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Jorge Bruce y Gonzalo Prialé analizaron artículo presidencial
agenciaperu.com
En diálogo con La Ventana Indiscreta, el empresario agroexportador Gonzalo Prialé, y el psicoanalista Jorge Bruce expresaron sus puntos de vista sobre el artículo “El síndrome del perro del hortelano” que publicó el presidente Alan García el domingo 28 de octubre en el diario “El Comercio”.
Prialé saludó que el mandatario haya hecho pública su posición y se pronuncie, ya “que necesitamos un liderazgo claro, si el rumbo que ha tomado el país es pro mercado es bueno que el presidente explique y analice estos temas”.
“Históricamente ha habido ciclos de apertura y progreso, y también de autoritarismo y retroceso. En la Edad Media, hubo varios siglos de gran oscuridad, donde prevaleció lo que se llamaba ‘la mano muerta’, en la Iglesia o los Estados que controlaban todo, asignaban los recursos y se beneficiaban unos cuantos”, observó.
Estimó que la globalización “no es un triunfo final, sino una fase dentro de una evolución histórica. La globalización avanza, los Estados nacionales se limitan, el mercado penetra y viabiliza la vida diaria, por ejemplo la luz, el teléfono, el gas, son provistos por empresas privadas, el sector privado financia el desarrollo, pero hay gente que se resiste al cambio”.
“En el pasado la Iglesia, los aristócratas mercantilistas y los monopolios estatales fueron gestores del “perro del hortelanismo”, hoy hay claras entidades en el mismo rol. En el campo laboral, la CGTP; en el agrario, CONVEAGRO; en política exterior, la Comunidad Andina, que le ha hecho perder décadas al Perú, son trabas que limitan el avance del mercado”, dijo.
Además, felicitó el anuncio del presidente de que pedirá a la Comunidad Europea que la negociación del TLC con Europa se haga con el Perú y no con el bloque andino, el cual, según el empresario, “no va ni a la esquina”.
Por su lado, Jorge Bruce también consideró oportuno que el mandatario manifieste su manera actual de pensar en un artículo extenso, y así todos sepamos el rumbo que pretende dar a la economía del país.
“No estoy en contra de la gran inversión. Me preocupa el contenido cultural del discurso, su tono maniqueo, el hecho que se sindique a una serie de grupos de una forma generalizadora, en una gran amalgama como los grandes obstáculos para esta panacea que dice el presidente es la gran inversión”, explicó.
Anotó que “García habla de ideologías decimonónicas atrasadas, que efectivamente muchas veces tienen grupos y personas, que se oponen a la inversión y el mercado por principio, pero muchas personas no formamos parte de ese grupo oposicionista a rajatabla”.
”El presidente dice que los ambientalistas son unos lobos disfrazados de ovejas, pero hay ambientalistas serísimos como Al Gore o Antonio Brack, y expresa una preocupación contemporánea de la mayor importancia”, precisó.
El psicoanalista cuestionó la tendencia a señalar chivos expiatorios y simplificar de forma muy esquemática la situación en el país, entre un grupo que se opone a la inversión y la salvación que sería el gran capital, creando prácticamente una división entre buenos y malos.
“Un presidente debe ponerse por encima de una división tan simplista y proponer algo más integral y que permita tomar en cuenta la diversidad cultural del país, los problemas que la complejidad de la sociedad peruana tiene, y no limitarse a decir hay un montón de riquezas sin explotar y hay un grupo que impide que el gran capital invierta”, agregó.
Bruce puntualizó que en el discurso del presidente hay un tono que no le gusta, que es el de encontrar culpables que retrasan el avance de la gran inversión.
El empresario Gonzalo Prialé añadió que se podía decir que hay víctimas del artículo, “como los pequeños campesinos, minifundistas, inviables, pero que probablemente no tienen la culpa de su estado, porque la reforma agraria atomizó la propiedad en el agro”.
“Sucede que en el Perú hay algunos ideales que han fracasado y cuesta trabajo dejarlos atrás, y tal vez para eso sirva hablar del ‘síndrome del perro del hortelano’. Por ejemplo, la educación pública, un gran ideal del siglo pasado, es de pésima calidad, dominada por el SUTEP, y los índices de comprensión de lectura y matemáticas de los niños del país están en la cola de América Latina, es una vergüenza”, fustigó.
Prialé refirió que sólo 10% de los recursos minerales y 5% de los hidroenergéticos se están explotando, y “si somos estrictos, 90% de los trabajadores son informales, no porque el mercado no funcione, sino porque la Ley General de Trabajo es tan excluyente, es una valla tan alta para la mediana y pequeña empresa, que por eso hay tanta informalidad, 95% de las empresas son informales”.
“95% de la tierra agrícola está en manos de minifundistas o comunidades campesinas que tienen decenas de miles de hectáreas pero explotan sólo una pequeña parte”, concluyó.
Por su parte, Bruce calificó de “ofensivo” el ‘síndrome del perro del hortelano’, y consideró que “no es un diagnóstico acertado, no se trata de que haya peruanos ociosos y que se resisten al cambio, un discurso como ese corre el grave riesgo de crispar la situación aún más e incentivar este tipo de posiciones”.
“Me parece una posición tan sectaria y dogmática como las decimonónicas que el presidente planteaba, pasando de un extremo al otro. La educación es esencial, sin duda, pero no creo que el SUTEP sea el único responsable de la mala calidad de la educación. ¿Cuál es la autocrítica del presidente sobre el papel del Estado? ¿Cuál es su propuesta como intermediario entre la gran inversión, la población y los pequeños empresarios?”, expresó.
Bruce aceptó que “efectivamente, la Reforma Agraria fue un estrepitoso fracaso, pero antes de ella había enormes concentraciones de tierra, de riqueza y había muchísima pobreza también”.
“No creo que se vaya a generar un país de inclusión, donde se puedan integrar realidades muy diversas, sino por el contrario lo que se está trazando es una gruesa línea divisoria entre un grupo satanizado y un grupo idealizado. Las cosas nunca han funcionado así y nunca van a funcionar”, concluyó.
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