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12 de febrero del 2002
"Fui un operativo psicosocial"

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Habla "Vati": Demetrio Chávez Peñaherrera (06/02/01)

Bellido se defiende desde la clandestinidad

El general Eduardo Bellido Mora, rechaza, en esta entrevista realizada en la clandestinidad y difundida anoche en el programa Entre Líneas, haber sido miembro de una mafia que unía a las FFAA con el narcotráfico en el Huallaga entre 1992 y 1993 y afirma que todas las acusaciones en su contra eran un operativo psicosocial dirigido por Montesinos y ejecutado por Nicolás Lúcar y Álamo Pérez Luna para deshacerse de Hermoza Ríos.

El General Bellido fue el jefe militar del Alto Huallaga durante esos años. En 1994, el mayor del ejército, Evaristo Castillo, acusó a Bellido de proteger al narcotráfico en la zona. En ese momento, el general ya había sido enviado como agregado militar a Israel y nadie logró hablar con él para escuchar su versión.

Al caer el fujimorismo, Bellido fue acusado de pertenecer a la mafia y se ordenó su detención. Entonces, Bellido pasó a la clandestinidad. La semana pasada, la prensa había publicado la noticia de que el general Bellido se había fugado al Brasil. Al día siguiente, agenciaperu.com lo entrevistó en un lugar de Lima.

El ex procurador Ugaz ha dicho que hasta el momento la procuraduría no ha encontrado pruebas de que Bellido haya estado vinculado al narcotráfico. Por su parte, la Fiscalía fundamenta sus sospechas en contra de Bellido, en el testimonio del mayor Evaristo Castillo, quien a su vez fue denunciado por infidencia por el propio Bellido, mientras trabajaba en la Base del Huallaga.

Ahora se sabe que los oficiales de inteligencia que operaban en la zona del narcotráfico ni reportaban ni obedecían a los comandantes del Huallaga, sino que lo hacían directamente con la Dirección Nacional de Inteligencia del Ejército (DINTE) en Lima, que a su vez estaba dominada por el ex asesor Vladimiro Montesinos. De eso hay pruebas en los archivos de inspectoría del mismo Ejército.

Quienes tenemos memoria, recordamos que entre los años 1992 y 1994, el primer general que fue acusado por la prensa, basada en el testimonio del mayor Castillo, fue el general Bellido Mora. Los periodistas recibíamos fácilmente, casi sin tener que buscarla, información en contra de Bellido.

En la siguiente entrevista, Bellido asegura que sus logros contra el narcotráfico -capitalizados por el general Hermoza Ríos para su prestigio personal como Comandante General del Ejército- fueron el motivo principal por el cual el gobierno de Fujimori montó una operación psicosocial en su contra con la intención de deshacerse de él y del general Hermoza.

Entrevista Cecilia Valenzuela / agenciaperu.com

General Bellido, la procuraduría ad hoc que investiga la mafia de Montesinos lo sindica como cabeza visible en la red que unía a las FF.AA. con narcotraficantes en el Huallaga en 1992 y 1993.

Sí, efectivamente, así fue, pero esto se debió a que hubo falsos testimonios que hicieron que el procurador tomara esta información; pero que, con el transcurso del tiempo y el desarrollo del proceso, esto ha quedado desvirtuado. Tal es así que en su última declaración con motivo del término de su gestión ha declarado que a la fecha no hay ningún elemento que permita afirmar que el general Bellido es responsable de los actos de narcotráfico y lavado de dinero.

A usted lo acusan por dos temas: Vaticano y Balsayacu. ¿Usted estuvo como comandante general del frente Huallaga mientras Vaticano operaba en el pueblo de campanilla dentro de su jurisdicción? ¿Conoció o no conoció a Vaticano? ¿Alguna vez conversó con él?

Nunca lo he conocido, nunca he tratado con él. En el primer juicio que se le sigue lo único que dice es que el general Bellido es una pantalla. Esos son todos los cargos. Yo no tuve ningún tipo de declaración. Luego se presentó ante la Comisión Waisman y ni siquiera me mencionó en ningún tipo de relación. Y frente al juez Loli dijo: al general Bellido sólo lo he visto en la pista de Campanilla una vez, y lo he visto en el proceso de la Base Naval del Callao.

