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Bellido
se defiende desde la clandestinidad
El general
Eduardo Bellido Mora, rechaza, en esta entrevista realizada en la
clandestinidad y difundida anoche en el programa Entre Líneas,
haber sido miembro de una mafia que unía a las FFAA con el
narcotráfico en el Huallaga entre 1992 y 1993 y afirma que
todas las acusaciones en su contra eran un operativo psicosocial
dirigido por Montesinos y ejecutado por Nicolás Lúcar
y Álamo Pérez Luna para deshacerse de Hermoza Ríos.
El General Bellido fue el jefe militar del Alto Huallaga durante
esos años. En 1994, el mayor del ejército, Evaristo
Castillo, acusó a Bellido de proteger al narcotráfico
en la zona. En ese momento, el general ya había sido enviado
como agregado militar a Israel y nadie logró hablar con él
para escuchar su versión.
Al caer el fujimorismo,
Bellido fue acusado de pertenecer a la mafia y se ordenó
su detención. Entonces, Bellido pasó a la clandestinidad.
La semana pasada, la prensa había publicado la noticia de
que el general Bellido se había fugado al Brasil. Al día
siguiente, agenciaperu.com lo entrevistó en un lugar
de Lima.
El ex procurador
Ugaz ha dicho que hasta el momento la procuraduría no ha
encontrado pruebas de que Bellido haya estado vinculado al narcotráfico.
Por su parte, la Fiscalía fundamenta sus sospechas en contra
de Bellido, en el testimonio del mayor Evaristo Castillo, quien
a su vez fue denunciado por infidencia por el propio Bellido, mientras
trabajaba en la Base del Huallaga.
Ahora se sabe
que los oficiales de inteligencia que operaban en la zona del narcotráfico
ni reportaban ni obedecían a los comandantes del Huallaga,
sino que lo hacían directamente con la Dirección Nacional
de Inteligencia del Ejército (DINTE) en Lima, que a su vez
estaba dominada por el ex asesor Vladimiro Montesinos. De eso hay
pruebas en los archivos de inspectoría del mismo Ejército.
Quienes tenemos
memoria, recordamos que entre los años 1992 y 1994, el primer
general que fue acusado por la prensa, basada en el testimonio del
mayor Castillo, fue el general Bellido Mora. Los periodistas recibíamos
fácilmente, casi sin tener que buscarla, información
en contra de Bellido.
En la siguiente
entrevista, Bellido asegura que sus logros contra el narcotráfico
-capitalizados por el general Hermoza Ríos para su prestigio
personal como Comandante General del Ejército- fueron el
motivo principal por el cual el gobierno de Fujimori montó
una operación psicosocial en su contra con la intención
de deshacerse de él y del general Hermoza.
Entrevista Cecilia
Valenzuela / agenciaperu.com
General Bellido,
la procuraduría ad hoc que investiga la mafia de Montesinos
lo sindica como cabeza visible en la red que unía a las FF.AA.
con narcotraficantes en el Huallaga en 1992 y 1993.
Sí, efectivamente, así fue, pero esto se debió
a que hubo falsos testimonios que hicieron que el procurador tomara
esta información; pero que, con el transcurso del tiempo
y el desarrollo del proceso, esto ha quedado desvirtuado. Tal es
así que en su última declaración con motivo
del término de su gestión ha declarado que a la fecha
no hay ningún elemento que permita afirmar que el general
Bellido es responsable de los actos de narcotráfico y lavado
de dinero.
A usted lo
acusan por dos temas: Vaticano y Balsayacu. ¿Usted estuvo
como comandante general del frente Huallaga mientras Vaticano operaba
en el pueblo de campanilla dentro de su jurisdicción? ¿Conoció
o no conoció a Vaticano? ¿Alguna vez conversó
con él?
Nunca lo he
conocido, nunca he tratado con él. En el primer juicio que
se le sigue lo único que dice es que el general Bellido es
una pantalla. Esos son todos los cargos. Yo no tuve ningún
tipo de declaración. Luego se presentó ante la Comisión
Waisman y ni siquiera me mencionó en ningún tipo de
relación. Y frente al juez Loli dijo: al general Bellido
sólo lo he visto en la pista de Campanilla una vez, y lo
he visto en el proceso de la Base Naval del Callao.
