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A propósito del Plan Huascarán
20 de noviembre del 2001

Un proyecto similiar al Huascarán se llevó a cabo en la India con impresionantes resultados.

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La India: un país del que podemos aprender

El promocionado Plan Huascarán, destinado a dotar de las herramientas de Internet y tecnologías de la información a los estudiantes de las zonas rurales y de frontera del Perú, se ha convertido en uno de los caballitos de batalla del gobierno. Lo que pocos saben es que un proyecto similar ha cambiado para siempre a La India.

Escribe Daniel Yovera / agenciaperu.com

Un proyecto tan importante y necesario como el Huascarán no puede estar destinado al fracaso que ya muchos auguran. Si funciona, contribuiría a un cambio revolucionario en nuestra educación -una de las últimas de América Latina- como lo fue en países Costa Rica, lo viene siendo en Chile y está empezando a funcionar ya en Colombia. Y como, por supuesto, lo fue en la India.

LOS INDIOS ERA DIGITAL

La India es un país lejano, con una cultura milenaria, que hace tan sólo 50 años era una colonia británica, y hoy es una potencia que se da el lujo de exportar software, representando el sector de producción más importante en la actualidad y el que le otorga enormes márgenes de crecimiento económico.

La experiencia india tiene sus propios matices. Sin embargo, como manifestó el internacionalista Juan Mariátegui, quien acaba de regresar luego de una estadía de seis meses en dicho país, "su caso es un ejemplo de cómo todos los sectores de un país, desde el Estado hasta las escuelas, trabajaron en torno a un proyecto de desarrollo, algo de lo que el Perú siempre ha carecido".

La industria del software se ha convertido en uno de los ejes de la economía india.

"Hace 50 años este país dejaba de ser colonia inglesa. Su primer Ministro Jawaharlal Nehru, el verdadero creador de la India moderna, dirigió a su país y lo dirigió hacia la inversión en ciencia y tecnología. El sentó las bases para que la India sea el país que es hoy", señala Mariátegui.

Según Arindam Bagchi, jefe de cancillería de la Embajada India en nuestro país, "apenas logramos nuestra independencia, nuestro primer ministro Nehru optó por desarrollar una política de desarrollo de tecnologías de la información, de software".

Hace 40 años la India se planteó objetivos. Su política se basó, entre otros elementos, en un incremento en la inversión en institutos de desarrollo tecnológico, fortalecimiento del recurso humano y creación de incentivos para fomentar que las empresas informáticas tuvieran éxito.

Se incorporaron programas informáticos al sector educativo, lo cual fue rápidamente seguido de una gran expansión de la enseñanza de la informática.

Ante los progresos que iba obteniendo su sistema educativo, a inicios de los 90 se creó un centro de desarrollo de software. No pasaría mucho tiempo para que esa industria jale la economía india. Gobierno y universidades diseñaron estrategias para potenciar las ventajas obtenidas.

SIGNIFICATIVOS LOGROS

De acuerdo a datos oficiales existen hoy más de 200 universidades, 8200 institutos en ese país asiático. Entre 1991 y el 2000 las exportaciones en software se elevaron de 150 millones de dólares a 6 mil millones de dólares.

"Es que el gobierno independiente indio se planteó un plan de desarrollo. Los colonizadores jamás lo hubieran hecho ya que ellos no se preocupan ni por el desarrollo ni por la educación de los pueblos", sostiene Mariátegui.

La India se independizó hace tan sólo 50 años, pero está a la altura de las grandes potencias .

Sin embargo, aunque aún mantienen altos índices de analfabetismo, la tendencia creciente de su inversión en educación, que supera a sus gastos militares, podría revertir esta situación.

Asimismo, a pesar de que muchos aún no tienen acceso a Internet, existe un plan destinado a dotar de ello a la población escolar excluida de sus logros. Según nos informó el canciller Bagchi, ese plan busca dar cobertura de Internet a colegios de las zonas más alejadas de ese extenso país, de las zonas de frontera.

Y si consideramos que el país es habitado por de más de mil millones de personas, casi la sexta parte de la población mundial, dicha tarea no debe ser nada fácil.

De otro lado, su sistema telefónico está en su mayor parte en manos del Estado. Según Bagchi, esto hará más fácil la ampliación del sistema a los colegios. Los costos serán mucho menores, asegura.

EL RETO DEL HUASCARÁN

Juan Abugattás, viceministro de Educación, señala que Huascarán es un plan de apoyo fundamental del plan de educación que se propone aplicar el gobierno. Enfáticamente sostiene que es un proyecto que no debe postergarse. "Dejarlo para después sería postergar al país de los alcances del conocimiento".

Aun así, a pesar de la necesidad de Huascarán, hasta el momento se han manifestado sólo interrogantes: cómo será financiado en su integridad, cómo será abordado el tema de las tarifas y de banda de telefonía, cómo será tratado el aspecto curricular, y cómo será la relación maestro-instrumento técnico.

El plan Huascarán debe adaptarse a una pésima infraestructura, entre otros retos casi imposibles.

Respecto del tema presupuestal, el gobierno ha establecido una inversión de 200 millones de dólares. ¿Cómo se obtendrá este monto? Teniendo en cuenta que hoy las tecnologías se vuelven obsoletas en poco tiempo, ¿se ha previsto en este presupuesto su reemplazo inmediato? Esas son apenas dos preguntas.

Agenciaperu.com también dialogó con maestros de distintos puntos del país. Sus preocupaciones son muchas. Sin embargo, en la que coinciden todos es en la capacitación. Maestros de zonas rurales de Cajamarca o Tarapoto, que muy difícilmente han trabajado con una computadora, se muestran preocupados. Además, ¿cómo procesaremos tanta información en beneficio de los alumnos?, se preguntan.

Somos parte de los rezagados de los beneficios de los avances en el mundo. Pero este plan, si se elabora tomando en cuenta las críticas hechas por quienes serán sus actores, podría cambiarle el rostro a nuestra mala educación.

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