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40 terroristas asaltaron comisaría de Ocobamba, en Apurímac
agenciaperu.com
En la madrugada del jueves 1 de noviembre, la máquina del tiempo volvió a funcionar. La comisaría de Ocobamba, un pequeño pueblo de Apurímac, fue asaltada por cuarenta terroristas.
Después de una hora de disparos y granadas, los subversivos tomaron el puesto policial, se robaron las armas y las municiones y se dieron a la fuga dejando muerto al teniente Héctor Zegarra Bernaola, y heridos a 3 suboficiales.
Occobamba está en la provincia de Chincheros, cerca del valle del Apurímac, y es una parte de la ruta que utilizan los mochileros que llevan la droga hacia Ayacucho y luego a Lima.
El narcotráfico cuenta con la protección del senderismo, convertido ahora en el mercenario de los valles cocaleros. Pero hasta el momento los terroristas se habían limitado a proteger a los narcotraficantes, nunca se habían atrevido a asaltar un puesto policial, para lo que se requiere fuerza militar y un plan estratégico.
¿Qué está pasando realmente en la sierra central?
ANTEZANA: “SENDERO YA NO TIENE OBJETIVOS POLÍTICOS”
Al respecto, el especialista en temas de narcotráfico, Jaime Antezana, indicó, en diálogo con La Ventana Indiscreta, que el ataque se contextualiza en una nueva etapa de Sendero Luminoso, en la que ya no tiene objetivos políticos, sino su agenda se ha narcotizado.
“Es el remanente de Sendero Luminoso que sobrevivió a la derrota estratégica de 1992, y se constituyó hasta 1999 en la facción ‘Proseguir’, cuya consigna era continuar la lucha armada y la guerra al Estado”, indicó.
En 1999, ese contingente, según Antezana, llegó a estar en muy malas condiciones, en un estado “clamoroso, mal vestido, con necesidad de protección”.
El especialista señaló que desde el año 2000 es el narcotráfico el que le dio elementos para una recuperación, en la que, paulatinamente, Sendero Luminoso empezó promoviendo los cultivos de coca, y al cabo de estos años se ha narcotizado tanto que ya no tiene objetivos políticos.
“Sendero golpea a la policía, porque ésta se encarga del control de los insumos químicos. El objetivo senderista no está ahora en la estrategia de poder, lo que busca es evitar los mecanismos de control al accionar del narcotráfico”, remarcó.
“La principal amenaza del Perú ahora es el narcotráfico”, no dudó en concluir Antezana. |