¿Pero
Vaticano tráfico droga, sacó vuelos en 1992 y 1993
en el Huallaga?
No me consta.
Probablemente, pero le recuerdo que el espacio aéreo y el
control de las pistas era competencia desde el 9 de abril de 1992
a la Fuera Aérea.
¿Qué
le correspondía al ejército?
Hacer el marco
de seguridad para que la policía antidroga, con todos sus
elementos de la DEA, helicópteros, operara en seguridad.
¿Pero
la policía antidroga, en esa época denuncia pugnas
entre ellos y las FF.AA.?
Durante mi comando
no hubo ninguna denuncia en esa naturaleza. Esos problemas hubo
el año anterior a mi comando. En mi comando nunca hubo pugnas
ni desencuentros.
BALSAYACU
El otro tema
por el que le acusan es Balsayacu. Un enfrentamiento entre un grupo
de oficiales del Ejército y ocho narcotraficantes que terminaron
muertos. ¿La droga que se decomiso fue robada por hombres
del propio ejército?
Efectivamente,
en Balsayacu se dio el caso de que un jefe de patrulla el teniente
Werner Huamani asesina a ocho narcotraficantes. Se apropia de la
droga, la esconde en el monte, y van dos oficiales superiores, el
comandante Bueno y Alvarado, encuentran parte de esta droga, internan
solo 36 kilos y el resto, 300 kilos, la comercializan. Inicialmente
me dicen que todo se ha internado sin novedad y que el resto ya
la han recuperado sus dueños. Me presentan un informe escrito
y otros documentos. ¿Cómo no creer? Pasan los días,
llegan unas denuncias del fiscal de Tocache con los familiares que
denuncian las muertes de sus parientes. Se ordena abrir una investigación
con el coronel Córdova. Se investiga y se determina que el
autor de la muerte es el teniente Huamani, al mando de una patrulla
del ejercito, y que la esta droga la habían vendido el comandante
Bueno y el comandante Alvarado. A ambos se le denuncia ante el Fuero
Civil y Militar por estos delitos. Por tráfico de drogas
y asesinato. Son penados y los traen a Lima y acá los juzgan
y los separan del ejército.
Usted sabía
que la droga estaba en su mejor apogeo en el Huallaga. ¿Quiénes
realizaban la inteligencia? ¿Era personal que reportaba con
usted o con Hermoza?
En el departamento
de inteligencia había un jefe que era el comandante Alvarado
¿Ese
mismo que robó la droga?
Ese mismo. Ese
personal dependía directamente, operativamente, administrativamente
y controlado por la DINTE.
¿Y
quiénes fueron los oficiales que tuvieron mayor relación
con la gente del pueblo?
Eran las patrullas.
Cada batallón tiene un ámbito de responsabilidad.
Y en el Frente Huallaga había 5 batallones, y las bases tienen
un ámbito más chiquito.
¿Pero
quién infiltraba a las organizaciones de narcotráfico?
Tenían
que ser de inteligencia.
¿Esas
personas no reportaban con usted?
No, ellos reportaban
con gente de inteligencia, por el canal de inteligencia, hasta el
más alto nivel...
Acá
en Lima. A Vladimiro Montesinos.
Al Servicio
de Inteligencia Nacional. Del Huallaga, pasaba a la DINTE y de ahí
a inteligencia. Ese era el canal de inteligencia.
LA VENGANZA
DE EVARISTO
Inicialmente,
la procuraduría se basó en la información que
el mayor Evaristo Castillo y los suboficiales Gilmer Valdivieso
y Huamaní dieron en contra de usted. Ellos lo acusaron de
haber recibido cupos de los narcotraficantes y de haber tenido una
relación con Vaticano. Castillo incluso dijo que usted permitió
embarques de droga en helicópteros de las FF.AA. en los años
92 y 93.
A ver, vamos
por partes. Primero, vamos a tocar estas imputaciones que hace este
mayor Castillo en este corto tiempo. Ha quedado demostrado que no
tenían consistencia. Todo ha sido producto de una venganza
que ha tenido este señor, porque no ha presentado una sola
prueba que me involucre a mí en actividades de narcotráfico.
