|
¿Qué
hacer con Sendero?
Después
de la firma del Acuerdo de Paz entre los líderes
senderistas y el gobierno de Fujimori en 1993, Sendero Luminoso
dejo de ser uno y se fraccionó en dos grupos: los
que estaban por el Acuerdo de Paz y los que seguían
a Feliciano, el número dos que no quiso renunciar
a la lucha armada. Pero en 1999, Feliciano cayó y
el gobierno de Fujimori creyó que sus seguidores
renunciarían a la violencia. Salvo un sangriento
atentado en la zona de Pangoa y algunos enfrentamientos
en el Alto Huallaga, los senderistas estuvieron replegados.
Pero en los últimos meses sus columnas parecen haberse
reforzado y se refugian en los valles cocaleros de Huallaga,
el Apurimac y el Ene.
¿Cómo
combatir a Sendero Luminoso sin repetir los errores del
pasado? En agenciaperu.com creemos que lo primero
es conocer lo que exactamente ocurrió en los primeros
años de la guerra, una difícil tarea de la
que se está encargando la Comisión de la Verdad.
Lo segundo es discutir lo que actualmente está ocurriendo
en la guerra subversiva. Sobre el segundo tema, trata el
siguiente reportaje.
Escribe
César Hildebrandt Chávez / agenciaperu.com
Durante
los años de la guerra contra Sendero Luminoso, la
estrategia del gobierno en el interior del país fue
principalmente militar. Y los principales perjudicados fueron
los campesinos. Durante esos largos años ellos vivieron
entre dos fuegos.
El resultado
de esta guerra fraticida fue 25 mil muertos, 40 mil huérfanos,
dos mil viudas, 17 departamentos afectados por la violencia
y 435 comunidades arrasadas.
|

|
|
Capitán
EP (r) Edison Núñez recuerda las escenas
más escabrosas de la lucha contrasubversiva.
|
El capitán
en retiro Edison Núñez vivió en una
base militar, en el poblado de Trivoline, en la provincia
de Huanta, durante el año 1985. Su memoria guarda
imágenes aterradoras que la guerra convirtió
en un relato que nadie quisiera emular.
Como
si narrara un cuento de terror, el oficial Núñez
describió la estrategia contrasubversiva de los inicios
de la guerra:
"Cuando el Ejército capturaba a alguien era
porque tenía conocimiento de que era subversivo o
porque no colaboraba en la lucha contra la subversión.
Cuando alguien entraba acá ya no salía. Se
le desaparecía. Eso era lo que sucedía aquí
en la selva"
"Imagínate
tú acá, en una base con 25 ó 30 hombres
detenidos. Mantenerlos era atentar contra tu misma seguridad.
¿Qué podías hacer? Ya habías
perdido todos los plazos para elevar la investigación…
era todo un costo y no había presupuesto. Entonces,
era más fácil para un jefe de base desaparecerlos.
¿Quién garantizaba que ese señor iba
a ser sancionado en la cárcel?"
|

|
|
Una
de las dos bases militares antisubversivas del valle
del río Apurímac, donde SL se está
reorganizando.
|
"Llegaba
un momento en que teníamos 20 a 30 detenidos y una
patrulla de 12 a 15 hombres. Entonces, ¿qué
hacías? Los ponías al borde del barranco y
decíamos: vamos a poner tres caserinas y una sola
bala. Se les fusilaba y los desbarrancábamos."
"Allí
deben haber fosas clandestinas. Se usaba, sobre todo, la
orilla de los ríos para que la humedad ayuda a la
descomposición de los cuerpos."
UNA
ESTRATEGIA PREVENTIVA
En la
actualidad, en el valle del Apurímac funcionan dos
bases militares en el distrito de Pichari: las dos son antisubversivas
y en las próximas semanas se inaugurarán otras
dos más: una en La Unión y la otra entre los
poblados de Machente y Tutumbaro.
Sin
embargo, en la opinión de la socióloga Isabel
Coral, la lucha contra los rezagos de Sendero Luminoso debería
tomar otros rumbos. Ella sostiene que "se trata ahora
de levantar una estrategia preventiva desde la propia sociedad,
desde los propios actores involucrados en esta persistencia
de la violencia en la zona."
|

|
|
La
selva es un buen escondite para Sendero.
|
La doctora
Coral tuvo acceso a un documento propagandístico
de Sendero Luminoso en la zona del Alto Huallaga. Sus propuestas
coinciden con las versiones dadas por los campesinos ayacuchanos
y están enmarcadas dentro de la estrategia del diálogo
y la reconciliación. Coral afirma que los senderistas
"están pidiendo la profundización de
la democracia, la posibilidad de resolver los problemas
económicos de la población y, en concreto,
que se cierren las cárceles como las del Callao."
Por
otro lado, en las cárceles, los terroristas han tomado
diversos partidos. Según Wilfredo Pedraza, de la
Defensoría del Pueblo, de los dos mil 300 presos,
la mitad ha renunciado al terrorismo. Los otros siguen a
Guzmán.
|

|
|
Wilfredo
Pedraza, de la Defensoría del Pueblo: "La
mitad de los presos por terrorismo ha renunciado a
la
lucha armadar".
|
Pedraza
sostiene que los presos senderistas discrepan de las acciones
del Sendero de los valles cocaleros. "En lo penales
a mí me han afirmado" dice Pedraza, "que
ellos no tienen mucha relación con la gente que está
en el campo, por lo menos una relación directa. Por
el contrario, ellos quisieran que ese proceso, o esa perspectiva
de lucha armada, que aún se mantiene en esos tres
grupos, deberían cambiar porque les detiene el proyecto
político que ellos tienen, de diálogo, de
solución política a sus problemas."
Isabel
Coral no cree que Sendero esté en situación
de negociar, puesto que está derrotado "y con
un derrotado no tenemos nada que negociar. Su inserción
política, Sendero la tendrá que ganar enfrentando
las responsabilidades de sus actos en el conflicto armado."
Según
diversas fuentes, no se descarta que el grupo terrorista
decida eventualmente apoyar distintas manifestaciones populares
democráticas, en especial las que promuevan cuestionamientos
al gobierno actual. Al igual que en el monte, la finalidad
es intentar capitalizar la confianza de la población.
|