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19 de marzo del 2007
El Balconazo

El caso Cecilia Chacón y el cargamontón contra Inés Villa Bonilla

 

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Escribe Cecilia Valenzuela / agenciaperu.com

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a congresista Cecilia Chacón ha decidido provocar una polémica y una situación que desgaste el prestigio de la vocal Inés Villa Bonilla, presidenta de la Sala Penal Anticorrupción que ve los casos de su padre, de ella y de otros generales del Ejército vinculados a la red de corrupción y a la promoción de Montesinos.

"Villa Bonilla durante más de dos años de proceso ha demostrado ir en contra de los procedimientos y en contra de la ley. (...) Es resultado de una venganza a raíz de que la Defensoría (Del Pueblo) remitió un documento en el que certificaba que los derechos de mi padre eran violados en el proceso" dijo la congresista Chacón llorando en la puerta del Congreso al medio día de hoy. 

Acto seguido, Chacón instó a la prensa a indagar sobre el comportamiento de la jueza Villa Bonilla. Minutos antes, el congresista Carlos Rafo había declarado, airoso, que ya era hora de que el Perú supiera quién es la vocal Inés Villa Bonilla.

La congresista Chacón no dice la verdad, aunque llora en frente de la presa. Al inicio del proceso, ella solicitó en dos oportunidades que la sala la dispensara. La sala, presidida por Inés Villa Bonilla aceptó sus pedidos, y la programó para que la suya fuera una de las últimas declaraciones que se tomaran.

El día de la declaración, Cecilia Chacón asistió. Y en ese momento, las magistradas le advirtieron que cuando empezaran las audiencias, ella debía asistir a todas porque así lo establece y lo manda la ley.

El 14 de febrero, Cecilia Chacón mandó un escrito a la sala de Inés Villa diciendo que no va a concurrir a las sesiones de juzgamiento excepto cuando fuera citada, exclusivamente, para una declaración que ella tuviera que rendir.

Dos días antes, había tenido que ir a una de la audiencia y se había excusado porque, según ella, tenía que asistir a la sección de la Comisión de Comercio Exterior y Turismo.

Cuando empezó el juicio oral, el 5 de marzo, la Sala le mandó el primer requerimiento y en él se le advertía que de no asistir sería declarada reo contumaz y se ordenaría su captura.

Chacón fue notificada en su casa, en el Congreso y en su domicilio procesal. El 12 de marzo, la Sala le envió una segunda citación para que asista a la siguiente audiencia. Sin embargo, Chacón no asistió.

Hoy, la Sala, luego de que la congresista Chacón decidiera no asistir a las dos últimas citaciones, la ha declarado reo contumaz. Así lo dispone la ley, y en ese sentido ha actuado la jueza Villa Bonilla.

El Tribunal Constitucional ya les ha negado a los congresistas la calidad de ciudadanos de  elite. Según esta sentencia, ellos deberán enfrentar sus procesos judiciales siempre y cuando hayan sido encausados antes de asumir el cargo de “otorongos”. Con esto, el TC pretende acabar con la impunidad de la que gozaban los congresistas apenas lograban entrar un cupo en el Congreso. Muchos de ellos postularon a lo largo de los años, precisamente, para librarse de juicios y deudas. De ahí el apodo de “otorongos”.

Chacón esta acusada de complicidad en el presunto enriquecimiento ilícito de su padre, por un monto superior a 900 mil dólares. El padre, el general Walter Chacón, fue ministro de Defensa y del Interior de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos. Cecilia Chacón no ha podido justificar el dinero con el que construyó el hotel hacienda que tiene en Cajamarca, tampoco la compra de 4 camionetas 4x4 ni las dos cuentas bancarias que están a su nombre, una por 80 mil dólares y la otra por 8 mil.

El desbalance entre las utilidades de su hotel y las compras que realizó es de 232 mil soles. Cuando Chacón fue preguntada de dónde había sacado ese dinero, ella respondió que lo había ahorrado trabajando en Estados Unidos, pero su esposo, Luis Miguel Portal Barrantes, ya había asegurado en su declaración de impuestos que su esposa, Cecilia Chacón, no trabajaba, que se dedicaba a su casa.

Cuando fue incluida en el proceso, su familia visitó a casi todos los medios de prensa para asegurar que ellos nunca fueron fujimoristas, que su padre, el general, había aceptado los cargos que el gobierno le había encargado por ser un oficial del Ejército.  Para ellos el hecho de que Chacón fuera de la misma promoción de Vladimiro Montesinos, era una desgraciada casualidad.

Sin embargo, los periodistas que escuchamos con candidez a los hijos del general Chacón, tenemos que reconocer que fuimos sorprendidos. A la hora de la hora, la hija, procesada por complicidad en el presunto enriquecimiento ilícito del padre, resultó ser candidata del fujimorismo al Congreso, y contó con los medios que otros fujimoristas conocidos no contaron para una campaña exitosa y costosa. Hace poco, el propio padre, el general Chacón postuló como regidor a la Municipalidad de Lima en la lista de la candidata fujimorista, Carmen Lozada, mientras la otra hija, la modelo Mónica Chacón, era personera por el fujimorismo en las elecciones municipales.

El general montesinista Cano Angulo planea poner en ejecución la misma estrategia de los Chacón. El plan es destruir la reputación de la jueza Villa Bonilla. Ella procesa a los militares involucrados en el asalto que organizó Montesinos contra nuestro país con la anuencia de extraditable, Alberto Fujimori.

La pataleta y el llanto de Cecilia Chacón no debe impresionar a nadie, primero la congresista fujimorista debe explicar de donde sacó la plata para su hotel y su campaña.

 
   
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