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Frontón:
El lento avance de la justicia
La
semana que pasó, la Fiscalía de la Nación,
a regañadientes, empezó a cumplir un mandato
de la Corte Interamericana de Derechos Humanos: la exhumación
e identificación de cinco de los ciento once muertos
durante la masacre del penal El Frontón en 1986, cuando
Alan García no tenía un año en el poder,
pero ya tentaba el liderazgo tercermundista en el congreso
de la Internacional Socialista que se realizaba en Lima.
En los penales de El Frontón, Lurigancho y Santa Bárbara,
los presos acusados de terrorismo se habían amotinado;
el control de lo motines senderistas se encargó a las
Fuerzas Armadas pero el ministro Agustín Mantilla estuvo
durante el operativo al tanto de los acontecimientos y en
coordinación con el Presidente, entonces, Alan García.
En esta investigación, los especialistas analizan el
trabajo de la Fiscalía.
Escriben
Paola Ugáz y Daniel Yovera
/ agenciaperu.com
El fantasma
de la matanza del penal El Frontón vuelve para atemorizar
a sus responsables materiales e intelectuales. La semana pasada,
diecisiete años después de esos sucesos de horror,
el Ministerio Público exhumó dieciséis
de los ciento once cadáveres enterrados como "NN",
en el cementerio de Puente Piedra
LA MATANZA
El 18
y el 19 de junio de 1986, el entonces presidente Alan García,
ordenó a las Fuerzas Armadas y a la Policía
el develamiento de un motín senderista realizado de
manera concertada en los penales de Lurigancho, el Frontón
y Santa Bárbara
La Marina
de Guerra estuvo encargada del control del penal el Frontón,
ubicado en la isla San Lorenzo. Allí murieron ciento
once presos por terrorismo del pabellón azul, y sobrevivieron
treinta y cuatro.
A regañadientes,
el Ministerio Público, que dirige Nelly Calderón,
tuvo que reabrir en el 2001 el caso, debido a una sentencia
de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que denunció
al Estado peruano por las desapariciones de Nolberto Durand,
Gabriel Ugarte, William y Edgardo Centeno, y Víctor
Neyra.
Exhaltación
Vargas, sobreviviente de la masacre, relato en julio del 2002
ante la Comisión de la Verdad, su espeluznante historia:
"comenzaron a disparar, disparar, comienzan prácticamente
a destruir el pabellón y ya nos quedábamos casi
en la cuarta parte del pabellón, nada más".
"Aproximadamente
como a las cuatro, cuatro y media, se da la orden de que cese
el fuego. Ya los militares dejaron de cesar el fuego y nos
dijeron que bajemos todos los que estamos vivos. En ese momento,
comenzamos a bajar, los del segundo piso donde estaba yo.
Y por supuesto, el primer piso también comienza a salir",
relata la testigo.
"Los
militares nos comienzan a golpearnos y comienzan a levantar
a algunas personas. Comenzaron a levantar, parece que seleccionaban.
Se lo llevaron y se sintió tiros a la espalda del pabellón",
señaló en una audiencia pública de la
Comisión de la Verdad.
Exhaltación
Vargas recuerda que "tendido ahí en la explanada,
más o menos calculo aproximadamente hemos estado un
promedio de setenta o ochenta personas, vivos, ya rendidos".
"Esta barbarie que cometieron peor que en la Santa Inquisición.
Absolutamente no dieron una piedad, humana. Y así como
yo tantos inocentes hayan muerto, tanta gente inocente involucrado,
espero de que este testimonio sea para que se cure la enfermedad".
Ahora,
esta mujer guarda una esperanza, después de todo lo
sufrido: "espero que sirva para que una vez por todas
nuestros representantes vean cómo es que está
andando la justicia peruana".
LOS
LÍMITES DE LA INVESTIGACIÓN
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| Sofía
Macher: "es inaceptable que el Ministerio Público
no cumpla con su función de investigar". |
Exhaltación
se pregunta por qué no llega la justicia, pero al parecer
la fiscalía especializada en derechos humanos, que
dirige Eliana Álvarez, está muy lejos de buscarla.
Según
un documento obtenido por agenciaperu.com,
la estrategia de investigación que se ha trazado la
fiscal Álvarez buscaría identificar solo a cinco
de los ciento once cadáveres, y dejar sin efecto cualquier
diligencia tendiente a identificar al resto de muertos.
Sofía
Macher, de la Comisión de la Verdad, asegura haber
"pedido a la fiscal Eliana Álvarez Tapia, nos
explique su estrategia de investigación, porque tenemos
referencia de que habría hecho incluso declaraciones
a la prensa de que sólo estaba obligado a la sentencia
de la Corte Interamericana, a devolver estos cinco restos
humanos que son materia de la sentencia de la Corte. Nosotros
opinamos que eso sería inaceptable".
