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Toledo,
Zaraí y el ADN
agenciaperu.com
El caso de
la identidad de la adolescente Zaraí Toledo Orozco ha trascendido
de la esfera privada a la esfera pública debido a la terquedad
del presidente Toledo y, una vez más, su falta de decisión.
Este problema se pudo resolver en 1989, cuando la presunta hija
tenía dos años. No lo hizo, y el tema creció
hasta convertirse en un asunto de interés nacional. Ahora,
hasta se comenta que podría perder la presidencia por incapacidad
moral.
Escriben
Paola Ugaz y Marco Sifuentes / agenciaperu.com
Hace una semana
la jueza piurana Carmen Komt, le ordenó al ciudadano Alejandro
Toledo que se sometiera a una prueba de ADN. Pero el viernes, los
abogados de Toledo consiguieron, de manera sospechosa, trasladar
el caso a Lima, a la Corte Suprema, para volver a comenzar.
Agenciaperu.com
estuvo en Piura cuando, con Lucrecia Orozco, la demandante, y Zaraí
Toledo, la hija ilegítima, se enteraron de la decisión
judicial que suspendía la prueba de ADN.
"Cuando
un juez actúa, tu ves que a la gente no le queda en el pecho,
que están actuando contra un menor de edad", dijo Orozco
ni bien enterada de la noticia, "yo a veces lo siento, es un
ser humano no es una animal. Estamos entrando al siglo XXI. No tienen
sensibilidad. Hay muchos jueces que son unas bestias, que tú
actúes así como un ser. El hombre que no reconoce
a su hijo es un inmoral. La gente dice que inmoral. Para mucha gente
es algo tan repugnante que un hombre no lo haga".
El problema
se pudo resolver en 1989, cuando Zaraí tenía dos años,
y por primera vez su madre pidió a Alejandro Toledo que la
reconociera y le diera su apellido. Pero Toledo se negó,
y entonces Lucrecia Orozco le declaró la guerra. Lo dramático
es que ambos permitieron que esa guerra hiriera para siempre la
inocencia de su hija, una niña que ahora, convertida en una
adolescente, no tiene otra militancia, otro sueño que el
de lograr que un hombre que no conoce y al que probablemente desprecia,
la reconozca.
Como si fuera
una larga interrogante aún por responder. El caso que involucra
a esta adolescente continúa en una incertidumbre que dura
ya quince años.
El también
prolongado juicio (trece años) parecía ofrecer una
solución inminente, a la vista, con fecha: siete de agosto,
día fijado para que el presidente Toledo se realice la prueba
de ADN. Sin embargo, la defensa de Toledo se las ha arregló
para volver a postergar todo.
ZARAÍ: PRINCESA SIN TRONO
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Zaraí: "yo puedo fingir que soy ilustrada o 'chiquivieja',
o hacer el papel de momia, pero no es así".
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"Mi nombre
está en hebreo, viene de la Biblia y significa princesa",
nos dice Zaraí Jezabel Toledo Orozco. Adolescente sin trono,
con un carácter típico de una chica de su edad, ella
es capaz de pasar de los más distintos estados emocionales
con tal de dar a conocer su posición.
Frente a Zaraí,
uno se enfrenta a una chica insolente, encantadora, engreída,
e incluso inteligente: "yo puedo fingir que soy ilustrada o
'chiquivieja', o hacer el papel de momia, pero no es así.
Yo no voy a fingir para nadie, o sea que con mis errores, así
soy pues".
"No creo
que caiga [el presidente Toledo] porque me reconozca, yo creo que
se cae o si sufre un estrago por eso, dependerá como el reaccione
o como el lo presente no de mí", afirma la presunta
hija del presidente.
Lo cierto es
que Toledo ha negado ante la opinión pública, y ante
los tribunales, la versión de Lucrecia Orozco.
LA CONSPIRACIÓN
Toledo en alguna
oportunidad llegó a insinuar que todo este embrollo no era
más que parte de una gran conspiración montesinista.
La verdad es
que algo de eso hay. Si bien no fue Laura Bozzo, como cree la mayoría,
quien dio a conocer públicamente el caso, fue el programa
Contrapunto, en versión de los Winter, fue el que hizo la
revelación en abril del 2000.
Y no sólo
eso. Es el mismo equipo de ese programa televisivo el que ahora
integra el periódico La Razón, de propiedad de Moisés
Wolfenson, quienes explotan, a diario y a fondo, el morbo de la
historia.
Pero, en todo
caso, eso le es indiferente a Zaraí. Ella esta convencida
de que su origen no tiene que ver con la política, y bien
le da lo mismo quién la defienda. Lo importante es que la
defiendan.
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Zaraí y su madre, Lucrecia Orozco, cuando se enteraron
de la suspensión de la prueba de ADN.
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"Me apoyan,
¿y? No es con dios ni con el diablo. Yo les agradezco porque
me apoyan. No hago críticas contra ellos. Es más,
si algunos malos me apoyan, entonces los buenos con mayor razón
me deberían apoyar", dice enfática Zaraí,
y agrega "si me entrevistan es por mi causa. No se tiene que
involucrar en ningún momento lo político".
¿Y
por qué tanto interés de sectores políticos?-
le preguntamos.
Ellos ven que yo soy una ficha. Yo no.