¿Pero Vaticano tráfico droga, sacó vuelos en 1992 y 1993 en el Huallaga?

No me consta. Probablemente, pero le recuerdo que el espacio aéreo y el control de las pistas era competencia desde el 9 de abril de 1992 a la Fuera Aérea.

¿Qué le correspondía al ejército?

Hacer el marco de seguridad para que la policía antidroga, con todos sus elementos de la DEA, helicópteros, operara en seguridad.

¿Pero la policía antidroga, en esa época denuncia pugnas entre ellos y las FF.AA.?

Durante mi comando no hubo ninguna denuncia en esa naturaleza. Esos problemas hubo el año anterior a mi comando. En mi comando nunca hubo pugnas ni desencuentros.

BALSAYACU

El otro tema por el que le acusan es Balsayacu. Un enfrentamiento entre un grupo de oficiales del Ejército y ocho narcotraficantes que terminaron muertos. ¿La droga que se decomiso fue robada por hombres del propio ejército?

Efectivamente, en Balsayacu se dio el caso de que un jefe de patrulla el teniente Werner Huamani asesina a ocho narcotraficantes. Se apropia de la droga, la esconde en el monte, y van dos oficiales superiores, el comandante Bueno y Alvarado, encuentran parte de esta droga, internan solo 36 kilos y el resto, 300 kilos, la comercializan. Inicialmente me dicen que todo se ha internado sin novedad y que el resto ya la han recuperado sus dueños. Me presentan un informe escrito y otros documentos. ¿Cómo no creer? Pasan los días, llegan unas denuncias del fiscal de Tocache con los familiares que denuncian las muertes de sus parientes. Se ordena abrir una investigación con el coronel Córdova. Se investiga y se determina que el autor de la muerte es el teniente Huamani, al mando de una patrulla del ejercito, y que la esta droga la habían vendido el comandante Bueno y el comandante Alvarado. A ambos se le denuncia ante el Fuero Civil y Militar por estos delitos. Por tráfico de drogas y asesinato. Son penados y los traen a Lima y acá los juzgan y los separan del ejército.

Usted sabía que la droga estaba en su mejor apogeo en el Huallaga. ¿Quiénes realizaban la inteligencia? ¿Era personal que reportaba con usted o con Hermoza?

En el departamento de inteligencia había un jefe que era el comandante Alvarado

¿Ese mismo que robó la droga?

Ese mismo. Ese personal dependía directamente, operativamente, administrativamente y controlado por la DINTE.

¿Y quiénes fueron los oficiales que tuvieron mayor relación con la gente del pueblo?

Eran las patrullas. Cada batallón tiene un ámbito de responsabilidad. Y en el Frente Huallaga había 5 batallones, y las bases tienen un ámbito más chiquito.

¿Pero quién infiltraba a las organizaciones de narcotráfico?

Tenían que ser de inteligencia.

¿Esas personas no reportaban con usted?

No, ellos reportaban con gente de inteligencia, por el canal de inteligencia, hasta el más alto nivel...

Acá en Lima. A Vladimiro Montesinos.

Al Servicio de Inteligencia Nacional. Del Huallaga, pasaba a la DINTE y de ahí a inteligencia. Ese era el canal de inteligencia.

LA VENGANZA DE EVARISTO

Inicialmente, la procuraduría se basó en la información que el mayor Evaristo Castillo y los suboficiales Gilmer Valdivieso y Huamaní dieron en contra de usted. Ellos lo acusaron de haber recibido cupos de los narcotraficantes y de haber tenido una relación con Vaticano. Castillo incluso dijo que usted permitió embarques de droga en helicópteros de las FF.AA. en los años 92 y 93.