Para el
antropólogo forense Juan Carlos Tello, vicepresidente
del Equipo Peruano de Antropología Forense, los documentos
de fiscalía son "un poco raros". "En
nuestro trabajo nosotros no discriminamos a quien identificamos
y a quien no", señala.
Tello
señala que esta "es la oportunidad para hacerlo.
No puedes hacer una investigación por muestreo. Porque,
además, es muy complicado hacerlo al azar. No se hace
una investigación al azar".
Por su
parte, Fernando Vidal, juez Ad Hoc de la Corte interamericana
de Derechos Humanos, señala que "si el Ministerio
Publico lo considera pertinente, podría ampliar la
investigación a todos los que se encontraron recluidos
en El Frontón y cuyos cadáveres desaparecieron.
Esto sin necesidad de consultarle a la Corte. El Estado es
autónomo, es soberano".
Para los
expertos consultados, las restricciones de la fiscalía
son una falta de respeto para los familiares de los otros
asesinados.
La comisionada
Macher señala: "pongámonos en la situación
de que logra ubicar a esos cinco, ¿qué va a
hacer con los otros? ¿Los va a volver a enterrar como
NN? Eso no va a ser de ninguna manera aceptado por el resto
de familiares que con seguridad se van a acercar a preguntar
por su familiar. De hecho a la Comisión de la Verdad
ya se han presentado algunos familiares".
Además,
Juan Tello, opina que "probablemente, si hubieran existido
los mismos recursos y los mismos medios, los familiares de
los que murieron allí estarían elevando la misma
queja a la Corte, y la Corte estaría diciendo ahora,
'no son 5, sino son ciento once'".
LOS
BENEFICIOS DEL SILENCIO
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| Juan
Tello: "no puedes limitar a cinco el tema de la identificación
". |
Una investigación
limitada solo a cinco casos no ayudara a reconstruir la verdad
de lo acontecido en 1986, ni a establecer si hubo o no asesinatos
extrajudiciales que puedan determinar los delitos cometidos
y los culpables.
Sofía
Macher: "regresando a lo de la sentencia, es explícito
que dice que tiene que haber una investigación y sancionar
a los culpables, o sea está. Pero además es
absolutamente inaceptable que el Ministerio Público
no cumpla con su función de investigar si ha habido
un crimen, no puede dejar de hacerlo porque es su función,
sin necesidad de que medie ninguna sentencia de la Corte Interamericana".
"Su
función es investigar los delitos, y lo tiene que hacer
apenas tenga conocimiento de alguno de ellos sin que nadie
haga una denuncia, tiene que tomar iniciativa, no podría
tomar otra actitud, sería absolutamente inaceptable",
recalca.
Poner
el velo a la verdad de la matanza del Frontón solo
interesa a los responsables de la misma: Alan García,
su consejo de ministros y sus jefes militares.
El letrado
Fernando Vidal sindica que las responsabilidades "puede
alcanzar a las más altas esferas, pero eso no lo determina
la Corte, eso lo determina internamente el Estado. Y se les
procesa, se les procesa acá, y la Corte va a estar
vigilante de acuerdo a lo que informe la Comisión Interamericana
si es que se cumplen o no los mandatos de la Corte".
¿Y
LA FISCAL?
Agenciaperu.com
buscó a la fiscal Eliana Álvarez para que explique
su estrategia de trabajo, pero ella nunca respondió
a nuestros requerimientos. ¿Por qué tanto hermetismo?
Para los
forenses, la exhumación es el arte de hacer hablar
a los huesos, pero este Ministerio Público dirigido
por Nelly Calderón sólo quiere que se callen.
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| A
decir de muchos, el Ministerio Público de Nelly
Calderón dificulta las investigaciones del caso. |
El forense
Juan Tello señala: "si tu tienes ciento once individuos,
vas a analizar a los ciento once, vas a encontrar patrones
en todos que te van a contar historias, no te puedes limitar
a cinco por el tema solamente de la identificación
solamente".
Tello
no oculta su indignación: "el cuerpo como tal
y el sistema esquelético se convirtió en un
recipiente de lo que sucedió a esa persona, y todavía
ese recipiente te puede decir muchas cosas y te puede ayudar
a encontrar una parte sustantiva de la información
y la investigación que ayuda mucho a la construcción
del caso. El no hacerlo ayuda mucho a la destrucción
del caso".
Evidentemente,
la estrategia del Ministerio Público consiste en entorpecer
las investigaciones. De esa manera nunca se podrá establecer
quién tuvo la responsabilidad política y material
sobre aquellos sangrientos y lamentables hechos. En todo caso,
debería tener en cuenta que hay demasiados organismos
internacionales observando su trabajo y su comportamiento.
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