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Cartas al Vaticano: más pruebas incriminan a Olivera
Escribe María Isabel Torres / agenciaperu.com
Nuevos documentos y testigos corroboran que Fernando Olivera habría mentido cuando aseguró que fue el Obispo de Puno, Jorge Carrión, quien le entregó las cartas apócrifas que llevó al Vaticano.
En diálogo con agenciaperu.com, los sacerdotes José Loits (Vicario General de Puno) y Pavel de la Riva (párroco de la provincia de Azángaro), indicaron que Carrión no pudo haber estado en Lima en las fechas señaladas por el propio Olivera.
Ambos religiosos trabajan en Puno con monseñor Carrión, quien fue acusado de falsificar las misivas que el líder del FIM llevó a la Santa Sede, sin verificar, con el claro objetivo de desprestigiar al cardenal Juan Luis Cipriani y al nuncio Rino Passigato.
PRIMERA FECHA
El ex ministro de Justicia, Fernando Olivera, y sus testigos (su ex viceministro Pedro Cateriano, y su secretario partidario Gonzalo Carriquiry) han declarado ante las autoridades judiciales que la reunión en la que el Obispo de Puno entregó las cartas falsas ocurrió en Lima, en la sede del Ministerio de Justicia.
De acuerdo a Olivera, la reunión se pudo haber realizado en dos fechas. La primera es el sábado 22 de setiembre de 2001.
Sin embargo, agenciaperu.com tuvo acceso a un documento firmado por las autoridades de San Mateo de Cuturi, donde se señala que el obispo Carrión estuvo el viernes 21 de setiembre de 2001 en esa localidad, ubicada a 3 horas de la ciudad de Puno.
Además, el reverendo Pavel de la Riva aseguró a este medio que estuvo en Puno con el obispo Carrión el mismo día 21 de septiembre del 2001: “El viernes estuvo conmigo y tuvimos una reunión. Fue una fecha importante para quien les habla porque ese día me nombraron notario eclesiástico”.
De la Riva indicó incluso que estuvo con Carrión horas después, el 22 de septiembre, día que sindicó Olivera como fecha de la reunión, en Juliaca, celebrando una eucaristía. “El sábado 22 él va a Juliaca. Tenemos una eucaristía y después de eso, hemos compartido una cena”, afirmó.
El padre De la Riva entregó además su agenda personal, donde figuran las fechas y las horas en las que estuvo junto a monseñor Jorge Carrión.
Al día siguiente, el domingo 23, como consta en el diario de misas de la Basílica de Puno, Carrión dio una misa a las 10 de la mañana en su Catedral. En el diario de la Iglesia aparece su firma. Hay testigos que lo corroboran este hecho.
SEGUNDA FECHA
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| > LOITS Y DE LA RIVA han presentado sus versiones al Juzgado en Lima. Sus testimonios, así como otras nuevas pruebas, comprobarían la mentira de Fernando Olivera. |
La segunda fecha indicada por Olivera y sus testigos es el sábado 29 de setiembre de 2001. Aquel día Carrión tampoco habría podido estar en Lima.
Ese sábado 29, el obispo Carrión dio otra misa en Puno. El evento fue registrado en el diario de la Basílica de Puno. Además, en la tarde, celebró la confirmación de un grupo de alumnos en Juliaca.
En declaraciones a este medio, el Vicario de Puno, reverendo José Loits, aseguró que monseñor Carrión no viajó a Lima la última quincena de septiembre, es decir ni el día 22 ni el día 29.
Loits está en la obligación de saber sobre cualquier viaje de Jorge Carrión a Lima, pues él es el encargado de reemplazar al Obispo de Puno cuando se ausenta, y eso no ocurrió.
Para el Vicario, no hay forma que monseñor Carrión haya podido estar en Lima en las fechas señaladas por Olivera. “A no ser que tenga facultades de bilocación, pero que yo sepa no. Es imposible que hubiera podido viajar por esos días... A todo el mundo le consta. Es imposible”, indicó.
¿Si monseñor Carrión estuvo en Puno durante toda la última quincena de septiembre, cómo pudo Fernando Olivera reunirse con él en el Ministerio de Justicia, en Lima, para recibir las cartas falsas?
DÉBILES MENTIRAS
Augusto Dammert, asesor en el 2001 de Fernando Olivera, aseguró que nunca vio a Carrión entregar esas cartas a Olivera. “No ha entregado cartas, y yo tampoco las conocía”, indicó enfático.
Pero Dammert recuerda además una llamada telefónica de Olivera, unos días antes de presentarse a dar su declaración ante la fiscal que investigaba las cartas falsas: “Tenemos que caminar juntos, me dijo él. A eso le contesté ‘pues cada cual camina de acuerdo a su conciencia. Yo no puedo variar de acuerdo a lo que se’”.
Por su parte, Carrión aseguró que sólo se reunió con Olivera en agosto de 2001, y no en septiembre de ese año. De acuerdo al Obispo, el único tema que se trató en el encuentro fue la grave situación del penal de Yanamayo.
De acuerdo a Miguel Ángel Salvatierra, abogado de monseñor Carrión, con todas estas pruebas la mentira de Olivera queda en evidencia: “Están mintiendo, definitivamente están mintiendo. Al mentir han incurrido en un ilícito penal, y con las pruebas que estamos presentando, estaremos entablando la respetiva denuncia para que de acuerdo a la atribución del fiscal realice las investigaciones y se formalice”.
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