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25 de agosto del 2002
Perú termina comprándole pescado a Chile
Moderna, y casi vacía, fábrica de pesquera gracias a la política de gobierno.
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Las 7 empresas harineras cercanas al poder
En este artículo
La situación del sector

La industria de consumo

En Paita, se la llevan los chinos


"Harina, harina, eso es todo"

La industria pesquera se hace harina

En mayo del año pasado, un dirigente sindical de Chimbote, Oscar Inocente Ramos, denunció a la empresa del ministro Javier Reátegui por realizar pesca negra, es decir, aquella que no se declara y que no tributa.
Lo extraño es que días después, el señor Inocente Ramos, retiró la denuncia y fue contratado como asesor del despacho ministerial. Ahora, don Inocente es uno de los principales defensores de Reátegui. ¿Qué pasó? No se sabe.
Sin embargo, el socio del ministro Reátegui en la harinera Copeinca, el empresario Samuel Dyer, ha sido siempre el jefe del ministro Carlos Bruce. El ministro Bruce fue, en 1998 presidente de ADEX, representando las empresas pesqueras de Samuel Dyer porque el ministro Bruce no es propietario de ninguna empresa.
No debe sorprender que las harineras puedan hacer lo que quieran en el litoral peruano: como depredar o hacer harina con el pescado de consumo humano. Además, como se verá en este informe, las harineras tienen algunos de sus peces más gordos en el gabinete.

Escribe Daniel Yovera / agenciaperu.com

Manzur: "¡No tenemos una sola sardina! Es la consecuencia de haber pescado la sardinilla y el jurel. Es un crimen de lesa humanidad".

Aunque usted no lo crea, en el litoral norte del país, han comenzado a escasear el jurel, la caballa y la sardina. Desde hace nueve meses, la industria que pesca para consumo humano popular se ha quedado sin especies. El pescado que se consume en los hogares peruanos se está haciendo literalmente harina, gracias a los empresarios harineros.

Salomón Manzur, presidente de la Asociación Nacional de PYMES Pesqueras de Consumo Humano Directo, asegura que desde hace año y medio "¡no tenemos una sola sardina! Es la consecuencia de haber pescado la sardinilla y el jurel. Es un crimen de lesa humanidad, porque el ministerio dio una resolución mediante la cual dejó en suspenso las tallas mínimas".

La Resolución Ministerial 349-2001-PE, a la que hace referencia Manzur, fue publicada en octubre del año pasado. La norma dejaba en suspenso el tamaño mínimo permitido para explotar el jurel y la caballa.

Con esta resolución, el ministerio dio luz verde a la explotación de especies jóvenes, frustrando así su crecimiento y reproducción.

El ex ministro de Pesquería -ahora a cargo de la cartera de Transportes- Javier Reátegui Rosello autorizó, además, a los empresarios harineros a pescar sardina, jurel y caballa, para hacer harina de pescado.

Curiosamente, el ministro Reátegui es socio del empresario Samuel Dyer, dueño de una empresa harinera llamada Copeinca.

Dyer fue, durante varios años, el jefe del actual ministro de Vivienda, Carlos Bruce. Cuando Bruce fue presidente del ADEX no tenía una empresa propia: lo hizo representando a las empresas de Samuel Dyer, para quien trabajaba. Otra curiosidad: Dyer es el presidente de personeros de Perú Posible.

LA SITUACIÓN DEL SECTOR

La olvidada industria de consumo humano tiene una capacidad para emplear a 110 mil personas.

La consecuencia de estos insólitos beneficios para los harineros, según el Centro Latinoamericano de Pesca, es que el Perú tendrá que comprar ciento cincuenta mil toneladas de pescado a Chile para poder abastecer las necesidades de la población del próximo año.

Según la Asociación PYMPEZ, la olvidada industria de consumo humano tiene una capacidad instalada para emplear directamente a ciento diez mil personas, a diferencia de las quince mil que emplea la industria harinera.

Además, puede producir cinco veces más divisas que la industria de la harina y el aceite de pescado.

Pero es más fácil, rápido y conveniente para los harineros, entre los que se encuentra el ex ministro Reátegui, procesar harina de pescado y obviar el consumo humano.

Según el empresario pesquero Carlos Milanovitch, el negocio de producir harina de pescado es hoy en día muy lucrativo, y ha dejado grandes ganancias a las empresas harineras. Según el empresario, es bueno que así sea, "pero debemos reconocer que este sector ha controlado y ha dirigido la política pesquera durante los últimos quince años".