Pero son
testimonios de tres suboficiales.
Sí. El
otro testimonio del oficial Valdivieso no tiene nada que ver con
mi actuación como comandante general del Frente Huallaga.
Él hace una imputación que dice que embarqué
un helicóptero, un día 5 de enero de 1994, cuando
yo ya no era comandante general. Me remplazaba el general Rodríguez.
Volvamos
al mayor Evaristo Castillo, que es su principal detractor. Usted
ha dicho que él tiene razones personales para atacarlo. ¿Pero,
por qué un mayor que trabajo con usted en una situación
tan difícil lo acusa?
En primer lugar,
el mayor Castillo era una persona que había llegado medio
año antes de que yo llegara a Huallaga. O sea, trabajaba
con el general Ríos. Llego yo el primero de enero del 92;
este oficial sirve en el frente cinco meses, hasta junio. De estos
cinco meses está trabajando en el Estado Mayor sólo
dos meses y medio, y sale porque resulta ser el responsable de haber
filtrado un plan contra drogas contra Vaticano. El famoso "Plan
Campana". De esto se hace una investigación de inspectoría.
Llega a la Dirección de Inteligencia porque había
filtrado también ese mismo plan a un diario de la capital.
Luego de las investigaciones es denunciado a la justicia militar
por haber filtrado este plan. Y pierde la confianza del Estado Mayor
y se le manda al Sauce para que desempeñe otra función.
Y lo acusa
a usted de ser el promotor de la filtración del Plan.
Así es.
Y los documentos están acá en este legajo. ¿En
donde está Evaristo Castillo, un doble agente del narcotráfico
y de inteligencia o un gran farsante? Esto lo digo yo en base a
pruebas que no las he inventado, que están escritas. El bien
claro dice, a mediados del año 91, "voy al SIN, me entrevisto
con Montesinos, me pide que haga operaciones psicosociales en contra
de los generales que le eran incómodos y luego me manda al
Huallaga". Eso está escrito en su libro y en la entrevista
que le hace el Comercio.
¿Usted
tiene pruebas de lo que está diciendo?
Yo puedo probarlo
porque hay testimonios de eso. Hay testimonios escritos. Cuando
se le investiga a este señor, hay oficiales del Sauce que
presentan estos testimonios escritos.
Coincidentemente
la Comisión Townsend, en este momento, tiene información
de inteligencia que circuló entre policías de ese
entonces asilados en la zona que daban fe de que se usó a
narcotraficantes como sabuesos para dar con mandos terroristas y
que esa utilización era una suerte de lugar común
entre las FF.AA. de la zona. ¿Usted tuvo conocimiento, las
autorizó?
Nunca tuve conocimiento,
ni mucho menos las autoricé.
¿Usted
nunca autorizó que oficiales que conversaran con narcotraficantes
para detectar terroristas?
Nunca. En principio
yo no manejo a oficiales que hagan esos trabajos.
VATICANO
Y YO
A usted le
tocó estar en la zona del Huallaga en la época en
la que el narcotráfico tuvo su más grande apogeo.
¿Usted combatió el narcotráfico durante los
años 92 y 93?
Claro. Yo como
Jefe Político Militar tenía una acción de coordinar
las operaciones tanto para la pacificación para el terrorismo
como para el narcotráfico. Cuando la policía antidroga
me hacía notar que era necesario que tenga una protección
para que puedan hacer sus tareas contra el narcotráfico.
Se ponía las fuerzas en tierra para que ellos puedan hacer
sus operaciones con tranquilidad.
Le digo concretamente. A los pocos días que asumo el Frente
Huallaga (14 enero del 92) convoco en el puesto de comando a la
DEA a la Policía antidrogas y al comandante encargado del
área de Campanilla y con ellos planifico una operación
contra Vaticano.
Sí,
pero Vaticano operó hasta fines de 1992.
Le estoy diciendo
que apenas llego, preparo una operación contra Vaticano.
Pero no lograron
sacar a Vaticano. Él tenía una red de sicarios que
manejaban su propio aeropuerto.