¿Te
sientes una ficha?
Por momentos sí, de repente. Yo no soy ficha: me hacen ficha,
pero no lo soy, ¿entiendes? Yo creo que son periodistas las
noticias y todo eso. Pero no se trata tampoco de alejar el fondo
del caso para dar la noticia y manejarme como ficha.
LA VACANCIA PRESIDENCIAL
El entorno de
Toledo ha repetido hasta el cansancio que este es un tema privado.
Y ello quedó evidenciado en que ninguno de los representantes
del oficialismo que agenciaperu.com buscó para conversar
sobre el tema, accedió a una entrevista.
Pero el caso
Zaraí es un tema público porque se trata de la vida
y de la moral del hombre más público del Perú:
El presidente de la República.
Esta semana,
algunos editorialistas hablaron de la posibilidad de que el Congreso
declare la vacancia de la Presidencia de la Republica por incapacidad
moral debido a este caso.
El constitucionalista
Jorge Avendaño distingue el caso Toledo del caso Fujimori:
"es cierto, la Constitución dice que existiría
vacancia por incapacidad física y moral, que de paso, tiene
que ser incapacidad permanente. Pero yo no creo que este asunto,
que es un asunto de carácter privado tenga las características
de la incapacidad. Esa causal se aplicó en el caso Fujimori,
pero él había cometido una grave falta de carácter
moral con su huida del país. Entonces, la falta de carácter
personal se relacionaba directamente con el ejercicio del cargo.
Lo que no se produce en el caso de Toledo".
Sin embargo
una alianza política podría cambiar el panorama. Para
Avendaño "curiosamente, la Constitución no establece
una mayoría calificada, bastaría una mayoría
simple. O sea, pueden ir cien congresistas, y si hay cincuenta y
un votos, lo sacan"
Pero la oposición
se muestra cautelosa. Para el congresista Javier Diez Canseco "es
una hipocresía, es un país de dobles morales, a casi
un año de gestión de Toledo, plantear el tema de incapacidad
moral es doblemente inmoral que es un tema extremadamente sensible".
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Toledo, el ADN, y la vacancia presidencial en cuestión
(Foto cortesía La República).
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"Yo no
creo que nos tenemos olvidar del caso Zaraí", continúa
Diez Canseco, "yo lo que creo es que debemos de tratarlo en
su verdadera dimensión y la verdadera dimensión es
que hay un proceso donde se ha pedido que se realice el ADN, hay
una apelación en curso, pero lo que yo espero que el proceso
se dé, y esperaría del presidente Toledo que tome
la iniciativa, que no espere ninguna sentencia, que se tome la prueba
y deslinde el asunto y lo asuma".
Para Mercedes
Cabanillas, del APRA "el tema es que hay que ser muy prudentes
y muy responsables. Yo creo que en momentos en hay una crisis y
se agravo con el problema de Arequipa, y con las cifras de las encuestas,
le dan baja aceptación al señor Toledo. Yo prefiero
anteponer mi responsabilidad ciudadana que mi oportunidad política
de tumbarme al régimen, eso no le hace bien al país",
afirma.
"[Toledo]
tiene dos caminos", asegura Cabanillas, "por iniciativa,
propia acceder a la prueba, o acatar el mandato judicial en la fecha
prevista. Las dos iniciativas le van a hacer mucho bien. Reconciliarse
con su propia verdad, asumir las responsabilidades si las hubiere
eso le va hacer mucho bien y será un tema concluido y de
página volteada".
Rafael Rey,
de Unidad Nacional, piensa que "plantear la vacancia de la
Presidencia de la Republica es un tema muy serio, no es que yo esté
de acuerdo con hacerlo. Dije que podría pasar y yo estaba
comentando respecto que se le ocurriera a alguna persona"
Pero el mismo
parlamentario no sabe bien si votaría por la vacancia "no
lo sé y no me voy a pronunciar ahora, primer que suceda porque
de repente el presidente Toledo actúa de acuerdo a la moral
y de acuerdo a la ley y se somete a la prueba. No lo vamos a ver
en Unidad Nacional, ni se nos ha ocurrido en el Consejo Ejecutivo
Nacional, porque, en efecto, no es un tema que merezca una posición
política de grupo".
Sin embargo,
para Zaraí Toledo, "si se declarara incapaz por eso
nosotros estaremos convirtiendo en ficha política y no queremos
eso Que lo saquen por su parte si quieren pero no por la nuestra
no. Acaso yo he dicho 'oe bótenlo".
EL FUTURO
Zaraí
continúa creciendo en medio de juicios y cámaras de
televisión. Lo cierto es que esta futura antropóloga
(dice que le gustaría elegir esa profesión cuando
grande), cada día se parece más, aunque lo niegue,
a Shantall, la hija legítima de Toledo.
La Iglesia,
políticos, y defensores de Derechos Humanos, han solicitado
a Toledo reconocer a Zaraí al margen del proceso legal. Zaraí
no quiere la vacancia de Toledo, ni el retorno de Fujimori, o el
triunfo de Alan, ella quiere, simplemente, saber quién es.
Lo que no está
en duda es que la muchachita sí heredó dotes de política:
"no por favor. Los respeto, pero yo quiero vivir como persona
nada mas".
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