Pero el Secretario General del Sindicato de Pescadores de Chimbote y Anexos, Wilmer López, manifiesta tajantemente que en realidad no hay política pesquera en el país. "Lo que hay es hacer harina y harina, eso es todo. El ministro Reátegui, siendo un harinero al cien por ciento, ha tenido que favorecer a su sector", asegura.

LA INDUSTRIA DE CONSUMO

Actualmente el nuevo ministro de la Producción, Eduardo Iriarte, parecería dispuesto a replantear las cosas en el sector pesquero. Como hemos visto, la prioridad de las últimas gestiones fue la denominada industria de consumo indirecto o de consumo animal, es decir, la que produce harina en base a la anchoveta.

Ahora, frente al desastre de la política anterior, Iriarte tendrá que demostrar que los cuantiosos intereses de los harineros no son más fuertes que su capacidad.

"Todo el sector de la pesca de consumo humano, el sector más importante del país, que genera miles de puestos de trabajo, está en una profunda crisis producto de una pésima administración de la pesquería en el Perú, una administración interesada en favorecer determinados sectores dentro de la pesquería", afirma Carlos Milanovitch.

La industria pesquera de consumo humano, se concentra principalmente en los puertos de Paita y Chimbote, entre Piura y Ancash.


EN PAITA, LA POTA SE LA LLEVAN LOS CHINOS

El ministro Javier Reátegui permitió que una posible salvación de la industria (la pota y el calamar) fuera explotada por pesqueros chinos.

El año pasado, la pota o calamar gigante, pudo ser la salvación de esta industria. Pero el ministro Javier Reátegui prefirió que fuera explotada por pesqueros chinos, coreanos y taiwaneses. Los industriales peruanos no pudieron competir con su tecnología y precios.

En Paita, agenciaperu.com encontró diez plantas procesadoras semiparalizadas.

Cada una da trabajo a un promedio de setecientos obreros. En sus buenos tiempos, en ellas trabajaban casi nueve mil piuranos. Las congeladoras trataban la merluza que luego era exportada.

El empresario Milanovitch cree que "la merluza es un recurso que también está en crisis, que tiene colapsada a toda la industria de congelado en Paita".

Juan Fosca, presidente de la Asociación Nacional de Pesquería para Consumo Humano, que agrupa a los merluceros de Paita, recuerda que cuando hubo problemas con la merluza se volteó la cara a la pota: "la pota constituyó entonces un recurso de 'salvataje' y de asistencia para sostener la actividad pesquera".

Una comunicación de la Cancillería dirigido al presidente de la Sociedad Nacional de Pesquería -y que obra en poder de agenciaperu.com- señala que los beneficios tributarios de los que gozan los barcos chinos en su país, perjudica el nivel de competitividad de los productores peruanos.

Preferir a los asiáticos, tuvo sus consecuencias: las modernas plantas congeladoras, que deberían estar repletas de obreros peruanos, están semiabandonadas.

El desaliento de los paiteños se refleja en las expresiones de los dirigentes del Frente Patriótico de Paita: "Téngalo usted por seguro, que en la medida que esta situación se agrave, esto va a reventar como ha reventado en Tarapoto".

El presidente del Centro Latinoamericano de Pesca, Hernán Peralta, sugiere que la crisis pesquera radica en el poder que tienen los industriales anchoveteros. "Hay grupos que no quieren que otros grupos desarrollen. Este grupo maneja la Sociedad Nacional de Pesquería", asegura.

"HARINA Y HARINA, ESO ES TODO"

Según el Centro Latinoamericano de Pesca, de las 114 empresas harineras existentes, 107 están a punto de quebrar.

Las siete restantes mantienen una estrecha relación con el poder.

- Sipesa, de Isaac Galsky.
- Austral Group, de Lucas de Tramontana.
- Diamante, de Juan Ribaudo de la Torre, actual presidente de la Sociedad
Nacional De Pesqueria y miembro del plan de gobierno de Perú Posible.
- Hayduc, de Eudocio Martínez y Lucca Barakas, investigados por narcotráfico. -
Piangensa, De Carlos Ibarcena Vazquez.
- Exalmar, de Matta Curoto
- Copeinca, de Samuel Dyer, presidente de personeros de Perú Posible.
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