Y faltando un
día para que se realice la operación ocurre una infidencia.
Esta infidencia se investiga y el presunto responsable de esta infidencia
resulta ser el propio mayor Castillo. Hay una causa abierta en la
Justicia Militar, la causa número 515 del año 92.
¿No
se realizo la operación?
No se realizó.
¿Pero,
por qué no se realizo después?
Se dio cuenta
el Comando Conjunto y el mismo dio nuevas disposiciones. Salió
un dispositivo legal para que la Fuerza Aérea, con fecha
9 de abril del 92, asuma la responsabilidad del control de aeropuertos
y aeródromos.
Es decir
que el Ejército no tenía nada que hacer en toda la
zona de Campanilla donde estaban las pistas de narcotraficantes
por una disposición del Comando Conjunto.
No he dicho
eso. Lo que estoy diciendo es que en el mes de abril del 92 sale
un decreto legislativo, el 25426 del 9 de abril, donde le da esa
responsabilidad a la Fuerza Aérea.
¿Qué
lectura le dio usted a ese dispositivo?
Simplemente
que le dio una responsabilidad específica a la Fuerza Aérea.
Estaba haciendo participar a la Fuerza Armada y a la Fuerza Aérea
para que asuma ese rol. Antes no había ese rol.
¿Usted
replegó su intención de entrar en Campanilla?
Se monta una
operación, se da cuenta al Comando Conjunto y ellos dan una
disposición eso no quiere decir que se deje Campanilla.
Vaticano
era el dueño de campanilla. ¿Usted sabia que Vaticano
existía?
Por supuesto.
Nosotros teníamos reuniones de coordinación con la
base de Santa Lucia, donde había una fuerza apoyada por la
DEA, con 10 helicópteros y elementos especializados.
¿Pero
los narcotraficantes seguían operando?
Sí, pero
eso se explica porque la base de Santa Lucia no se daba abasto para
atender los problemas.
¿Capturó
a Vaticano?
No, pero se
logró requisar los 181 kilos de pasta básica de cocaína.
El narcotraficante
Waldo Vargas Areas en algún momento declaró que en
un momento envió a dos de sus lugartenientes para conversar
sobre el derribamiento de dos de sus avionetas.
Nunca lo he
conocido.
¿Por
qué dicen que han tenido contacto con usted?
Porque son narcotraficantes.
Uno de ellos es Peticionario Benítez, que dice que me ha
dado un millón de dólares. Dice que me dio porque
antes la Fuerza Aérea interceptó y capturó
a dos avionetas que tenían dos millones de dólares
adentro, por eso me busca y junto al general Hermoza nos pide esta
cuestión. Y dice que llega a la avioneta con dos millones
de dólares y que ahí me da un millón de dólares.
Pero qué no han dicho. Han dicho hasta que yo me reunía
con Vaticano. Mire. Yo a Vaticano lo conozco recién cuando
he ido a dar mi declaración en la Base Naval.
"MI
COMANDO REDUJO A SL A LA TERCERA PARTE"
¿Cuantas
bajas sufrió la subversión? ¿Cómo avanzó
usted en la lucha con la subversión?
Cuando yo asumo
el comando SL y el MRTA estaban en su mejor momento, en diciembre
del año 91 habían tomado Juanjui, habían incendiado
la iglesia, Polay se había apoderado de 70 mil dólares.
Igualmente en enero, conmigo ahí, tomaron Moyobamba. ¿Qué
hago durante mi comando? Durante mi comando, inicio una acción
y un planeamiento que se basaba en ganar la confianza de la población
civil. Y se logra desarticular por completo al MRTA, en el mes de
julio de 1993 capturando a su principal cabecilla, Lucero Cumpa
Miranda, asimismo haciendo que todos sus mandos de primer orden
los demás se acojan a la ley de arrepentimiento.
¿Y
dónde estaba Cartolini?
Cartolini estaba
en el Alto Mayo. Cístero García estaba en el Sauce
y Lucero Cumpa estaba junto con Cartolini.
Pero Cartolini
vivía en el frente Huallaga.
No, ya no. Cartolini
salió desde el mes de febrero del 92 hacia Lima
Usted dice
que Cartolini estuvo en Lima desde el 92 al 96.
