febrero. Para Ricardo Uceda “si el abogado dice que Anderson no destrozó a esta persona porque estaba enyesado, esto es una significativa desautorización”.

“Yo no puedo acreditar que no ha sufrido ningún tipo de violencia pero lo que ella declara se ve refutado por muchísimos testigos…”, agregó Benítez.

> MIENTRAS PEPE SALINAS NECESITA DINERO PARA OPERACIÓN. Leonor La Rosa recibió $120 mil del Estado por una tortura que parece que nunca se produjo.

¿DE QUIÉN ES EL DELITO?: EL CASO DE PEPE SALINAS

El ex jefe de Contrainteligencia, comandante José Salinas, quien fue acusado de haber torturado a La Rosa, fue claro: “Ella nunca fue torturada, ni quemada, ni nada de lo que ha mencionado”.

En enero del 1997, Salinas dispuso castigar a la agente La Rosa con seis días de rigor. El comandante EP indicó que este escarnio significaba “una sanción fuerte que le cae a un oficial por una falta grave”, pero que no supone golpes pues ello “es un desmérito, va a su foja de servicios y esa persona prácticamente acaba su carrera”.

Lo cierto es que Leonor La Rosa sufrió un paro cardiorrespiratorio en febrero del 97. En abril del mismo año, denunció en televisión haber sido torturada por Salinas y otros tres oficiales. En mayo, solo un mes después, los cuatro acusados fueron sentenciados por la Justicia Militar. El fiscal pidió 4 años, pero el juez decretó 8.

En el 2002, el comandante Salinas salió de la cárcel absuelto, y desde entonces sólo puede trabajar haciendo movilidad escolar. Pero, a pesar de haber sido absuelto, Salinas no logra reincorporarse al Ejército.

Por esto mismo, la Comandancia General no puede tramitar el pedido de operación del hijo de Salinas: Pepe Salinas, quien, al contrario de Leonor La Rosa, sí tiene un problema en la médula.

Pepe Salinas dejó de caminar de un día para otro, el año de 1990. Este joven necesita con urgencia una operación para sustituir la barra que sostenía su columna, y que su rompió. Sin embargo, él no puede operarse porque su padre fue uno de los oficiales a los que se los acusó de torturar a Leonor La Rosa. Por esa razón, el comandante Salinas fue dado de baja y perdió los beneficios del Seguro Militar.

La barra tiene que ser reemplazada, pero los Salinas no tienen dinero. En los Estados Unidos esta operación cuesta 120 mil dólares. Otra cruel paradoja: 120 mil dólares es la misma cantidad con la que el Estado peruano indemnizó a Leonor La Rosa.

Si el comandante Salinas todavía estuviera en el Ejército su hijo ahora tendría una espalda nueva. Pero Salinas fue expulsado porque Leonor La Rosa lo acusó de haberla dejado inválida. El problema es que, tal vez, Leonor La Rosa mintió.

 
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