A ver, vamos por partes. Primero, vamos a tocar estas imputaciones que hace este mayor Castillo en este corto tiempo. Ha quedado demostrado que no tenían consistencia. Todo ha sido producto de una venganza que ha tenido este señor, porque no ha presentado una sola prueba que me involucre a mí en actividades de narcotráfico.

Pero son testimonios de tres suboficiales.

Sí. El otro testimonio del oficial Valdivieso no tiene nada que ver con mi actuación como comandante general del Frente Huallaga. Él hace una imputación que dice que embarqué un helicóptero, un día 5 de enero de 1994, cuando yo ya no era comandante general. Me remplazaba el general Rodríguez.

Volvamos al mayor Evaristo Castillo, que es su principal detractor. Usted ha dicho que él tiene razones personales para atacarlo. ¿Pero, por qué un mayor que trabajo con usted en una situación tan difícil lo acusa?

En primer lugar, el mayor Castillo era una persona que había llegado medio año antes de que yo llegara a Huallaga. O sea, trabajaba con el general Ríos. Llego yo el primero de enero del 92; este oficial sirve en el frente cinco meses, hasta junio. De estos cinco meses está trabajando en el Estado Mayor sólo dos meses y medio, y sale porque resulta ser el responsable de haber filtrado un plan contra drogas contra Vaticano. El famoso "Plan Campana". De esto se hace una investigación de inspectoría. Llega a la Dirección de Inteligencia porque había filtrado también ese mismo plan a un diario de la capital. Luego de las investigaciones es denunciado a la justicia militar por haber filtrado este plan. Y pierde la confianza del Estado Mayor y se le manda al Sauce para que desempeñe otra función.

Y lo acusa a usted de ser el promotor de la filtración del Plan.

Así es. Y los documentos están acá en este legajo. ¿En donde está Evaristo Castillo, un doble agente del narcotráfico y de inteligencia o un gran farsante? Esto lo digo yo en base a pruebas que no las he inventado, que están escritas. El bien claro dice, a mediados del año 91, "voy al SIN, me entrevisto con Montesinos, me pide que haga operaciones psicosociales en contra de los generales que le eran incómodos y luego me manda al Huallaga". Eso está escrito en su libro y en la entrevista que le hace el Comercio.

¿Usted tiene pruebas de lo que está diciendo?

Yo puedo probarlo porque hay testimonios de eso. Hay testimonios escritos. Cuando se le investiga a este señor, hay oficiales del Sauce que presentan estos testimonios escritos.

Coincidentemente la Comisión Townsend, en este momento, tiene información de inteligencia que circuló entre policías de ese entonces asilados en la zona que daban fe de que se usó a narcotraficantes como sabuesos para dar con mandos terroristas y que esa utilización era una suerte de lugar común entre las FF.AA. de la zona. ¿Usted tuvo conocimiento, las autorizó?

Nunca tuve conocimiento, ni mucho menos las autoricé.

¿Usted nunca autorizó que oficiales que conversaran con narcotraficantes para detectar terroristas?

Nunca. En principio yo no manejo a oficiales que hagan esos trabajos.

VATICANO Y YO

A usted le tocó estar en la zona del Huallaga en la época en la que el narcotráfico tuvo su más grande apogeo. ¿Usted combatió el narcotráfico durante los años 92 y 93?

Claro. Yo como Jefe Político Militar tenía una acción de coordinar las operaciones tanto para la pacificación para el terrorismo como para el narcotráfico. Cuando la policía antidroga me hacía notar que era necesario que tenga una protección para que puedan hacer sus tareas contra el narcotráfico. Se ponía las fuerzas en tierra para que ellos puedan hacer sus operaciones con tranquilidad.
Le digo concretamente. A los pocos días que asumo el Frente Huallaga (14 enero del 92) convoco en el puesto de comando a la DEA a la Policía antidrogas y al comandante encargado del área de Campanilla y con ellos planifico una operación contra Vaticano.

Sí, pero Vaticano operó hasta fines de 1992.

Le estoy diciendo que apenas llego, preparo una operación contra Vaticano.