Nosotros hacemos
una operación en el Sauce donde estaba Cartolini con García.
En esas épocas sale Cartolini para Lima. Y después
llega Lucero Cumpa y luego se le captura.
¿Cartolini
estuvo en Lima? Eso es una novedad.
En es momento
Cartolini ya no sigue como jefe.
Y es un problema
grande para la DINCOTE.
Nosotros manejábamos
esa información.
¿Cuánto
logró su comando disminuir a Sendero Luminoso?
A una tercera
parte del total. De lo que se evaluaban de que eran 1200 hombres
debidamente armados, y que operaban de Juanjui hacia el sur; se
quedan reducidos a una tercera parte que son aproximadamente 300
hombres.
En cuanto al narcotráfico, por las medidas que se adoptaron,
el grueso de la actividad de narcotráfico que había
en el Huallaga se trasladó a otros ámbitos. Al ámbito
de Pichis Palcasu, al ámbito del Apurímac, y toda
la actividad del narcotráfico en julio del 93 se vio significativamente
disminuida. Y eso no lo digo yo, lo dicen las publicaciones militares
y de inteligencia que se hace en la FF.AA., lo dicen los periódicos.
Lo dice el Comercio, lo dice Expreso, lo dice La República.
"MONTESINOS
ME USÓ PARA DESHACERSE HERMOZA"
¿Cuál
fue su relación durante estos dos años con el general
Hermoza?
El Frente Huallaga,
por el planeamiento, la lucha que hizo contra el terrorismo y el
narcotráfico, era una lucha de continuos logros que íbamos
alcanzando. El general Hermoza ante estos logros significativos,
iba a verificar estos logros. Un gran volumen de armamento, con
captura de cabecillas.
Iba con la prensa.
Iba con la prensa
de Lima. Igual en la zona de SL hacíamos operaciones conjuntas
con el Frente Ucayali, en la zona de Padre Abad, capturamos también
un gran almacén de Sendero Luminoso.
Usted había
sido su alumno, también había sido su amigo.
Yo nunca he
sido alumno del general Hermoza. No he sido ni alumno ni cuñado
del general Hermoza. No me une ningún vínculo de amistad
del general Hermoza. El único vínculo es netamente
profesional. Las circunstancias de la vida castrense hizo que uno
sea subordinado y otro sea superior jerárquico. Y en estos
dos años que estuve en el Frente Huallaga, se dio esa relación.
¿Qué
piensa del general Hermoza, ahora que sabe que recibía 20
millones de dólares y que está siendo procesado por
supuestamente por narcotráfico?
Como cualquier
ciudadano común y corriente y como cualquier soldado del
ejército, no tengo que más que pensar que fue una
inconducta del general Hermoza que nos toca a todos.
La prensa
lo sindica a usted como un general "hermocista".
Eso es parte
de la campaña psicológica y psicosocial que han montado
contra mí para hacerme ver como un general hermocista. Como
le digo, la única relación que tuve con el general
Hermoza se dio en la medida que mis logros en el Frente Huallaga
fueron continuos y significativos. Y vamos a decirlo claro: el general
Hermoza aprovecho estos logros y los capitalizó para su prestigio
como Comandante General del Ejercito, lo que generó incomodidad
en las esferas del gobierno donde habían otras personas que
también estaban disputando su permanencia en las esferas
del gobierno o quién tenía más poder.
¿Cuál
era su relación con Montesinos?
Absolutamente
ninguna
¿Lo
conoció?
Lo he conocido
en una exposición. En la única exposición que
hice ya a medidos del año 93, cuando todos los comandantes
generales de los frentes de las grandes unidades, encabezados por
los comandantes generales de todos los institutos, nos reunimos
para ver cuales eran los avances de la pacificación.
Y ahí
estaba Montesinos.
Ahí estaba.
No sé, en su calidad de asesor, observador. No sé.
Esto es en
el año...
En el año
93. Estoy hablando del año 93. Porque ya se había
producido la captura de Abimael, Polay. Ya se había producido
la captura de Lucero Cumpa Miranda que fue el primero de mayo del
92. Esto se produjo al año y medio. Nos convocaron a todos
los generales para que expusiéramos. No hay otra relación
con Montesinos.
