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El resurgimiento de la vieja izquierda
18 de febrero del 2002

Rolando Breña Pantoja: "La lucha armada sigue siendo una posibilidad".

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INVESTIGACION: "La Dircote señala a Patria Roja como agrupación "protosubversiva" (18/02/02)

¿Qué es Patria Roja?

Mientras la Dircote la acusa de ser un movimiento "protosubversivo" que tendría entre sus objetivos políticos realizar la lucha armada, el Partido Comunista del Perú Patria Roja sigue sus actividades. PR escogió el día del amor, el 14 de febrero, para reconciliarse y unirse con el Partido Comunista Peruano Unidad, antiguo compañero de lucha, al que Patria Roja había abandonado hace 37 años.

Escriben María Isabel Torres y Paola Ugaz / agenciaperu.com

Rolando Breña Pantoja, quizás el más conocido de los militantes de Patria Roja, recuerda que, en sus orígenes, PR era vista por la mayoría "como un grupo aguerrido, disciplinado cuasi fanático, ortodoxo y posiblemente tuvieron razón. Eran ímpetus juveniles, la necesidad de hacer algo por el Perú".

Los 60 fueron años de auge para la izquierda en todo el mundo. Los jóvenes, entusiasmados con la idea de la revolución, se afiliaban al comunismo. Pero pronto comenzaron las rupturas y las pugnas entre los propios "compañeros". El actual secretario del SUTEP, Olmedo Auris reconoce la influencia de la Internacional Comunista y cree que "debimos haber pensado con cabeza propia y no someternos a los vaivenes de la Internacional Comunista. Ahora estamos pagando el craso error que hemos cometido."

Alberto Moreno: "Somos firmes en la lucha, pero otra cosa es hacer terrorismo."

Breña y Auris son militantes de Patria Roja desde 1968, cuando su grupo decidió el camino radical. Incluso hasta ahora, Breña Pantoja considera que la lucha armada "sigue siendo una posibilidad. Depende, no del individuo, sino de las condiciones en las cuales se desenvuelve un país. Hay lucha armada de izquierda y hay lucha armada de derecha también".

Hacia 1970, los partidos de izquierda eran incontables. Había trotskistas, moscovitas maoístas y castristas, del viejo partido socialista que José Carlos Mariátegui había fundado en 1928, no quedaba casi nada.

El radicalismo de Patria Roja llevó a sus militantes a pasar varias veces en la clandestinidad y convertirse en una agrupación al borde de la ilegalidad. Alberto Moreno, hoy secretario general hoy de Patria Roja, por ejemplo, se llamó originalmente Hernán Gotardo Rojas del Rio y su actual nombre no es más que un alias que terminó convirtiéndose en su nombre.

Moreno afirma que su agrupación no abandona el radicalismo y que repugnan lo que llaman "la política de vacilaciones, esa política de claudicaciones, esa política que a la primera dificultad se pasa a la otra orilla. Si para muchos eso es radicalidad, lo somos y nos sentimos orgullosos de ello".

A inicios de los setenta, el gobierno del general Velasco legitimó la posición de izquierda pero mantuvo a raya a los grupos extremistas. La democracia de los años 80 encontró una izquierda fuerte, pero dividida, hasta que Alfonso Barrantes logró conciliar perro, pericote y gato, convirtiendo la municipalidad de Lima -en 1985- en un solo plato.

Para el politólogo Carlos Iván Degregori, era comprensible la elección de Barrantes como líder de la IU "justamente para evitar fricciones. Tenían que elegir a alguien neutral; si elegían a alguien del PUM, Patria Roja o el PCP Unidad, los otros se sentirían celosos. Era un factor de consenso elegir a alguien no partidarizado como Barrantes".

Olmedo Auris: "No debimos someternos a los vaivenes de la Internacional Comunista. Ahora estamos pagando ese craso error."

Cuando "Frejolito" se perfilaba a la presidencia en 1990, Izquierda Unida no soportó las pugnas y se quebró. Para Moreno, esto se debió a que "no entendimos la dimensión de la unidad, no se entendió que era construir un proyecto de izquierda en el país".

La década del 90 -de Alberto Fujimori- encontró a Patria Roja reducida a su mínima expresión. Mientras los pequeños movimientos de izquierda morían bajo la sombra de Sendero Luminoso, PR optó por el refugio en el Sutep y en la Federación de Estudiantes del Perú (FEP).

En julio de 2000, PR volvió al escenario político. Montesinos los acusó de de ser los responsables de la violencia en la Marcha de los 4 Suyos y según la prensa de la dictadura, ellos encarnaban el renacer del terrorismo y actuaban como el brazo armado de Alejandro Toledo.

Moreno niega las acusaciones del fujimontesinimo y afirma que son "firmes en la lucha, pero otra cosa es hacer terrorismo, otra cosa es hacer provocación".

Ahora, en tiempos de democracia Patria Roja ha vuelto a repetir sus métodos de protesta. El problema, para muchos, radica en que no acompañan su oposición con propuestas concretas y soluciones para el país. Alberto Moreno dice que si los nuevos métodos significan "aceptar la política oficial, pasar a la otra orilla y aplaudir; yo no acepto eso".

Para los escépticos, la unión del 14 de febrero entre el PC moscovita y el PC Patria Roja no tiene futuro político y sus representantes sólo buscan aprovechar el descontento social y la mala situación económica.

Carlos Iván Degregori cree que el gran reto que va afrontar PR es "ponerse al dia con los tiempos. Hacer una izquierda para el siglo XXI y no una izquierda que vaya a repetir los viejos estilos, tal vez no las viejas ideologías, pero sí de un radicalismo gremialista que te llevaba a la lucha social hasta las últimas consecuencias, a veces desgastándose en pequeñas luchas sin poder elevarse por encima de la coyuntura".

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