Pero no lograron sacar a Vaticano. Él tenía una red de sicarios que manejaban su propio aeropuerto.

Y faltando un día para que se realice la operación ocurre una infidencia. Esta infidencia se investiga y el presunto responsable de esta infidencia resulta ser el propio mayor Castillo. Hay una causa abierta en la Justicia Militar, la causa número 515 del año 92.

¿No se realizo la operación?

No se realizó.

¿Pero, por qué no se realizo después?

Se dio cuenta el Comando Conjunto y el mismo dio nuevas disposiciones. Salió un dispositivo legal para que la Fuerza Aérea, con fecha 9 de abril del 92, asuma la responsabilidad del control de aeropuertos y aeródromos.

Es decir que el Ejército no tenía nada que hacer en toda la zona de Campanilla donde estaban las pistas de narcotraficantes por una disposición del Comando Conjunto.

No he dicho eso. Lo que estoy diciendo es que en el mes de abril del 92 sale un decreto legislativo, el 25426 del 9 de abril, donde le da esa responsabilidad a la Fuerza Aérea.

¿Qué lectura le dio usted a ese dispositivo?

Simplemente que le dio una responsabilidad específica a la Fuerza Aérea. Estaba haciendo participar a la Fuerza Armada y a la Fuerza Aérea para que asuma ese rol. Antes no había ese rol.

¿Usted replegó su intención de entrar en Campanilla?

Se monta una operación, se da cuenta al Comando Conjunto y ellos dan una disposición eso no quiere decir que se deje Campanilla.

Vaticano era el dueño de campanilla. ¿Usted sabia que Vaticano existía?

Por supuesto. Nosotros teníamos reuniones de coordinación con la base de Santa Lucia, donde había una fuerza apoyada por la DEA, con 10 helicópteros y elementos especializados.

¿Pero los narcotraficantes seguían operando?

Sí, pero eso se explica porque la base de Santa Lucia no se daba abasto para atender los problemas.

¿Capturó a Vaticano?

No, pero se logró requisar los 181 kilos de pasta básica de cocaína.

El narcotraficante Waldo Vargas Areas en algún momento declaró que en un momento envió a dos de sus lugartenientes para conversar sobre el derribamiento de dos de sus avionetas.

Nunca lo he conocido.

¿Por qué dicen que han tenido contacto con usted?

Porque son narcotraficantes. Uno de ellos es Peticionario Benítez, que dice que me ha dado un millón de dólares. Dice que me dio porque antes la Fuerza Aérea interceptó y capturó a dos avionetas que tenían dos millones de dólares adentro, por eso me busca y junto al general Hermoza nos pide esta cuestión. Y dice que llega a la avioneta con dos millones de dólares y que ahí me da un millón de dólares. Pero qué no han dicho. Han dicho hasta que yo me reunía con Vaticano. Mire. Yo a Vaticano lo conozco recién cuando he ido a dar mi declaración en la Base Naval.

"MI COMANDO REDUJO A SL A LA TERCERA PARTE"

¿Cuantas bajas sufrió la subversión? ¿Cómo avanzó usted en la lucha con la subversión?

Cuando yo asumo el comando SL y el MRTA estaban en su mejor momento, en diciembre del año 91 habían tomado Juanjui, habían incendiado la iglesia, Polay se había apoderado de 70 mil dólares. Igualmente en enero, conmigo ahí, tomaron Moyobamba. ¿Qué hago durante mi comando? Durante mi comando, inicio una acción y un planeamiento que se basaba en ganar la confianza de la población civil. Y se logra desarticular por completo al MRTA, en el mes de julio de 1993 capturando a su principal cabecilla, Lucero Cumpa Miranda, asimismo haciendo que todos sus mandos de primer orden los demás se acojan a la ley de arrepentimiento.

¿Y dónde estaba Cartolini?

Cartolini estaba en el Alto Mayo. Cístero García estaba en el Sauce y Lucero Cumpa estaba junto con Cartolini.

Pero Cartolini vivía en el frente Huallaga.

