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| El
velero el Karisma, nave que utilizó Vladimiro Montesinos
para huir del Perú. |
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este artículo |
El
Bohic Ruz
El Karisma |
La
historia del Karisma
Escribe
Diego Fernández Stoll / agenciaperu.com
Según
el registro de la Capitanía de Puerto del Callao, a
las 3.30 de la madrugada del domingo 29 de octubre del 2000
zarpó el Karisma, un velero de altura, de punte y cabina
cerrada, diecisiete metros de eslora y cinco de manga, dos
mástiles, motor Volvo Diesel, cocina, dormitorio principal
y auxiliar. De aquel viaje se sabe que la marea no trató
bien a los tripulantes. Quizá la misma nave se asqueó
de su rancio contenido.
Lejos
habían quedado los gloriosos días en que aquella
embarcación llegó al Perú con otro nombre
y otras intenciones, veinte años atrás.
EL
BOHIC RUZ
El
año 1982, en la bahía de Ancón, el Yatch
Club ofrecía un grato lugar de exhibición para
el discreto encanto de su membresía, la cual se vio
sorprendida por el arribo de una hermosa y enigmática
embarcación: el velero Bohic Ruz. Inmediatamente, la
capitanía del Yatch Club designó al marinero
Jesús Maraví como tripulante de aquella nave.
A
la cabeza de las travesías del Bohic Ruz se encontraba
el español Anselm Pi Rambla, natural de Tarragona,
piscis y descifrador de misterios ancestrales. Según
Jesús Maraví, Pi Rambla era un tipo místico,
vestía siempre de blanco y tenía la barba a
la usanza de los sabios. Creía que era la reencarnación
de otra vida y practicaba continuamente el yoga dentro de
la habitación del barco.
Pi
Rambla zarpó de España con la idea de nunca
regresar, aunque muchas veces practicaba el "desdoblamiento"
para volver a su tierra natal. En el Bohic Ruz decidió
recorrer los océanos en busca del Shangaila, el shambala,
el Avalon o el paraíso perdido. Las aventuras metafísicas
de Pi Rambla marcaron para siempre al Bohic Ruz.
El
equipo del Bohic Ruz tenía planeado explorar las tierras
míticas del Perú. Las primeras travesías
del Bohic Ruz, según Jesús Maraví, se
realizaban bordeando la península de Paracas, donde
Pi Rambla, trataba de descifrar el significado de "El
Candelabro" una de los célebres dibujos trazados
en el desierto y cuya autoría no ha sido precisada
exactamente. Luego del Perú, Pi Rambla planeaba continuar
su travesía hacia la India. Sin embargo, en nuestro
país conoció a Erick Von Daniken.
Von
Daniken autor de los best-sellers: Carros de los dioses, La
llegada de los Dioses, ¿Signos de los Dioses? Caminos
de los Dioses, En búsqueda de los antiguos dioses y
el regreso de los dioses. A pesar de esta peculiar bibliografía,
Von Daniken ha sido considerado como un orate por la comunidad
científica. Según sus estudios, todos los dioses
son, en realidad, seres extraterrestres.
Fue
precisamente Von Daniken quien personalmente llevó
a Pi Rambla al Cuzco. En su libro El Oro de los Dioses, Von
Daniken asegura tener evidencia de que túneles subterráneos,
construidos con tecnología de otros mundos, atraviesan
los andes, y que fue allí donde los incas escondieron
sus tesoros de la codicia de los españoles.
Estando
imbuido en estos avatares, a Pi Rambla se le presentó
un problema con la capitanía de puerto, lo que lo obligó
a vender o perder su preciado Bohic Ruz. El Bohic Ruz quedó
entonces a la deriva para cumplir, finalmente, un oscuro designio
de los dioses.
EL
KARISMA
Para
cumplir su destino, el Bohic Ruz pasó de un dueño
a otro fugazmente. Uno de sus nuevos propietarios lo rebautizó
con el nombre de Karisma. Finalmente, el velero fue comprado
por José Lizier Corveto. En el 2000, fue comandado
por el capitán Vladimiro Montesinos, un pirata y filibustero
que lo necesitaba para huir del reino de Fujimori.
Luis Jochamowitz, quien recrea esta última travesía,
escribe:
"Una
de esas noches, cuando estaban reunidos en la pequeña
área común bajo cubierta, Vladimiro abandonó
su cabina y, cosa rara, se sentó junto al grupo.
La conversación era desabrida. Ni siquiera quedaba
el consuelo de ver películas, ya que si bien había
una pantalla, sólo tenían unas viejas películas
de dibujos animados, de propiedad de los hijos de Lizier.
Intentaron ver una de Bugs Bunny pero terminaron apagando
el aparato. De pronto, ante la incredulidad de todos, Vladimiro
comenzó a llorar.
-Todos
me abandonan…- se quejó amargamente- ya no
quieren contestar el teléfono.
El
silencio del grupo se hizo cada vez más insoportable.
Al fondo sonaban el mar y el motor del Karisma, pero ya
nadie los escuchaba."
Hoy
en día, el Karisma está sindicado como silencioso
cómplice de Montesinos. A pesar de la distancia, el
último demente que lo utilizó sigue sufriendo
mareos de tierra.
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