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El punto de partida es crítico
5 de noviembre del 2001

Ministro Luis Solari: el SIS incorporará a 7 millones y medio de peruanos.

La salud del país en interrogante

Escribe Daniel Yovera / agenciaperu.com

Desde que el ministro de Salud, Luis Solari, anunciara la puesta en marcha del seguro integral de salud no se han dejado de oír interrogantes respecto de cómo se hará efectivo y con qué presupuesto, teniendo en cuenta que el presupuesto para el sector no mejorará sustantivamente en el 2002.

Nuestra salud se muestra preocupante y un Seguro Integral de Salud (SIS) de la magnitud anunciada requerirá de mucho esfuerzo y manejo para canalizar los recursos necesarios. El SIS entrará en vigencia a más tardar a inicios del 2002, según lo anunciado por el ministro Solari, a quien parece no importarle las críticas. Según nos dijo provienen de gente que nunca ha tenido experiencia en el manejo del Estado.

El SIS tiene como meta absorber el costo de la atención de salud de los sectores más pobres y desprotegidos del país, que son alrededor de 7 millones y medio. Incluirá, además, la atención gratuita del parto de madres en pobreza extrema, entre otras metas planteadas.

Nuevamente la interrogante, ¿con qué presupuesto?

Agenciaperu.com quiso conocer qué tan crítica es la situación de nuestra salud y se acercó a la realidad de uno de los elementos más resaltantes: los hospitales. Lo que encontró fue crisis y desabastecimiento. Esto, además del cobro de las tarifas por los servicios que prestan -que angustia más la economía de los golpeados peruanos- nos dan idea del punto del que tendrá que partir el ministro Solari para empezar el verdadero cambio en su sector.

Visitamos dos hospitales, los más importantes de sus respectivas zonas: el Hipólito Unanue o Bravo Chico, de El Agustino, que atiende a un número importante de personas provenientes del Cono Este (San Juan de Lurigancho, El Agustino, Vitarte, Santa Anita, Chosica); y el María Auxiliadora, en San Juan de Miraflores, que tiene una gran demanda de población del Cono Sur.

El hospital Hipólito Unanue tiene gravísimos problemas de infraestructura.

EL HOSPITAL HIPÓLITO UNANUE

En promedio, según la Organización Panamericana de la Salud, OPS, por cada 1000 peruanos hay 1,17 camas en los hospitales peruanos. Este hospital no es la excepción, su desabastecimiento, según nos explicaron médicos y personal técnico consultados, es más que preocupante.

En abril pasado, este hospital, que por consulta cobra 7 soles, se vio obligado a cerrar siete de sus nueve salas de operaciones por falta de equipos adecuados. El doctor Víctor Loza Becerra, del Cuerpo Médico del hospital, con documentos en mano, dijo que a inicios de este año una empresa particular realizó una evaluación del estado de equipamiento del departamento de la sala de operaciones, y encontró serias deficiencias.

"Entre otras cosas, encontró que las máquinas de anestesia en general no brindaban las condiciones mínimas de seguridad, que el circuito de gas era defectuoso y que los flujómetros estaban descalibrados y en mal estado de conservación", dijo Loza.

Además, el cirujano refiere que las mesas de operaciones fueron encontradas en mal estado, que el funcionamiento de los monitores y equipos de electrocirugía de las salas carecían de cables de paciente y que -algo insólito- las instalaciones eléctricas estaban deterioradas y muchas de ellas mal instaladas. "Esto, obviamente, es peligroso para el paciente", afirmó Víctor Loza.

También pudimos apreciar el estado del edificio. El patio principal del hospital, observado desde el sótano, tiene una rajadura que asusta. La misma se puede apreciar desde el primer piso. "Realmente a este hospital le falta mucho", dice Jhony Carrasco, técnico sanitario. "Tiene muchas deficiencias preocupantes que de hecho hacen que el servicio que prestemos no sea el mejor", refiere.

En el María Auxiliadora sólo están operativas 2 de 7 salas de operaciones.

EL HOSPITAL MARÍA AUXILIADORA

El María Auxiliadora, aparentemente está más equipado que el Unanue, pero sufre similares problemas. Un recorrido nos permitió apreciar, por ejemplo, que dos de las tres máquinas de lavado de la ropa del personal médico y pacientes, así como sábanas, están inoperativas, y la única que funciona obviamente tiene sobrecarga.

Conversamos con uno de los pacientes, Víctor Díaz, a quien un objeto explosivo le voló tres dedos de su mano derecha. Los costos de las medicinas que le vienen recetando le originan más de un dolor de cabeza.

Pero, ¿qué sería de los hospitales sin el dinero que desembolsan los usuarios? Según cifras oficiales, la principal fuente de financiamiento del sector son los hogares.

El médico cirujano Jorge Coello Vásquez, miembro del Cuerpo Médico de dicho centro hospitalario, nos informó que gran parte de los equipos con que cuentan tienen los mismos años que el hospital, 15 años. "Y eso es mucho para máquinas que hoy en el mundo se vuelven obsoletas muy rápidamente, nuestras máquinas están obsoletas", dice.

Coello se despachó con una lista de deficiencias: de los 15 monitores de salas de operaciones, sólo funcionan 8 y de éstos, la mitad funciona a medias. De 14 ventiladores (aparatos que le dan oxígeno a los pacientes), sólo funcionan 3. "A los pacientes los pasean buscando ventiladores", manifiesta.

Además, comentó que de las 5 salas de rayos X sólo operan 2; y que de las 7 salas de operaciones con que cuentan funcionan apenas dos y una más en caso de emergencia. "En esas circunstancias, muchas veces un paciente a punto de ser operado debe esperar semanas, incluso meses para ser por fin intervenido", anota Coello.

Julio Castro Gómez: el presupuesto para el 2002 en el sector salud es insuficiente.

PREGUNTAS PARA EL MINISTRO

Esta situación, sumada a otros problemas del sector, llevan a especialistas consultados por agenciaperu.com a plantearse algunas interrogantes dirigidas al ministro Solari.

El decano del Colegio Médico del Perú, Julio Castro Gómez, admite que "la política del cobro por todas las atenciones que se brindan en los hospitales públicos ha crecido de manera importante en la última década. Y para llevar adelante el plan del seguro integral, requerimos de recursos, y lo que ha sido presupuestado para el 2002 es insuficiente".

"Si los pacientes no pagaran su operación, los medicamentos, los análisis, las intervenciones quirúrgicas, lógicamente los hospitales se caerían", comenta Isaías Peñaloza, presidente de la Federación Médica Peruana. "Por ello, espero que se esté asignando un presupuesto importante porque de lo contrario el seguro integral pasaría a ser una buena intención más.

El presidente de la Comisión de Salud del Congreso, Víctor Velarde, también tiene sus dudas. "¿Qué se busca, transferencia de partidas? Eso no sería lo apropiado, lo que se requiere es un incremento real". ¿Cómo se llevará a cabo el sistema integral con casi un mismo presupuesto del sector?, preguntamos al congresista. "Esa es una buena pregunta para el ministro", respondió.

"Tenemos presupuesto para el próximo año incorporar a 7 millones y medio de peruanos", dice Solari. "Estamos en este momento conversando con diferentes organizaciones para crear un fondo mixto de recursos del sector privado y recursos del Estado para tratar de incorporar a los 19 millones en el 2002".

Como todo anuncio nuevo, éste ya ha generado dudas e interrogantes. Estas se basan, obviamente, en la crisis del sector y de los usuarios. Aun así, una postergación de este plan no sería lo adecuado. La salud de los peruanos no podría esperar.

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