No, ya no. Cartolini salió desde el mes de febrero del 92 hacia Lima

Usted dice que Cartolini estuvo en Lima desde el 92 al 96.

Nosotros hacemos una operación en el Sauce donde estaba Cartolini con García. En esas épocas sale Cartolini para Lima. Y después llega Lucero Cumpa y luego se le captura.

¿Cartolini estuvo en Lima? Eso es una novedad.

En es momento Cartolini ya no sigue como jefe.

Y es un problema grande para la DINCOTE.

Nosotros manejábamos esa información.

¿Cuánto logró su comando disminuir a Sendero Luminoso?

A una tercera parte del total. De lo que se evaluaban de que eran 1200 hombres debidamente armados, y que operaban de Juanjui hacia el sur; se quedan reducidos a una tercera parte que son aproximadamente 300 hombres.
En cuanto al narcotráfico, por las medidas que se adoptaron, el grueso de la actividad de narcotráfico que había en el Huallaga se trasladó a otros ámbitos. Al ámbito de Pichis Palcasu, al ámbito del Apurímac, y toda la actividad del narcotráfico en julio del 93 se vio significativamente disminuida. Y eso no lo digo yo, lo dicen las publicaciones militares y de inteligencia que se hace en la FF.AA., lo dicen los periódicos. Lo dice el Comercio, lo dice Expreso, lo dice La República.

"MONTESINOS ME USÓ PARA DESHACERSE HERMOZA"

¿Cuál fue su relación durante estos dos años con el general Hermoza?

El Frente Huallaga, por el planeamiento, la lucha que hizo contra el terrorismo y el narcotráfico, era una lucha de continuos logros que íbamos alcanzando. El general Hermoza ante estos logros significativos, iba a verificar estos logros. Un gran volumen de armamento, con captura de cabecillas.

Iba con la prensa.

Iba con la prensa de Lima. Igual en la zona de SL hacíamos operaciones conjuntas con el Frente Ucayali, en la zona de Padre Abad, capturamos también un gran almacén de Sendero Luminoso.

Usted había sido su alumno, también había sido su amigo.

Yo nunca he sido alumno del general Hermoza. No he sido ni alumno ni cuñado del general Hermoza. No me une ningún vínculo de amistad del general Hermoza. El único vínculo es netamente profesional. Las circunstancias de la vida castrense hizo que uno sea subordinado y otro sea superior jerárquico. Y en estos dos años que estuve en el Frente Huallaga, se dio esa relación.

¿Qué piensa del general Hermoza, ahora que sabe que recibía 20 millones de dólares y que está siendo procesado por supuestamente por narcotráfico?

Como cualquier ciudadano común y corriente y como cualquier soldado del ejército, no tengo que más que pensar que fue una inconducta del general Hermoza que nos toca a todos.

La prensa lo sindica a usted como un general "hermocista".

Eso es parte de la campaña psicológica y psicosocial que han montado contra mí para hacerme ver como un general hermocista. Como le digo, la única relación que tuve con el general Hermoza se dio en la medida que mis logros en el Frente Huallaga fueron continuos y significativos. Y vamos a decirlo claro: el general Hermoza aprovecho estos logros y los capitalizó para su prestigio como Comandante General del Ejercito, lo que generó incomodidad en las esferas del gobierno donde habían otras personas que también estaban disputando su permanencia en las esferas del gobierno o quién tenía más poder.

¿Cuál era su relación con Montesinos?

Absolutamente ninguna

¿Lo conoció?

Lo he conocido en una exposición. En la única exposición que hice ya a medidos del año 93, cuando todos los comandantes generales de los frentes de las grandes unidades, encabezados por los comandantes generales de todos los institutos, nos reunimos para ver cuales eran los avances de la pacificación.

Y ahí estaba Montesinos.

Ahí estaba. No sé, en su calidad de asesor, observador. No sé.

Esto es en el año...

En el año 93. Estoy hablando del año 93. Porque ya se había producido la captura de Abimael, Polay. Ya se había producido la captura de Lucero Cumpa Miranda que fue el primero de mayo del 92. Esto se produjo al año y medio. Nos convocaron a todos los generales para que expusiéramos. No hay otra relación con Montesinos.