¿Cuándo
terminó su labor en Huallaga, usted volvió a Israel?
Volví
-o me enviaron, porque uno no pide si no es el Comando de la Institución
que lo propone-. Uno es nombrado por resolución suprema.
Pienso que fui por seguridad. Por los logros que hice, me enviaron
por seguridad.
¿Recibió
amenazas?
Sí. Muchas
a mí y a mi esposa e hijos. Pero además de seguridad,
quedó demostrado que yo no era útil acá. Porque
si yo hubiera sido útil me hubieran dejado acá porque
era un general con logros con antigüedad, que podía
desempeñar un cargo en la parte política por mi experiencia.
¿Por qué le digo esto? Porque me han acusado de fujimontesinista,
pero qué gran puesto he tenido yo. Yo fui al exterior, no
tuve ningún cargo acá. A Montesinos yo no lo he visto
ni en cenas ni en reuniones.
Había
un proceso en el fuero común al cual usted no podía
asistir porque estaba en Israel.
¿Quién
hace las acusaciones? Las comienza a hacer, nada menos que el mayor
Castillo, un año después de haber sido dado de baja.
Antes no hizo ninguna acusación. Pero qué casualidad
que después de capturar a Vaticano, antes no había
ninguna acusación en mi contra.
¿Qué
insinúa usted?
Estoy insinuando
que eso fue una operación psicosocial contra mi persona.
¿Para
usarlo como qué? ¿Como distracción?
La pacificación
del país casi se define a finales de 1993. En la esfera más
altas del gobierno, habían personajes, estos personajes eran
Fujimori, Montesinos y el general Hermoza. Después, Hermoza
le resulta incómodo a Montesinos.
En el año
93.
No, a comienzos
del año 94. Pero él se queda y comienza una campaña
contra mí, porque siempre habían tratado de relacionarme
con Hermoza por el hecho que iba a Huallaga. Yo era la persona elegida.
Por intermedio mío, con falsos testimonios, podían
deshacerse de Hermoza
¿Dice
usted que Montesinos orquestó a un sector de la prensa o
filtró información para que lo acusaran?
Así es.
Y eso esta escrito. Y demostrado en artículos. Y también
le digo esto porque los mayores ataques que recibo yo se hacen por
a través de un programa específico y un canal específico.
¿Cuáles?
La Revista Dominical
de Nicolás Lúcar y Álamo Pérez Luna.
Y ahora sabemos quiénes eran. Antes no entendía quién
me podría estar atacando. No podía imaginar que sea
el propio gobierno. Y se lo puedo seguir demostrando porque yo he
sido el único general que se le ha estado maltratando todos
estos años durante todos estos años. Y ahora soy de
nuevo víctima de estos maltratos.
"NO
HE MANCHADO MI HONOR"
¿Su
secreto bancario está levantado?
Desde enero
del año 2001 he presentado voluntariamente mi patrimonio.
Y he autorizado se levante mi secreto bancario.
¿No
tiene cuentas en el extranjero?
No tengo cuentas.
Ni a nombre mío ni de mi esposa ni de terceros. Y a usted
también le debe haber llegado cuál es el último
reporte de la DINFI que dice que no han indicios de que el general
Bellido Mora tenga desbalance patrimonial ni que haya estado involucrado
en lavado de dinero. Así lo dice textualmente. Todo mi patrimonio
esta completamente demostrado.
¿En
los últimos meses, cómo está viviendo?
Vivo como cualquier
prófugo: sin el cariño de la familia. Son cosas de
la vida que creo que en un momento dado deben remediarse. Quiero
decirles a los oficiales que trabajaron bajo mi comando -que son
oficiales de primera-: el general Tafur, el general Chiabra, el
general Huertas, el general Yepes, que deben estar seguros que el
general Bellido no ha tomado un solo sol del narcotráfico,
que no ha cruzado media palabra con un narcotraficante y por supuesto
que no ha manchado su honor con una actividad de esta naturaleza.
Disculpen que se me quiebre la voz pero es que no es justo que durante
ocho años se maltrate así a un general.
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