¿Cuándo terminó su labor en Huallaga, usted volvió a Israel?

Volví -o me enviaron, porque uno no pide si no es el Comando de la Institución que lo propone-. Uno es nombrado por resolución suprema. Pienso que fui por seguridad. Por los logros que hice, me enviaron por seguridad.

¿Recibió amenazas?

Sí. Muchas a mí y a mi esposa e hijos. Pero además de seguridad, quedó demostrado que yo no era útil acá. Porque si yo hubiera sido útil me hubieran dejado acá porque era un general con logros con antigüedad, que podía desempeñar un cargo en la parte política por mi experiencia.
¿Por qué le digo esto? Porque me han acusado de fujimontesinista, pero qué gran puesto he tenido yo. Yo fui al exterior, no tuve ningún cargo acá. A Montesinos yo no lo he visto ni en cenas ni en reuniones.

Había un proceso en el fuero común al cual usted no podía asistir porque estaba en Israel.

¿Quién hace las acusaciones? Las comienza a hacer, nada menos que el mayor Castillo, un año después de haber sido dado de baja. Antes no hizo ninguna acusación. Pero qué casualidad que después de capturar a Vaticano, antes no había ninguna acusación en mi contra.

¿Qué insinúa usted?

Estoy insinuando que eso fue una operación psicosocial contra mi persona.

¿Para usarlo como qué? ¿Como distracción?

La pacificación del país casi se define a finales de 1993. En la esfera más altas del gobierno, habían personajes, estos personajes eran Fujimori, Montesinos y el general Hermoza. Después, Hermoza le resulta incómodo a Montesinos.

En el año 93.

No, a comienzos del año 94. Pero él se queda y comienza una campaña contra mí, porque siempre habían tratado de relacionarme con Hermoza por el hecho que iba a Huallaga. Yo era la persona elegida. Por intermedio mío, con falsos testimonios, podían deshacerse de Hermoza

¿Dice usted que Montesinos orquestó a un sector de la prensa o filtró información para que lo acusaran?

Así es. Y eso esta escrito. Y demostrado en artículos. Y también le digo esto porque los mayores ataques que recibo yo se hacen por a través de un programa específico y un canal específico.

¿Cuáles?

La Revista Dominical de Nicolás Lúcar y Álamo Pérez Luna. Y ahora sabemos quiénes eran. Antes no entendía quién me podría estar atacando. No podía imaginar que sea el propio gobierno. Y se lo puedo seguir demostrando porque yo he sido el único general que se le ha estado maltratando todos estos años durante todos estos años. Y ahora soy de nuevo víctima de estos maltratos.

"NO HE MANCHADO MI HONOR"

¿Su secreto bancario está levantado?

Desde enero del año 2001 he presentado voluntariamente mi patrimonio. Y he autorizado se levante mi secreto bancario.

¿No tiene cuentas en el extranjero?

No tengo cuentas. Ni a nombre mío ni de mi esposa ni de terceros. Y a usted también le debe haber llegado cuál es el último reporte de la DINFI que dice que no han indicios de que el general Bellido Mora tenga desbalance patrimonial ni que haya estado involucrado en lavado de dinero. Así lo dice textualmente. Todo mi patrimonio esta completamente demostrado.

¿En los últimos meses, cómo está viviendo?

Vivo como cualquier prófugo: sin el cariño de la familia. Son cosas de la vida que creo que en un momento dado deben remediarse. Quiero decirles a los oficiales que trabajaron bajo mi comando -que son oficiales de primera-: el general Tafur, el general Chiabra, el general Huertas, el general Yepes, que deben estar seguros que el general Bellido no ha tomado un solo sol del narcotráfico, que no ha cruzado media palabra con un narcotraficante y por supuesto que no ha manchado su honor con una actividad de esta naturaleza. Disculpen que se me quiebre la voz pero es que no es justo que durante ocho años se maltrate así a un general.

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